¿UNA ESTRATEGIA ERRÓNEA?.....

A veces ex profeso o sin querer se planean estrategias erróneas que pueden acarrear graves problemas.
Este es el caso de lo ocurrido con una gacetilla de salutación para el día del periodista enviada por el Gobierno Nacional.
Muchos Medios de Comunicación han tenido la misma sensación que la que nos plantea Alicia Miller, destacada periodista del diario Río Negro y La Mañana de Córdoba.
MAL GUSTO
Alicia Miller - Redacción Central
Diario Río Negro y La Mañana de Córdoba
El Gobierno nacional eligió una pésima manera de saludar a los periodistas en su día. Optó por una humorada que, no sólo se mofa de los reclamos de las organizaciones de prensa para que el Gobierno cambie de actitud hacia los periodistas, sino que banaliza el “apriete” en una sociedad sensible, que registra 90 periodistas desaparecidos y unos cuantos desempleados, intimidados o presionados en su labor.
La gestión Kirchner publicó ayer en algunos diarios un aviso de grandes dimensiones que expresa: “Hoy, estamos apretando a los periodistas. (con un fuerte abrazo)” para agregar abajo, con letra más chica: “Saludamos a quienes día a día buscan la verdad, ejercen la libertad de expresarse sin temores y con su trabajo garantizan el derecho a la información para todos”.
La relación del Gobierno de Néstor Kirchner con los periodistas no es buena. Varios han acusado al vocero del Presidente y a algunos de sus funcionarios de “aprietes” (y de allí viene la pretendida humorada). Se ha denunciado un caso de censura de un libro de investigación periodística; llamados a un canal para evitar que saliera al aire un programa; la distribución inequitativa de la pauta publicitaria; manejos políticos en medios dependientes del Estado; el Gobierno promovió cambios en el proyecto de ley de Acceso a la Información Pública que lo han desvirtuado totalmente; y de nada han servido las quejas a la negativa del presidente de ofrecer conferencias de prensa para responder a preguntas de los periodistas.
En fin, el Gobierno haría bien en distender su relación con los medios y sus profesionales. Pero lo logrará con un cambio sincero de actitud, no con un chiste que no ha causado ninguna gracia.






