<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[la religión católica a la luz de la ciencia]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Destapar el sentido verdadero de la religión católica y por extensión de todas]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[LA LUCIDEZ]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[LA LUCIDEZ]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[LA LUCIDEZ]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_116.htm"><![CDATA["Me preocupa que tengan siempre presente que enseñar quiere decir mostrar. Mostrar no es adoctrinar, es dar información pero dando también, enseñando también, el método para entender, analizar, razonar y cuestionar esa información. Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, en dogmas religiosos o en doctrinas políticas sería saludable que se dedicara a predicar en un templo o desde una tribuna." de la película <i>Lugares Comunes</i>, del director argentino Adolfo Aristarain<br/><br/><br/>La vida de un ser, se identifica por el mero factico de la ocurrencia.<br/>La lucidez es dolor, y el unico placer que uno puede conocer, lo unico que se parecera remotamente a la alegria sera el placer de ser conciente de la propia lucidez.<br/><br/>Voz de Fernando (O.S.): El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie, el impulso vital. Es muy posible que con los años esa fuerza instintiva y oscura se pierda. Es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe. Hay que inventarse un motivo, una meta que nos permita reemplazar el impulso animal que se ha perdido por una voluntad fríamente racional. Pero esa voluntad es un motor muy difícil de mantener. De repente y sin motivo, se va, se apaga, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue, se puede o no se puede. <br/>Y si no se puede, no hay culpa. No importa el amor de los otros, ni el amor que uno siente por ellos. Si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa, la ausencia pasa. Se conoce a la muerte antes de morir: es un final antiguo, rutinario y común. Es un final deseado que se espera sin temor, porque uno lo ha vivido muchas veces. Todo da igual.<br/><br/>Guión de Lugares Comunes (c) Adolfo Aristarain y Kathy Saavedra, basado en la novela El renacimiento de Lorenzo F. Aristarain<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Es termodinámico el infierno?]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[Es termodinámico el infierno?]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Es termodinámico el infierno?]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_117.htm"><![CDATA[Se trata de un caso real de examen de Termodinámica en CC Físicas de Valladolid.<br/><br/>Un profesor de Termodinámica había preparado un examen para sus alumnos. Éste tenía una sola pregunta: <br/><br/>“¿Es el Infierno exotérmico (emite calor)?<br/> ¿Es endotérmico (absorbe calor)? <br/><br/>Justifique su respuesta.<br/><br/>La mayor parte de los estudiantes escribieron su respuesta basándose en la ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime), o alguna variante.<br/><br/> Sin embargo, un estudiante respondió lo que sigue:<br/><br/>Primero, necesitamos saber cómo varía en el tiempo la masa del Infierno. Así, necesitamos saber la frecuencia con la que las almas entran en él y la frecuencia con la que salen. Opino que podemos asumir sin ninguna duda que, una vez que un alma ha entrado en el Infierno, ya no sale nunca más. Así pues, no hay frecuencia de salida. Para calcular cuántas almas entran en el Infierno, tengamos en cuenta las distintas religiones que existen hoy en día en el mundo. Alguna de estas religiones afirman que, si no eres miembro de ella, irás al Infierno. Debido a que hay más de una de estas religiones y teniendo en cuenta que una persona no pertenece a más de una religión al mismo tiempo, podemos afirmar que toda la gente y todas sus almas van al Infierno. Con las tasas de natalidad y mortalidad llegamos a la conclusión de que el número de almas que ingresan en el infierno crece exponencialmente. Ahora miramos la variación del volumen del Infierno, ya que la ley de Boyle establece que, para que la temperatura y presión en el Infierno permanezcan invariables, el volumen de éste se tiene que expandir según se van añadiendo almas. Esto nos da dos posibilidades:<br/><br/>Si el infierno se expande a una velocidad más baja que la frecuencia a la que entran las almas, entonces la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste reviente. <br/>Por supuesto, si el infierno se expande a una velocidad mayor que la frecuencia de entrada de almas, entonces la tempertura y la presión caerán hasta que éste se congele. <br/>Así pues, ¿cuál es la conclusión?.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[NIHIL OBSTAT]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[NIHIL OBSTAT]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[NIHIL OBSTAT]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_115.htm"><![CDATA[<i>"És més fàcil creure que saber"</i><br/>(Josep Pla)<br/><br/>La lucha contra las ideas consideradas peligrosas por el poder viene de muy lejos. Ya en la antigüedad, en tiempos del Imperio Romano, se censuraban muchos escritos no tolerables por las autoridades. Célebres son las persecuciones contra los libros arrianos en todo el Imperio, retomadas por los godos posteriormente. En los reinos cristianos peninsulares se vivieron grandes persecuciones contra las minorías musulmana y judía, con quemas públicas de obras coránicas y talmúdicas. La lucha contra ideas y libros es, como puede verse, algo muy antiguo, un triste episodio en nuestra historia del que la ciencia tampoco iba a salvarse. Con el paso de los siglos, y el incremento del poder de la Inquisición, las quemas de libros se convirtieron en algo cotidiano.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/nihil_2.jpg" alt="" border="0" width="290" height="82"/><br/><br/>NIHIL OBSTAT<br/>Aprobación del censor diocesano para la publicación de temas de fe o moral. La fecha de la aprobación y el nombre de la persona que aprueba normalmente se imprimen en el libro junto al imprimatur de obispo.<br/><br/>IMPRIMATUR<br/>Etim. Latín. imprimere, imprimir   <br/>Palabra latina que significa "sea imprimido". Significa la aprobación del obispo para la publicación de una obra de fe o moral.<br/><br/>Los autores tienen la libertad de obtener el imprimatur del obispo de la diócesis donde residen o de la diócesis donde se va a imprimir o publicar la obra. Generalmente el imprimatur junto con el nombre del obispo y la fecha de aprobación aparece en la obra publicada. <br/><br/>Según el decreto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (1975), "<i>Los Pastores de la Iglesia tienen el deber y el derecho de ser vigilantes no sea que se dañe la fe y la moral de los fieles por escritos;</i> consecuentemente aun de exigir que la publicación de escritos concernientes a la fe y la moral deban ser sometidos a la aprobación de la Iglesia y también de condenar libros y escritos que ataquen la fe y la moral."   <br/><br/>LA IGLESIA  RESPONSABLE DEL ATRASO CIENTÍFICO EN ESPAñA<br/><br/>Con la prohibición de libros y de conductas heréticas la Iglesia, defensora del dogma, adoptó una postura defensiva que influyó negativamente en la vida de los que se dedicaban al estudio y el arte. La labor científica, tal y como hoy la conocemos, no puede considerarse como tal por lo menos hasta el siglo XIX. Las luces del XVIII habían incorporado la racionalidad y el positivismo como fuentes básicas del conocimiento científico, pero todavía se arrastraba una carga pseudicientífica que hacía, por ejemplo, que la mayoría de los astrónomos cultivaran la astrología. <br/><br/>El estudio científico podía llevar a quien lo cultivara a caer en la herejía, al poner en duda la palabra divina vertida en los libros sagrados. Giordano Bruno o Galileo Galilei son los dos ejemplos más conocidos de hombres que buscaron la verdad científica y chocaron contra el muro de la una religión intolerante. Muchos otros, la mayoría olvidados, sufrieron penas similares. En numerosas ocasiones la Iglesia contempló a la ciencia como algo pecaminoso y acusó a algunos sabios de tener tratos con el diablo. La Iglesia, como poseedora de la única verdad, no toleraba que unos simples mortales desafiaran su cosmovisión. La explicación del universo aportada por la Biblia debía bastar, buscar el conocimiento fuera de la Fe no sólo era herético y peligroso sino demoníaco. El papa Inocencio III consideraba traidores a la fe en Cristo a cualquiera que hiciera interpretaciones de la naturaleza que no se ajustaran a lo aceptado por la Iglesia. Con igual desdén indicó que si la ley condena a los traidores a muerte y a la confiscación de sus bienes, a iguales penas debían ser condenados los herejes, por atentar contra la majestad de Dios. Frecuentemente las ideas religiosas ocultaban influencias de carácter político, pues el mantenimiento de una fe única servía para sostener la unidad de un estado y la legitimidad divina de su monarquía.<br/><br/>La España del siglo XVII mostraba una clase médica anclada en el pasado, presa de las teorías hipocráticas y galénicas heredadas del mundo clásico. Muchos médicos y profesores se negaron, incluso en el siglo XVIII, a renovar sus conocimientos y enseñanzas. No podían aceptar que la medicina química llegada de Europa fuera realmente efectiva, pues contradecía los mandatos de la iglesia y las tradiciones de los sabios griegos y romanos.<br/><br/>En el mundo cristiano, durante siglos, cualquier idea científica que no se encontrara de acuerdo con el criterio de la Iglesia era declarada falsa. Si se realizaba alguna afirmación que llevase a dudar de algún dogma de fe, la disputa podía terminar muy mal. Durante el Renacimiento se comenzó a ver que la explicación religiosa no podía convivir con lo que la recién nacida ciencia comprobaba acerca del universo. Con el triunfo en Europa de la ciencia basada en el método experimental, la religión terminó por ceder el puesto en la primacía del conocimiento y las ciencias fueron desarrollándose hasta crear las ramas que conocemos hoy. La astronomía se separa definitivamente de la astrología. La alquimia da paso a la química y la farmacología. La medicina se renueva por completo, sacudiéndose los últimos vestigios de superstición.<br/><br/>En la edad moderna la astrología fue considerada como un artículo de fe más. El pueblo, en su ignorancia, suplicaba a los astrólogos que alzaran su carta astral, con la esperanza de entrever el futuro. Con carácter de profesionalidad para aquellos que quisieran practicarla, las universidades europeas establecieron cátedras astrológicas e impartieron desde ellas el arte de leer el firmamento. En España, a mediados del siglo XVI, las universidades de Salamanca y Valencia enseñaban de forma legal astrología e incluso en las Cortes de 1570 se propuso que por ser esta una “ciencia muy importante” se debiera establecer que todo físico fuese previamente Bachiller en ella. Al margen de la sociedad, la Iglesia, fiel a su cometido, se preguntaba hasta qué punto las influencias de los planetas en el ser humano condicionan a la persona o negaban la libertad y el libre albedrío de la misma. Para unificar criterios teológicos el papa Sixto V, en 1585, promulga su Coeli et Terrae, que prohibía “todas las artes que provienen de los futuros eventos, a excepción de aquellas que por causas naturales necesariamente o frecuentemente se siguen”. <br/><br/> De igual manera que los astrólogos, los curanderos abundaban. Los expedientes que se encuentran sobre ellos en los archivos son muy numerosos, lo que muestra el intrusismo que existía en las profesiones médicas y paramédicas, competencia que se comprende desde el momento en que libros como Tesoro de los pobres o los Secretos de la Naturaleza eran de consumo popular. <br/>Estos tratados facilitaban la más variadas recetas sobre todo tipo de males, explicadas con tanta claridad que hasta el más profano era capaz de entenderlas. Con estos manuales disponibles, no era de extrañar que hubiera algunos sujetos lanzados que recorrieran los caminos intentando curar al primer enfermo que se encontraran a cambio de unas monedas. Lo curioso es que el Santo oficio no les persiguió como intrusos de la profesión médica, sino por hechiceros, cuando en realidad su terapéutica, aunque un poco rudimentaria, tenía una alguna base de autenticidad, basada en cientos de años de conocimiento de las plantas conseguidos por el vulgo.<br/><br/>En la mentalidad española del siglo XVII se refleja un espíritu contrario a cualquier innovación. Salvo algunas honrosas excepciones, las universidades y los hombres de ciencia, demostraron alejarse de cualquier postulado nuevo venido de Europa. Muchos de ellos se enfrentaron abiertamente a todo lo novedoso, reivindicando la universalidad y veracidad del pensamiento clásico. Las teorías de Bacon, Newton, Descartes, Galileo, Kepler… todas las obras de los padres de la ciencia fueron rechazadas por nuestros sabios. Algunos incluso tuvieron la osadía retorcida de aprender en profundidad la mecánica newtoniana o las nuevas corrientes fisiológicas reinantes en el continente, sólo para atacarlas furiosamente. La física y la química, la biología y la medicina, todos los conocimientos renovados, apenas se acercaron tímidamente a los grandes centros del saber hispánico, Alcalá, Salamanca y Valladolid. De entre todas las universidades, fue la de Valencia la que más avanzada y abierta se mostró ante la gran revolución científica. <br/><br/>¿Cual fue la causa de aquella mentalidad tan retrógrada? Algunos historiadores de la ciencia culpan a la filosofía escolástica que imperaba en la sociedad española. La contrarreforma tampoco sale bien parada, pues las nuevas ciencias fueron consideradas casi como una enfermedad del alma protestante y, por tanto, un peligro para el buen católico. Hay quien se remonta a la expulsión de los musulmanes, con la consiguiente pérdida de grandes sabios. A pesar de todos los esfuerzos en contra, los heterodoxos, que vieron acertadamente la utilidad de la nueva ciencia, se introdujeron poco a poco en el mundo universitario y terminaron por imponer sus conocimientos, aunque el proceso llevó demasiado tiempo. Sólo bien entrado el siglo XVIII, las nuevas instituciones creadas para disminuir el retraso de España con respecto a Europa, lograron introducir la ciencia en la cerrada sociedad hispánica. Hubo que esperar a 1706 para que el osado Félix Palacios publicara su Palestra, una obra en la que se incluyen por primera vez los influjos de la ciencia europea. Como Palacios, otros muchos científicos intentaron luchar contra la tradición galénica y la Inquisición, intentando renovar la medicina tradicional, con muy poco éxito y mucho peligro para sus carreras y vidas. <br/>De entre todos los pioneros de la nueva medicina química, destacaron Luis de Alderete y Soto, con sus investigaciones acerca del Agua de Vida, o Cristóbal de León, un cirujano que intentó, sin ningún éxito, fundar en Madrid una academia espagírica, alrededor del año 1693. Juan de Cabriada, en su Carta Filosófica-Médico-Chímica de 1687, es considerada como el introductor de la medicina moderna en España y decisivo impulsor de la yatroquímica. En Esta obra habla en favor de las substancias químicas como medios para alcanzar la curación de las enfermedades, aunque amargamente emite una queja contra sus escépticos colegas: <i>Me ha sucedido en algunas juntas proponer algún remedio químico o algunas doctrinas nuevas anatómicas y entrar luego los médicos, que siguen hablando, y decir: dejémonos de químicas, que nuestros pasados curaron sin estas novedades.</i> <br/><br/>Incluso con los nuevos vientos de la ilustración, el espíritu de Trento seguía vivo. El Santo Oficio, aunque había perdido crueldad e intensidad, todavía prohibía libros y actividades. En 1790 se publicó el último Índice de Libros Prohibidos, en el que se incluyeron un gran número de obras científicas poco recomendables para el buen católico. En cuanto a la polémica de la química es curioso ver cómo los calificadores de la Inquisición prohibieron todas las obras de algunos grandes fundadores de esa ciencia y, sin embargo, otros autores, que también eran químicos, no se les consideró como tales, y además se autorizan bien con nota o con expurgación ciertas obras de esta materia. Todo esto evidencia la falta de criterio por parte de los inquisidores a la hora de encuadrar a los autores, quizá porque algunos no tuvieron relación con movimientos calvinistas o porque, en realidad, no tenían muy claro qué era eso tan nuevo y peligroso que llamaban química.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[CONTROL DE IMPRENTA]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[CONTROL DE IMPRENTA]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[CONTROL DE IMPRENTA]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_114.htm"><![CDATA[La aparición de la imprenta contribuyó a la difusión rápida y económica de la cultura y las ciencias, pero a su vez constituyó un dolor de cabeza permanente para la Inquisición, que vio cómo proliferaban sin control las obras prohibidas.<br/><br/><i>Propio de la condición humana es la enfermedad de creer a los demás impostores e impíos, no a nosotros mismos, porque nadie reconoce sus propios errores...</i><br/>Servet.<br/><br/> La Iglesia reaccionó en 1.501 a través de una bula del papa Alejandro VI. Por medio de aquella orden se hizo llegar a los obispos de algunas ciudades, como Colonia y Maguncia, donde se publicaban “libros contrarios a la fe”, la orden de vigilar a impresores, libreros y compradores de libros, exhortando a las autoridades eclesiales a castigar severamente la tenencia o impresión de cualquier libro herético. Las condenas consistían en el pago de fuertes multas, la excomunión y la quema de los volúmenes ilegales que fueran encontrados. El ser hallado simplemente hojeando uno de aquellos libros era ya motivo de una fuerte sanción. Aquellas medidas radicales fueron extendidas a toda la cristiandad por el papa León X, en el Concilio de Letrán de 1.515. A partir de entonces los obispos e inquisidores tuvieron las manos libres para censurar los libros destinados a la imprenta y conceder las licencias obligatorias. La norma tenía una gran tradición en España, ya los Reyes Católicos se habían reservado por la pragmática del 8 de julio de 1.502 el derecho de impresión. Por medio de aquella normativa ningún impresor o mercader podía tratar con libros que no hubieran obtenido primeramente la licencia real. Sin duda fue una manera muy efectiva de recaudar impuestos y controlar “peligrosas” ideas.<br/><br/><i>Dios ha escogido a los necios del mundo para confundir a los sabios. </i>Calvino<br/><br/>La llegada del protestantismo liberó a gran parte de Alemania y de los países nórdicos del poder católico. Se convirtieron así en lugares donde se crearon y distribuyeron libros heterodoxos, libres de los problemas propios de las licencias y censuras eclesiales. Desde ese momento la Iglesia católica se dedicó a filtrar, prohibir y expurgar todo papel que llegara del exterior. Como medida de prevención en contra de la lectura de obras perniciosas se establecieron los famosos Índices de Libros Prohibidos. Bajo el papado de Pablo IV se publicó el primer catálogo de libros condenados, que salió a la luz en 1564 como fruto del Concilio de Trento. Dos años más tarde Pío V reconvirtió a la comisión encargada de la redacción de las listas de condenados en la Sagrada Congregación del Índice, un organismo permanente de la Iglesia dedicado a la lucha contra los libros heréticos, una labor en la que varios estados, como España, Flandes o Francia, hacía tiempo que estaba siendo observada por los poderes políticos. <br/><br/><i>No debe imponerse como verdades conceptos sobre los que existen dudas - </i>Miguel Servet <br/><br/>Para aplicar en España las nuevas normas religiosas surgidas del Índice, se decidió encomendar la labor de limpieza y control a la Inquisición, surgida en el siglo XV para velar por la pureza de la fe en los conversos y convertida con el paso de los años en una poderosa organización religiosa y política muy relacionada con las instituciones monárquicas. Pero la Inquisición no se quedó sólo en la censura y prohibición, se convirtió también en un brazo ejecutivo.<br/><br/><i>Usar fuerza en defensa de la Iglesia es distinto a usarla para obligar a creer.</i> Calvino.<br/><br/> A partir de 1530 el Consejo Supremo de la Inquisición en España ordenó la visita por sorpresa de toda biblioteca, tanto pública como privada, que existiera en sus dominios. Ante la presencia de cualquier obra sospechosa se tomaban las medidas pertinentes, desde leves multas a condenas severas, que incluyeron en los casos más graves la cárcel y la tortura. La ingente cantidad de material impreso en Europa hizo que la revisión de todo lo que llegaba a España fuera imposible. Por esto la Inquisición no solía actuar a priori, sino sobre la base de las denuncias de ciudadanos o Comisarios del Santo Oficio. En ese momento se conectaban todos los mecanismos de la organización para limitar la difusión de la obra sospechosa. Generalmente un libro sólo era condenado por su número de lectores. Si el escrito sospechoso no alcanzaba gran difusión, generalmente no era condenado.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[AUTO DE FE]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[AUTO DE FE]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[AUTO DE FE]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_113.htm"><![CDATA[<i> La libertad española desapareció en medio del fragor de las armas, de cascadas de oro y de las terribles iluminaciones de los autos de fe. </i>Marx.  La España revolucionaria. New York Daily Tribune, 9 de septiembre de 1854. Ed. ARIEL<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/autodefe_2.jpg" alt="" border="0" width="400" height="260"/><br/><br/>Un<b> Auto de fe </b>fue una manifestación pública de la Inquisición.<br/>Si la sentencia de la Inquisición era condenatoria, implicaba que el condenado debía participar en la ceremonia denominada auto de fe, que solemnizaba su retorno al seno de la Iglesia, o su castigo como hereje impenitente.  los autos públicos se convirtieron en una ceremonia solemne, celebrada con multitudinaria asistencia de público, en medio de un ambiente festivo. El auto de fe terminó por convertirse en un espectáculo barroco, con una puesta en escena minuciosamente calculada para causar el mayor efecto en los espectadores.<br/><br/>Los autos solían realizarse en un espacio público de grandes dimensiones (en la plaza mayor de la ciudad, frecuentemente), generalmente en días festivos. Los rituales relacionados con el auto empezaban ya la noche anterior (la llamada "procesión de la Cruz Verde") y duraban a veces el día entero.<br/><br/>Al igual que en una representación teatral, los personajes que participaban en el Auto de fe, vestían de acuerdo con su cometido y categoría. El cortejo que se formaba para llegar hasta el lugar de la representación tenía también sus normas en cuanto al orden y distribución de los participantes. Los reos eran conducidos de madrugada desde la prisión de la Inquisición hasta la capilla del Santo Oficio de donde salía formada toda la procesión. En algunos lugares llamaban a este desfile la procesión de la Cruz Verde por ser esta cruz el símbolo de la Inquisición. La cruz iba a la cabeza de la comitiva enarbolada por el fiscal del Tribunal que solía marchar a caballo. Detrás de él, a pie, caminaban los reos reconciliados portando cirios encendidos en señal de penitencia. A continuación iban los frailes dominicos precediendo a los reos relajados, es decir, a los condenados a muerte. Estos reos iban vestidos con una especie de casulla llamada sambenito, pintada con escenas del infierno, con terribles llamas y figuras de condenados. En la cabeza soportaban la coroza o capirote, una especie de cucurucho también pintado con símbolos infernales, generalmente hecho de cartón, que resultaba grotesco y humillante. Tras ellos iban los llamados familiares de la Inquisición que en algunos escritos figuran como los ojos y los oídos del Santo Oficio y cerraban el cortejo, primero los lanceros a caballo (u otra delegación militar) y después los representantes de las comunidades religiosas existentes en la ciudad.<br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/goa02707_2.jpg" alt="" border="0" width="400" height="245"/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Guy Montag el bombero que no se dedicaba a apagar incendios.]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[Guy Montag el bombero que no se dedicaba a apagar incendios.]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Guy Montag el bombero que no se dedicaba a apagar incendios.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_110.htm"><![CDATA[NOVELA DISTÓPICA <br/>La novela(1953) considerada la obra maestra de Ray Bradbury, retrata una sociedad futurista en la que el cuerpo de bomberos quema viviendas y bibliotecas para destruir los libros y evitar que la gente tenga un pensamiento independiente.<br/> Una distopía es aquella sociedad que se considera indeseable, por algún motivo determinado. El término fue acuñado como antónimo de utopía y se usa principalmente para hacer referencia a una sociedad ficticia en donde las tendencias sociales se llevan a extremos apocalípticos. ED MINOTAURO<br/><br/>Sinopsis.<br/>El gobierno dice que leer impide ser felices porque llena de angustia; al leer, los hombres empiezan a ser diferentes cuando deben ser iguales.<br/><br/>Montag conoce a una muchacha de 17 años, Clarisse McClellan, quien le cuenta que a ella y a su familia los tachan de "antisociales" porque formulan preguntas, en lugar de que su entorno las pregunte y las respondan ellos mismos. Al principio, Montag la tacha de loca, pero es esa joven la que empieza a generar en Montag la duda sobre si verdaderamente es feliz.<br/><br/>El jefe de Montag, Beatty, le dice que los libros sólo sirven para hacer sentir mal a las personas, que los libros de filosofía sólo dicen que el autor tiene la razón y los demás no. Es un hombre astuto.<br/><br/>Montag acude a un incendio en el que había que quemar una casa de una mujer anciana que tenía una biblioteca. Antes de echar el petróleo, Montag agarra un libro y se lo lleva. La vieja no sólo se rehúsa salir de su casa, sino que es ella misma quien le prende fuego con un cerillo. Esto impacta más a Montag y le hace pensar.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/t1o7769_2.jpg" alt="" border="0" width="425" height="251"/><br/><br/>Su esposa, Mildred, sólo está interesada en platicar con su "familia": tres pantallas de televisión en la sala. Montag quiere compartir con ella sus inquietudes, pero ella se niega.<br/><br/>Montag se acuerda de un viejo que conoció en el parque, un profesor de Literatura llamado Faber. Como Montag tenía una colección de libros escondida, se lleva un ejemplar de la Biblia, como carnada para Faber. Le plantea al viejo profesor la necesidad de luchar para que los libros permanezcan sobre la ignorancia.<br/><br/>Diseñan un plan. Faber contactará con un impresor desempleado y con varios académicos exiliados. Le da a Montag un dispositivo para que se puedan mantener comunicados y sigan diseñando el plan.<br/><br/>Al llegar a su casa, Montag encuentra a Mildred y a unas amigas hablando con la "familia". Molesto por su ignorancia y por ver que son incapaces de dar cariño incluso a sus maridos e hijos, saca un libro de poemas y lee uno. Una de las amigas se pone a llorar y otra se enoja con él. Faber le reprocha por haber hecho esto, ya que lo considera un error.<br/><br/>Posteriormente deciden ir a enfrentar a Beatty, pero este se muestra muy astuto y no consiguen derrotarlo. Suena un aviso de alarma y deciden atenderla. Era la casa de Montag.<br/><br/>Al llegar, sale Mildred corriendo y se va en un taxi. Beatty le dice a Montag que fue ella quien hizo la denuncia, pero que sus amigas ya habían hecho otra. Le ordena quemar él mismo la casa. Empieza a golpear y a provocar a Montag, cuando se da cuenta del dispositivo con el que Montag se comunicaba con Faber, destruyéndolo, y jura ir en busca de Faber. Enfurecido, Montag quema vivo a Beatty, dándose después cuenta de que Beatty quería morir.<br/><br/>Montag va a casa de Faber, le da dinero y huye. A pesar de que se había organizado una intensa búsqueda, Montag logra escapar, dando con un grupo de académicos dirigidos por Granger. Granger le cuenta que la misión de ellos es memorizar libros para transmitirlos oralmente y así, un día, poder imprimirlos. Y ahí termina la historia, con la esperanza de que algún día el conocimiento supere a la ignorancia.<br/><br/>La historia fue llevada al cine en 1966 por François Truffaut. Su título inspiró además el del documental de Michael Moore Fahrenheit 9/11.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/fahrenheit45103_1_2.jpg" alt="" border="0" width="171" height="150"/><br/><br/><i>Búsquelo donde pueda encontrarlo, en viejos discos, en viejas películas y en viejos amigos; búsquelo en la Naturaleza y búsquelo por sí mismo. Los libros sólo eran un tipo de receptáculo donde almacenábamos una serie de cosas que temíamos olvidar. No hay nada mágico en ellos. La magia sólo está en lo que dicen los libros, en cómo unían los diversos aspectos del Universo hasta formar un conjunto para nosotros. </i><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/306352_2.jpg" alt="" border="0" width="290" height="287"/><br/><br/><i>-Ahora, vámonos río arriba -dijo George- Y tengamos presente una cosa: no somos importantes. No somos nada. Algún día, la carga que llevamos con nosotros puede ayudar a alguien. Pero incluso cuando teníamos los libros en la mano, mucho tiempo atrás, no utilizamos lo que sacábamos de ellos. Proseguimos impertérritos insultando a los muertos. Proseguimos escupiendo sobre las tumbas de todos los pobres que habían muerto antes que nosotros. Durante la próxima semana, el próximo mes y el próximo año vamos a conocer a mucha gente solitaria. Y cuando nos pregunten lo que hacemos, podemos decir: «Estamos recordando.» Ahí es donde venceremos a la larga. Y, algún día, recordaremos tanto, que construiremos la mayor pala mecánica de la Historia, con la que excavaremos la sepultura mayor de todos los tiempos, donde meteremos la guerra y la enterraremos</i>.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/t1o12488_3.jpg" alt="" border="0" width="425" height="254"/><br/><br/><i>-¿Cuántos son ustedes? <br/>-Miles, que van por los caminos, las vías férreas abandonadas, vagabundos por el exterior, bibliotecas por el interior. Al principio, no se trató de un plan. Cada hombre tenía un libro que quería recordar, y así lo hizo. Luego, durante un período de unos veinte años, fuimos entrando en contacto, viajando, estableciendo esta organización y forzando un plan. Lo más importante que debíamos meternos en la cabeza es que no somos importantes, que no debemos de ser pedantes. No debemos sentimos superiores a nadie en el mundo. Sólo somos sobrecubiertas para libros, sin valor intrínseco. Algunos de nosotros viven en pequeñas ciudades. El Capítulo 1 del Walden, de Thoreau, habita en Green River, el Capítulo II, en Millow Farm, Maine. Pero si hay un poblado en Maryland, con sólo veintisiete habitantes, ninguna bomba caerá nunca sobre esa localidad, que alberga los ensayos completos de un hombre llamado Bertrand Russell. Coge ese poblado y casi divida las páginas, tantas por persona. Y cuando la guerra haya terminado, algún día, los libros podrán ser escritos de nuevo. La gente será convocada una por una, para que recite lo que sabe, y lo imprimiremos hasta que llegue otra Era de Oscuridad, en la que, quizá, debamos repetir toda la operación. Pero esto es lo maravilloso del hombre: nunca se desalienta o disgusta lo suficiente para abandonar algo que debe hacer, porque sabe que es importante y que merece la pena serlo</i><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Fahrenheit 451: la temperatura a la que comieza a arder el papel....]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[Fahrenheit 451: la temperatura a la que comieza a arder el papel....]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Fahrenheit 451: la temperatura a la que comieza a arder el papel....]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_109.htm"><![CDATA[Hablando de libros quemados recordé "Fahrenheit 451" de Bradbury. Estremecedora ficción, de la realidad antigua.<br/><i>"Un chorro llameante salió desde la boquilla del aparato y golpeó los libros contra la pared. Montag entró en el dormitorio y disparó dos veces, y las camas gemelas se volatilizaron exhalando un susurro, con más calor, pasión y luz de las que él había supuesto que podían contener."</i>(...) <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/fahrenheit4513.jpg" alt="" border="0" width="400" height="309"/><br/><br/>"<i>Los libros saltaron y bailaron como pájaros asados con sus alas en llamas con plumas rojas y amarillas. Y luego, Montag entró en el salón, donde los estúpidos monstruos yacían dormidos con sus pensamientos blancos y sus sueños nebulosos. Y lanzó una andanada a cada una de las tres paredes desnudas y el vacío pareció sisear contra él. La desnudez produjo un siseo mayor, un chillido insensato."</i><br/><br/>No perderse la peli de Truffaut.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/fahrenheit4514_2.jpg" alt="" border="0" width="400" height="262"/><br/><br/>SANTO OFICIO<br/>En 1559 vio la luz una inquietante obra que supone uno de los mÁximos símbolos de la persecución bibliocida: el Indice de los libros prohibidos. Aunque ya existían recopilaciones similares, ésta, encargada por el papa Pablo IV a la Inquisición, estaba revestida de una oficialidad que se mantuvo con diversas variaciones ¡durante 400 años! En España, la censura católica se incrementó con la llegada al trono de Felipe II, y así, en 1570 se autorizó el lndex Iibrorum prohibítorum, un catálogo que sirvió para perseguir las obras heréticas y a sus autores.<br/>Ya lo habían practicado en la antigüedad, el cronista chino Sima Qian, que vivió entre los siglos I y II a. de C., señala que el emperador estableció entonces que “los que se sirvieran de la Antigüedad para denigrar los tiempos presentes serían ejecutados junto a sus parientes.”<br/><br/><i>Se perdieron una civilización admirable, una poesía, una astronomía, una arquitectura y una delicadeza únicas en el mundo.</i><br/>Federico García Lorca<br/><br/>¿Qué pensaria el Cardenal  Cisneros al realizar una de las mayores quemas que se hicieron en la Europa medieval?<br/>Hacia 1499 en Granada, incumpliendo las Capitulaciones que se habian pactado en 1492, Cisneros  asalto la Madraza (la Universidad de Granada en aquella epoca, fundada por Yusuf I en 1349) se llevó los libros a la plaza de Bib-Rambla y los quemó en publica hoguera.<br/><br/><i>Para desarraigarles del todo de la sobredicha su perversa y mala secta, les mandó a los dichos alfaquís tomar todos sus alcoranes y todos los otros libros particulares, cuantos se pudieron haber, los cuales fueron más de 4 ó 5 mil volúmenes, entre grandes y pequeños, y hacer muy grandes fuegos y quemarlos todos; en que había entre ellos infinitos que las encuadernaciones que tenían de plata y otras cosas moriscas, puestas en ellos, valían 8 y 10 ducados, y otros de allí abajo. Y aunque algunos hacían mancilla para los tomar y aprovecharse de los pergaminos y papel y encuadernaciones, su señoría reverendísima mandó expresamente que no se tomase ni ninguno lo hiciese. Y así se quemaron todos, sin quedar memoria</i><br/>Memorial de la vida de Fray Francisco Jiménez de Cisneros, ed. Antonio de la Torre y del Cerro (Madrid: Centro de Estudios Históricos, 1913),]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Fenómeno del bibliocausto (2)]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[Fenómeno del bibliocausto (2)]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Fenómeno del bibliocausto (2)]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_108.htm"><![CDATA[El poder religioso o político ha utilizado este mecanismo como una forma de censura que ha justificado haciéndola pasar como salvaguarda de los principios morales y las tradiciones. <i>Historia universal de la destrucción de libros</i> (Ed. Sudamericana)<br/><br/>Bajo los adoquines de la antigua Plaza de la Ópera de Berlín, muy cerca del edificio principal de la Universidad Humboldt, yace La biblioteca sumergida.<br/><br/>Para los berlineses son un símbolo admonitorio de lo ocurrido el 10 de mayo de 1933 en ese mismo lugar. Aquella noche, 20.000 libros seleccionados por los nazis por sus “contenidos antialemanes” fueron arrojados a una inmensa hoguera en la que se consumieron, además de innumerables escritos de autores judíos, obras de Marcel Proust, H. G. Wells, Jack London, Thomas Mann... Casi al mismo tiempo, otras quemas masivas se sucedían en Bonn, Frankfurt, Bremen, Hannover y muchas otras ciudades alemanas entre consignas “contra la decadencia moral” y “a favor de la disciplina, la decencia y la nobleza del alma humana”. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/quemalibro01_2.jpg" alt="" border="0" width=500" height="179"/><br/><br/>Fanatismo religioso <br/><br/>De lo que no hay duda es de que el fanatismo religioso y las supersticiones se encuentran detrás de buena parte de las persecuciones de libros. En la Biblia ya se reflejan conductas de este tipo. Así, en el libro de los Hechos de los Apóstoles se indica que “<i>bastantes de los que habían practicado la magia reunieron los libros y los quemaron delante de todos”. </i><br/>Las confiscaciones y destrucciones de libros practicadas por la Iglesia se multiplicaron con los emperadores romanos Teodosio y Valentiniano y alcanzaron su máximo apogeo en 1559, con la publicación del Indice de los libros prohibidos, ordenado por el papa Pablo IV <br/>El asesor de la Unesco y experto en bibliotecas antiguas Fernando Báez indica que éstos no son perseguidos como objeto físico, <i>“sino con ánimo de aniquilar la memoria que encierran, es decir, el patrimonio de ideas de una cultura entera </i><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/fahrenheit_451_2.jpg" alt="" border="0" width="207" height="240"/><br/><br/>Quemar la memoria <br/><br/>La operación coordinada de quema de libros por el ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels justificó lo que él denominaba <i>“la entrega a las llamas del espíritu diabólico del pasado”. </i>El impacto que aquel bibliocausto causó en la sociedad europea fue enorme. Sigmund Freud, cuyos libros se encontraban entre los seleccionados para ser destruidos, comentó irónicamente a un periodista que en realidad semejante fenómeno era un avance en la historia humana. “En la Edad Media, ellos me habrían quemado”, afirmó. Más tarde tuvo que huir a Londres.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[“Allí donde queman libros, acaban quemando hombres” Heinrich HEINE]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[“Allí donde queman libros, acaban quemando hombres” Heinrich HEINE]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[“Allí donde queman libros, acaban quemando hombres” Heinrich HEINE]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_107.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/museo_2.jpg" alt="" border="0" width="200" height="155"/><br/><br/>Reconstrucción de la Biblioteca de Alejandría de cuya importancia se decía en  la Antigüedad<br/><i>“Y en lo que respecta al número de libros, los anaqueles, y la colección en el Salón de las Musas, no necesito decir nada, porque ellos están en la memoria de todos los hombres.” </i> <br/>                                                                                                      Ateneo<br/><br/>Nunca se volvió a reconstruir la segunda Biblioteca de Alejandría tras aquel desastre que sepultó en el interior del templo de Serapis a cientos de paganos, mezclados con las columnas quebradas.<br/>Cuando volvía a su Iberia natal, Orosio vio entristecido en el 416, a su paso por Alejandría, las ruinas de los templos con "sus armarios vacíos de libros", añadiendo en su Historia que "fueron saqueados por hombres de nuestro tiempo". (Léase cristianos) <i>"Hay templos hoy día, que nosotros hemos visto, cuyos estantes para libros han sido vaciados por nuestros hombres. Y ésta es una cuestión que no admite ninguna duda.” (</i>Orosius 6.15.32) <br/><br/>Sobre ese montón de cadáveres el emperador bizantino Arcadio mandó erigir la Columna Theodosiana o Arcadia, para conmemorar el "Triunfo del Cristianismo". Esta columna monolítica, de treinta metros, provenía de algún templo alejandrino cercano al Serapeum.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/poompeyo_2.jpg" alt="" border="0" width="190" height="251"/><img src="http://blogs.ya.com/agnosticos/files/cruzpapaval_2.jpg" alt="" border="0" width="190"height="251"/><br/><br/>No recuerda esto un poco la afrenta de la cruz erigida frente al Museo de Ciencias de Valencia con motivo de la visita del Papa Ratzinger????? <br/><br/>La voz biblioteca (del griego &#946;&#953;&#946;&#955;&#953;&#959;&#952;&#942;&#954;&#951; biblion = libro y thekes = caja). Literalmente sería "caja de libros", o de guardar libros, pero por extensión se sustituye "caja" por edificio, departamento, o habitación.<br/><br/>En Grecia los primeros coleccionistas de libros fueron Pisístrato, Polícrates de Samos, Platón, Eurípides, Jenofonte, Eutidemo, Euclides, Isócrates y Aristóteles. En el 330 a.C., se creó la primera biblioteca pública en Atenas con el fin de que fueran aprovechados los originales cuidadosamente confeccionados de las obras de los trágicos Esquilo, Sófocles y Eurípides.<br/><br/>La Biblioteca de Pérgamo fue fundada un siglo después de la de Alejandría y para competir con ella. LLegó a tener más de 200.000 obras escritas. Los Ptolomeos, reyes de Alejandría, prohiben la venta de papiro a Pérgamo y para compensar su falta, en Pérgamo inventan un nuevo soporte de la escritura: el pergamino, hecho de pieles de animales.Este tejido, en vez de enrollarse como los papiros, se cortaba en hojas que se cosían igual que los libros actuales.<br/><br/>Las primeras grandes colecciones públicas se atribuyen a Polícrates, tirano de Samos, y a Pisístrato, tirano de Atenas.<br/>Éste , entre otras obras benéficas, mandó por primera vez recoger y copiar metódicamente la obra de Homero, de que se encargaron Onomácrito de Atenas, Orfeo de Crotona, Zopiro de Heraclea <br/>Se nos habla de las colecciones privadas que poseía cierto ateniense llamado Euclides -acaso arconte epónimo el año 403 a. c.-; Eurípides, de cuya grande afición a los libros suele burlarse Aristófanes y que usaba como copista a su esclavo Cefisofón; aquel hermoso y rico Nicócrates que paró en discípulo de Sócrates; Platón, que pagó 100 minas por tres libros del pitagórico Filolao de Crotona y cuya biblioteca parece proceder sobre todo de los fondos que adquirió en Tarento y en Siracusa; Clearco, discípulo de Platón y de Isócrates, tirano de Heraclea Póntica, que abrió bibliotecas en su capital bitinia por 364 a. c.<br/>Aristóteles era también gran coleccionista de libros. Tal vez, por donativo de su discípulo Alejandro, poseyó algunos manuscritos orientales. Se dice que llegó a pagar 3 talentos áticos (£ 340 oro) por alguna obra que dejó el filósofo Espeusipo. La blioteca de Aristóteles no sólo era abundante sino que fue la primer biblioteca organizada metódicamente. Su plan serviría de base a la futura Biblioteca de Alejandría<br/>Famoso aficionado a los libros fue también el orador Demóstenes que, según Luciano, los copiaba de su puño y letra, como lo hizo con mucho primor para la obra de Tucidides, y sin duda para sus propios discursos, lo que explicaría que sea uno de los cuatro prosistas griegos cuyas obras nos han legado en buenas condiciones.<br/><br/>Estratón de Lámpsaco, sucesor de Teofrasto a la cabeza del Liceo aristotélico, se las arregló para rehacer la biblioteca de esta casa de estudios, que Neleo -al llevarse a Esquepsis los libros- había dejado prácticamente despojada, con excepción de unas cuantas obras de la serie esotérica.<br/>En Atenas existió el Tolomeón o gimnasio de Tolomeo, que contaba con buenos libros según Pausanias.<br/>Rodas era, después de Atenas, un centro librero de importancia, y de allí parece proceder cierto catálogo recién descubierto, donde -como corresponde a la tradición de la ciudad- abundan las obras de política y de retórica. Éfeso parece haber contado también con algunos recursos de librería y biblioteca. En la Esmirna reconstruida por Antígono y Lisímaco hubo biblioteca. Soli, en la costa de Cilicia; Milasa, en las llanuras de Caria, y la célebre Halicarnaso poseyeron colecciones públicas. Plinio el Mozo da cuenta al emperador Trajano de la biblioteca de Prusa (Bitinia), <br/>La misma Corinto, ciudad de placer, contó con buena biblioteca, y Dionisio de Halicarnaso se tuvo por muy honrado cuando allí se descubrió su efigie. Algunos libros se custodiaban en el sagrario oracular de Delfos, en la plaza comercial de Dirraquio (Ilira), o en Patras, donde Aulo Gelio encontró un ejemplar de una Odisea de Lívio Andrónico.<br/><br/> Las bibliotecas griegas, que tuvieron un gran desarrollo en el siglo III a.C., pasaron a manos de los romanos. Asinio Polión instaló la primera biblioteca pública en el Atrium Libertatis del Monte Aventino, y el emperador Augusto construyó dos bibliotecas: la Octaviana y la Palatina.<br/><br/>El emperador Adriano, fundó una en Atenas. Ésta llegó a ser famosa en la Antigüedad. Pausanias se maravillaba ante su desusado esplendor, característico del gusto pesado de aquel soberano que tenía sus visos de arquitecto. El oro y el alabastro lucían por todas partes. Ostentaba 100 columnas de mármol frigio. Los muros estaban decorados con frescos. Había estatuas que representaban a los escritores y a poetas más célebres. Esta biblioteca mereció elogios de San Jerónimo. Todavía quedan impresionantes vestigios de este momento en Atenas, calle de Éolo.<br/><br/>La mayor biblioteca de la antigüedad romana fue la Ulpiana, fundada por el emperador Trajano, ya que se aproximó en su importancia y categoría a las de Alejandría y Pérgamo. La biblioteca Ulpiana, que estaba dirigida fundamentalmente a los estudiantes, constaba de dos edificios, uno para las obras griegas y otro para las romanas.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[QUIÉN DESTRUYÓ TEMPLOS, QUEMÓ BIBLIOTECAS, TORTURÓ Y ASESINÓ, QUIÉN?????]]></title><link rel="la religión católica a la luz de la ciencia" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/agnosticos/atom.xml" title="la religión católica a la luz de la ciencia"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200609]]></issued><modified><![CDATA[200609]]></modified><created><![CDATA[200609]]></created><summary><![CDATA[QUIÉN DESTRUYÓ TEMPLOS, QUEMÓ BIBLIOTECAS, TORTURÓ Y ASESINÓ, QUIÉN?????]]></summary><author><name><![CDATA[pirin222]]></name></author><dc:subject><![CDATA[QUIÉN DESTRUYÓ TEMPLOS, QUEMÓ BIBLIOTECAS, TORTURÓ Y ASESINÓ, QUIÉN?????]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/agnosticos/c_106.htm"><![CDATA[La destrucción del mundo antiguo a manos del cristianismo.<br/><br/>Periodo 311 - 314<br/>El cristianismo ha sido legalizado; poco a poco la Iglesia va tejiendo su entramado burocrático y controlando el credo popular<br/><br/>314 Inmediatamente despues de su plena legalizacion, la Iglesia cristiana ataca a los paganos: el concilio de Ancyra denuncia el culto a la diosa Artemis.<br/><br/>A partir de aquí nadie para a la iglesia en su labor destructora<br/><br/>324 El emperador Constantino declara el Cristianismo como la única religión oficial del Imperio Romano. En Dydima, en Asia Menor, saquea el oráculo del dios Apolo y tortura a los sacerdotes paganos hasta la muerte. También desahucia a todos los paganos del monte Athos y destruye todos los templos paganos del lugar.<br/><br/>330 El emperador Constantino roba los tesoros y las estatuas de los templos paganos de Grecia para decorar Nova Roma (Constantinopla), la nueva capital de su Imperio.<br/><br/>335 El emperador Constantino saquea muchos templos paganos de Asia Menor y Palestina y ordena la ejecucion por crucifixión de "todos los magos y adivinos". Martirio del filosofo neoplatonico Sopatro.<br/><br/>341 El emperador Flavio Julio Constancio persigue "a todos los adivinos y helenistas". Muchos paganos griegos son o bien encarcelados o bien ejecutados.<br/><br/>353 Un decreto de Constancio ordena la pena de muerte para toda clase de culto con sacrificios e "idolos".<br/><br/>354 Un nuevo edicto de Constantino ordena la destruccion de los templos paganos y la ejecucion de todos los "idolatras". Primera quema de bibliotecas de varias ciudades del Imperio. Las primeras fabricas de cal se construyen al lado de los templos paganos cerrados. Una gran parte de la arquitectura sagrada de los paganos se convierte en cal.<br/><br/>359 En Skythopolis, Siria, los cristianos organizan el primer campo de concentracion para la tortura y ejecucion de los paganos arrestados en cualquier parte del Imperio.<br/><br/>364 El emperador Flavio Joviano ordena que se <b>queme la biblioteca de Antioquia.</b><br/>364 Un edicto imperial (11 de septiembre) ordena la pena de muerte para todos los paganos que rindan culto a sus dioses ancestrales o practiquen la adivinacion ("sileat omnibus perpetuo divinandi curiositas"). Tres decretos diferentes (4 de febrero, 9 de septiembre, 23 de diciembre) ordenan la confiscacion de todas las propiedades de los templos paganos y castiga con pena de muerte la participacion en rituales paganos, incluso los privados.<br/><br/>370 El emperador Valens ordena una tremenda persecucion contra los paganos en toda la parte oriental del Imperio. En Antioquia se ejecuta, entre otros muchos paganos, al ex-gobernador Fidustio y a los sacerdotes Hilario y Patricio. Se queman montones de libros en las plazas de las ciudades del Este del Imperio. Se persigue a odos los amigos de Juliano (Orebasio, Salustio, Pegaso etc.). Queman vivo al filosofo Simonides y decapitan al filosofo Maximo.<br/><br/>372 El Emperador Valens ordena al gobernador de Asia Menor que extermine a todos los helenos y todos los documentos relativos a su sabiduria.<br/><br/>375 Se cierra ell templo del dios Asclepio en Epidauro, en Grecia.<br/><br/>380 El 27 febrero, un edicto del emperador Flavio Teodosio convierte el Cristianismo en la religion exclusiva del Imperio Romano, requiriendo que "todas las naciones que estan sujetas a nuestra clemencia y moderacion deben continuar practicando la religion que fue entregada a los romanos por el divino apostol Pedro". Los no-cristianos son llamados "repugnantes, herejes, estupidos y ciegos". En otro decreto, Teodosio llama "locos" a todos aquellos que no creen en el dios cristiano y prohibe toda discrepancia con los dogmas de la Iglesia. Ambrosio, obispo de Milan, empieza a destruir todos los templos paganos de su zona. Los sacerdotes cristianos dirigen a la poblacion hambrienta contra el templo de la diosa Demeter en Eleusis e intentan linchar a los sacerdotes paganos Nestorio y Priskos. El sacerdote pagano Nestorio, de 95 anos de edad, termina los Misterios de Eleusis y anuncia la predominancia de la oscuridad mental sobre la raza humana.<br/><br/>381 . En toda la mitad oriental del Imperio se saquean o queman templos y bibliotecas paganas. El 21 de diciembre, Teodosio prohibe incluso las simples visitas a los templos de los Helenos. En Constantinopla, el templo de la diosa Afrodita se convierte en un burdel y los templos de Helios y de Artemis, en establos.<br/><br/>385 a 388 Maternus Cynegius, animado por su fanatica esposa, y el obispo ("San") Marcelo barren con sus bandas todo el pais, saqueando y destruyendo cientos de templos helenicos, relicarios y altares. Entre otros templos, destruyen el templo de Edesa, el Kabeireion de Imbros, el templo de Zeus en Apamea, el templo de Apolo en Dydima y todos los templos de Palmyra. Miles de inocentes paganos de todas las zonas del Imperio son martirizados en los terrorificos <b>campos de concentracion de Skythopolis</b>.<br/><br/>386 El emperador Teodosio prohibe (16 de junio) el cuidado de los templos paganos saqueados.<br/><br/>388 Por voluntad de Teodosio, se prohiben las charlas publicas sobre temas religiosos. <br/><br/>389 a 390 Hordas de ermitanos fanaticos del desierto inundan las ciudades de Oriente Medio y Egipto destruyendo estatuas, altares, bibliotecas y templos paganos y linchando a los paganos. Teofilo, patriarca de Alejandria, da comienzo a duras persecuciones contra los paganos, convierte el templo de Dionisio en una iglesia cristiana, quema el Mithraeum de la ciudad, destruye el templo de Zeus y escarnece a los sacerdotes paganos antes de ser asesinados a pedradas. El populacho cristiano profana las imagenes de culto.<br/><br/>391 El 24 de Febrero, un nuevo decreto de Teodosio no solo prohibe la visita a los templos paganos sino tambien el mirar las estatuas destrozadas. Nuevas y terribles persecuciones por todo el Imperio. En Alejandria, los paganos, liderados por el filosofo Olympio, organizan una revuelta y despues de algunas peleas callejeras se encierran con llave dentro del templo fortificado del dios Serapis (el Serapeion). Despues de un violento cerco, los cristianos toman el edificio, lo derriban, <b>queman su famosa biblioteca </b>y profanan las imagenes de culto.<br/><br/>392 El 8 noviembre, el emperador Teodosio prohibe todos los rituales que no sean cristianos y los denomina "supersticiones de los Gentiles" (gentilicia superstitio). Nuevas persecuciones a gran escala contra los paganos. Clausuran los misterios de Samotracia y asesinan a sus sacerdotes. En Chipre, los obispos locales ("San") Epifanio y "San" Tychon destruyen casi todos los templos de la isla y exterminan a miles de paganos.<br/><br/>393 Se prohiben los Juegos Pitios, los Juegos de Aktia y los Juegos Olímpicos como parte de la "idolatría" helénica. Los cristianos saquean los templos de Olympia.<br/><br/>395 Rufino, el eunuco primero ministro del emperador Flavio Arcadio dirige las hordas de los godos bautizados (guiados por Alarico) a Grecia. Animados por los monjes cristianos, los barbaros saquean y queman muchas ciudades (Dion, Delfi, Megara, Corinto, Feneos, Argos, Nemea, Lycosoura, Esparta, Messene, Figaleia, Olympia, etc.), masacran o esclavizan a incontables paganos helenos y derrocan todos los templos. Entre otros, hacen arder el santuario de Eleusis y queman vivos a todos sus sacerdotes (incluyendo al sacerdote de Mithra Hilario).<br/><br/>396 El 7 de diciembre, un nuevo decreto del emperador Arcadio ordena que el paganismo sea tratado como alta traicion. Encarcelamiento de los pocos sacerdotes paganos que quedan.<br/><br/>397 "!Demoledlos!". El emperador Flavio Arcadio ordena demoler todos los templos paganos que todavia sigan en pie.<br/><br/>398 El Cuarto Concilio Ecleasiastico de Cartago prohibe a todos, incluyendo a los obispos cristianos, el estudio de los libros de los paganos. <br/><br/>399 Con un nuevo edicto (13 de julio), el emperador Flavio Arcadio ordena la demolicion inmediata de todos los templos paganos que todavia esten en pie, principalmente de las zonas rurales.<br/><br/>400 El obispo Nicetas destruye el oraculo del dios Dionisio en Vesai y bautiza a todos los paganos de la zona.<br/><br/>401 El populacho cristiano de Cartago lincha a los paganos y destruye templos e "idolos". Tambien en Gaza, el obispo local "Santo" Porfirio ordena a sus seguidores el linchamiento de los paganos y la demolicion de los nueve templos restantes aun activos de la ciudad. El quinceavo Concilio de Chalkedon ordena la ex-comulgacion (incluso despues de su muerte) de los cristianos que aun mantengan buenas relaciones con sus parientes paganos.<br/><br/>405 Juan Crisostomo envia hordas de monjes vestidos de gris y armados con mazas y barras de hierro a destruir los "idolos" de todas las ciudades de Palestina.<br/><br/>406 Juan Crisostomo recauda fondos con la ayuda de mujeres cristianas ricas para financiar la demolicion de los templos helenicos. En Efeso ordena la destruccion del famoso templo de la diosa Artemis. <br/><br/>407 Un nuevo decreto prohibe una vez mas todos los actos de culto no cristianos.<br/><br/>415 En Alejandria, el populacho cristiano, animado por el obispo Cirilio, unos cuantos dias antes de la Paskha judeo-cristiana (Pascua), ataca y corta en pedazos a la famosa filosofa Hypatia. Los trozos de su cuerpo, paseados por las calles de Alejandria en manos de la gente cristiana de la ciudad, son finalmente quemados junto con sus libros en un lugar llamado Cynaron. El 30 de agosto dan comienzo nuevas persecuciones contra todos los sacerdotes paganos del Norte de Africa, que terminan sus vidas o bien crucificados o bien quemados vivos.<br/><br/>416 El inquisidor Hypatio, alias "La Espada de Dios", extermina a los ultimos paganos de Bithynia. En Constantinopla (7 de diciembre) se despide a todos los oficiales del ejercito, a los empleados publicos y a los jueces que no sean cristianos.<br/><br/>429 Se saqua el templo de la diosa Atenea (Partenon) en la Acropolis de Atenas. Se persigue a los paganos atenienses.<br/><br/>448 Teodosio II ordena que se quemen todos los libros no-cristianos.<br/><br/>450 Se demolen todos los templos de Afrodisias (ciudad de diosa Afrodita) y se queman todas las librerias de la ciudad.<br/><br/>451 Un nuevo decreto del emperador Teodosio II (4 de noviembre) reafirma que la "idolatria" debe ser castigada con la muerte.<br/><br/>457 a 491 Persecuciones esporadicas contra los paganos de la parte oriental del Imperio. Se ejecuta, entre otros, al medico Jacobo y al filosofo Gesio. Se tortura y se encarcela a Severiano, Herestios, Zosimo, Isidoro y a otros mas. El predicador cristiano Conon y sus seguidores exterminan a los ultimos paganos de la isla de Imbros, en el Nordeste del Mar Egeo. Se extermina en Chipre a los ultimos adoradores de Zeus Lavranio.<br/><br/>482 a 488 Se extermina a la mayoria de los paganos de Asia Menor son despues de una revuelta desesperada contra el emperador y la Iglesia.<br/><br/>486 Más sacerdotes paganos que permanecian escondidos son descubiertos, arrestados, escarnecidos, torturados y ejecutados en Alejandria.<br/><br/>528 El emperador Justiniano ordena la ejecucion (en la hoguera, por crucifixion, hechos pedazos por bestias salvajes o cortados en trozos con cuchillas de acero) de todos aquellos que practiquen "la hechiceria, la adivinacion, la magia o la idolatria" y prohibe todas las ensenanzas de los paganos ("..aquellos que sufren de la blasfema locura de los Helenos").<br/><br/>529 El emperador Justiniano cierra la Academia de filosofia de Atenas (donde habia enseñado Platon) y confisca sus propiedades.<br/><br/>532 El inquisidor Juan Asiacus, un monje fanatico, dirige una cruzada contra los paganos de Asia Menor.<br/><br/>542  En 35 años, 99 iglesias y 12 monasterios se levantan encima de los templos paganos derruidos.<br/><br/>546 Cientos de paganos son condenados a muerte en Constantinopla por el inquisidor Juan Asiacus.<br/><br/>556 El emperador Justiniano ordena al terrible inquisidor Amancio que vaya a Antioquia para encontrar, arrestar, torturar y exterminar a los ultimos paganos de la ciudad asi como para que haga arder todas las bibliotecas privadas.<br/><br/>562 Arrestos en masa, burlas, torturas, encarcelamientos y ejecuciones de los paganos helenos en Atenas, Antioquia, Palmyra y Constantinopla.<br/><br/>580 Los inquisidores cristianos atacan un templo secreto de Zeus en Antioquia. El sacerdote se suicida, pero se arresta al resto de los paganos. Todos los prisioneros, incluyendo al vice-gobernador Anatolio, son torturados y mandados a Constantinopla para comparecer en juicio. Son sentenciados a muerte y arrojados a los leones. Al ver que las fieras no les quieren atacar, finalmente los paganos acaban crucificados. Sus cadaveres son arrastrados por las calles por la chusma cristiana y finalmente lanzados sin ningun tipo de entierro a un vertedero.<br/><br/>]]></content></entry></feed>
