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la religión católica a la luz de la ciencia
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Alma mía, no aspires a la vida inmortal, pero agota el campo de lo posible. Píndaro, Píticas III, ep. 3
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La resistible ascención de Artuto Ui
La pregunta sobre la existencia de Dios
Alguien le preguntó al señor K. si Dios existía. El señor K. le dijo: "Te aconsejo que reflexiones si la respuesta a esa pregunta afectaría a tu comportamiento. Si no lo hiciera, podemos olvidarnos de la pregunta. Si lo hiciera, puedo ayudarte como mínimo diciéndote que ya has decidido: tú necesitas un Dios."
Historias del señor Keuner. Bertold Brecht

La elección del cardenal Joseph Ratzinger como Papa es una señal preocupante de que la dirección de la Iglesia Católica se encuentra más confusa y perdida de lo que se imaginaba. Lo contrario del miedo no es el coraje, es la fe.
Elegir Papa al hombre responsable de la ortodoxia de la Iglesia, jefe del antiguo Santo Oficio, constituye un gesto de retraimiento y defensa frente a un mundo perturbado, que espera de Roma algo más que anatemas, censuras, desconfianzas y segregaciones.



Durante el periodo en que presidió la Congregación de la Doctrina de la Fe, condenó a 140 teólogos católicos, entre los cuales estaba Leonardo Boff. Su obsesión es Nietzsche, cuyo fantasma el identifica en la cultura post moderna.

Merece la pena recordar, hoy, que en el siglo XIX el Papa Pío IX (1846-1878) condenó la libertad de pensamiento y de opinión, la enseñanza laica, el progreso, y hasta la luz eléctrica! Para él, el mundo moderno se forjaba en las oficinas del diablo. Autor de Sílabos de Erros, catálogo de anatemas eclesiásticos, estaba contra el Estado autónomo y laico, y en 1850 prohibió a los judíos de Roma que testificaran contra los cristianos en procesos penales y civiles; poseyeran bienes inmuebles; tuvieran acceso a la escuela pública y a la universidad (excepto medicina).

Temo que igual retroceso ocurra en el pontificado de Ratzinger. En su último sermón como cardenal, antes del inicio del cónclave, el se lanzó como candidato dejando bien claro lo que piensa: acusó a la cultura occidental de relativista, condenó el marxismo, el liberalismo, el ateísmo, el agnosticismo y el sincretismo, como quien insiste en no aceptar el pluralismo cultural y religioso, la diversidad de culturas, y todavía sueña con una Iglesia institucionalmente soberana entre pueblos y gobiernos, imponiendo a todos sus valores y sus normas de comportamiento. Es el regreso a la Cristiandad, cuando la Iglesia imperaba en el periodo medieval.

Antes de condenar las expresiones legítimas de la cultura moderna, Ratzinger debería preguntarse en que medida la Iglesia ha fracasado en la evangelización de Europa, en donde los templos parecen más llenos de turistas que de fieles. ¿Por qué no fue la Iglesia la primera en defender a las víctimas de la revolución industrial, y sí al marxismo?. Y ¿cómo alguien en el Vaticano es capaz de hablar de sincretismo si, allí, se mezclan protocolos y etiquetas oriundos del Imperio Romano y de la nobleza europea? “Sumo Pontífice” es el título pagano adoptado por los emperadores romanos.

No se sabe si el nuevo Papa tiene alguna sensibilidad social. La figura del pobre y la tragedia de la pobreza no son recurrentes en sus pronunciamientos y escritos. De que mantenga el hábito de meditar en la palabras y en los actos de aquel que es el paradigma por excelencia de la fe cristiana: Jesús de Nazareth, que prefirió amar a condenar, asumió la defensa de la mujer adúltera, no pronunció un sermón moralista a la samaritana que estaba con su sexto hombre, curó a la mujer fenicia y al siervo del centurión romano sin exigir que profesaran su fe, se identificó con los más pobres (famélicos, migrantes, enfermos, oprimidos), no se mantuvo indiferente a la multitud hambrienta, y enseñó que gobernar no es mandar, es servir.



 
Comentario:
ES UN TEXTO ESCELENTE DONDE ILUMINA EL PENSAMIENTO CRITICO VERDADERO FELICITACIONES.
No