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EL VATICANO NO RESPETA LOS DERECHOS HUMANOS


Siempre me ha llamado la atención con qué regocijo salen a la calle esos feligreses encapuchados portando al hombro pesadísimas figuras sangrantes, con los ojos desencajados por las torturas y el padecimiento físico. Esa forma enfermiza de recrearse en el dolor me parece, además de muy desagradable, un fenómeno digno de estudio. ¿Por qué tanto empeño en revivir una y otra vez el mismo episodio, regodeándose en el realismo macabro de las escenas? Apostaría a que en un manual de psiquiatría encontraríamos un nombre que definiera esa patología del gusto por el sufrimiento.



Cuadro a la entrada de la catedral de Valencia, ayuda en la oración o más bien nos escandaliza o ya ni tan siquiera lo vemos por que nos acostumbramos a la violencia dentro de las iglesias...?

En cualquier caso, resulta casi obsceno para aquellos a los que la tradición nos resbala y asistimos atónitos, cada año, al espectáculo dantesco de la Semana Santa. Todo ello parece incomprensible para una institución que se llena la boca con el "amaos los unos a los otros", porqué tanto dolor en las calles???

Aproximadamente existen en el sistema de Naciones Unidas 103 convenciones internacionales sobre los derechos humanos, son convenciones de carácter general o bien especificas que se refieren a ciertos derechos particulares o convenciones que protegen a determinados grupos o colectivos de personas o convenciones relativas a las múltiples discriminaciones que se realizan en el mundo. De estos 103 convenios internacionales sobre derechos humanos, la Santa Sede ha suscrito solamente 10, lo que indica que la Santa Sede, en cuanto se refiere a compromisos públicos de carácter internacional por la defensa y promoción de los derechos humanos, está en los últimos lugares de la lista de Estados a nivel mundial, incluso detrás de Ruanda. Es decir la Santa Sede es de los Estados menos comprometidos en todo el mundo en la defensa de los derechos humanos.

Aunque parezca mentira por ejemplo no se comprometido con los siguientes Tratados:
Supresión de la discriminación basada en la enseñanza,
Supresión de la discriminación basada en el empleo,
Supresión de la discriminación basada en la profesión,
Contra el apartheid
Por la supresión de los trabajos forzados,
Por la supresión de la tortura,
Por la supresión de la pena de muerte

Supresión de la discriminación basada en la sexualidad,
Y ¿Cómo podría también firmar la Iglesia Católica un Tratado por la supresión de la discriminación basada en la sexualidad? Si para ellos, todo lo relacionado a la sexualidad es malo y pecaminoso, salvo que no se dé dentro “del santo matrimonio”?: No puede una evitar acordarse de los escándalos de abuso sexual en USA, las condenas por pederastia, los casos de violaciones de religiosas y concienzudamente encubiertas, y otros episodios algo más alejados en el tiempo, pero igualmente cercanos en la memoria

Protección de los pueblos indígenas,
Cómo podría la Iglesia Católica, firmar un Tratado sobre la “Protección de los Pueblos Indígenas” si ellos institucionalmente se encargaron de fundar la alevosa aberración de la llamada “Extirpación de Idolatrías”? Una institución siniestra que tuvo como objetivo deshacer, desarticular desaparecer toda la cultura amerindia porque ésta era considerada “hereje”. Los quipus, la historia contable de los pueblos indígenas quemada y destruida en su mayoría, (solo lo que queda hoy son vestigios), la desaparición de los ayllus, el exterminio de la cultura amerindia y todo su legado destruido por los dominicos, franciscanos, agustinos, mercedarios y algunos jesuitas. ¿Cómo va a firmar la Iglesia Católica un Tratado de esa naturaleza de “Protección de los pueblos Indígenas? ¡Imposible! ¡Sería como escupir al cielo!

Protección de los derechos de los trabajadores
Y ¿Cómo habría la Iglesia Católica de firmar un Tratado para la “Protección de los derechos de los trabajadores” si estos, los trabajadores, han sido siempre motivo de sospecha de “marxismo” por parte de la Iglesia y, por lo mismo, uno de las principales enemigos de la Iglesia, y quienes siempre han cuestionado el poder de la Iglesia?

Protección de los derechos de las mujeres
Debemos recordar el emblemático caso de Hipatia de Alejandría asesinada por las huestes de “San” Cirilo, quien ordenó asesinarla de una forma cruel y despiadada porque sus conocimientos y su sola existencia era una afrenta a las “enseñanzas aristotélicas” que defendía la Iglesia por ese entonces, tales como que “la mujer es un ser incompleto e inferior al hombre y debe estar sometido a su obediencia” estas estupideces las encontramos en la “Política” de Aristóteles y eran seguidas y han sido seguidas por la Iglesia Católica a lo largo de la historia.
La mujer era para otro “santo” católico, el poeta francés del medioevo, Bernardo de Cluny, en su “De contemptu mundi” declara a las mujeres “malas esencialmente, por ser motivo de pecado”. Entonces, sin entrar al tema de “Derechos reproductivos”, los cuales la Iglesia se niega y se niega a firmar, y lo que sería motivo de otro artículo, podemos ver que la Iglesia ha sido históricamente violadora de derechos de la mujer.

Contra los genocidios,
¿Como podria la Iglesia Católica firmar un Tratado en contra del genocidio”. Si ellos fueron mas de en siete ocasiones genocidas de los pueblos de oriente a los cuales lanzaron las sangrientas “Cruzadas” enviando ejércitos y cuyo último fin fue llenarse con las riquezas del mundo de oriente vía sus mercenarios los “templarios” y “hospitalarios”? Y posteriormente aliándose con los Estados antiguos y modernos en carnicerías invasoras de un reinado o país a otro? ¿Cómo podría firmar un Tratado sobre el genocidio si los pontífices han sido y son grandes amigos defamosos genocidas tales como Hitler, Franco, Musolini, Videla, Pinochet y Bush?

Contra los crímenes de guerra y Contra los crímenes contra la humanidad una entidad propiciadora y ejecutora de crímenes de lesa humanidad, de torturas sin fin, asesinatos y como no, de “vista gorda”. La imagen de Pío XII, es la primera que viene a nuestra mente si por tratarse de “vista gorda eclesiástica” se trata, dado que fue el Papa Pío XII, quien se hizo el loco con el genocidio hitleriano.

Por la supresión de la esclavitud
¿Cómo?, si históricamente han justificado la esclavitud a nivel internacional y nacional. Aun existen en el Perú las casas haciendas, que eran terrenos eclesiásticos en Ica, en El Carmen, donde los eclesiásticos poseían y eran propietarios de esclavos y comerciaban con esclavos traídos de África como objetos? En realidad es de lo mas consecuente con su tradición. Evidentemente a sus representantes seguro que les pesa el bolígrafo para firmar semejante Tratado. ¡Ni hablar! Es mas, ideológicamente el Padre de la Iglesia San Agustín justifica en sus escritos la esclavitud. Debemos revisar para ello su texto “De Civitate Dei” (Capitulos 14 a 17 de dicho texto) y descubriremos que el fundador de la patrística católica era un ferviente exaltador de la esclavitud. ¡Sorpresa para muchos!

Tratado por la protección por los derechos de las mujeres ¿Cómo podría firmar la Iglesia Católica? De ninguna manera, pues hacerlo, sería ir en contra de su accionar tanto teórico como práctico. Debemos recordar el emblemático caso de Hipatia de Alejandría asesinada por las huestes de “San” Cirilo, quien ordenó asesinarla de una forma cruel y despiadada porque sus conocimientos y su sola existencia era una afrenta a las “enseñanzas aristotélicas” que defendía la Iglesia por ese entonces, tales como que “la mujer es un ser incompleto e inferior al hombre y debe estar sometido a su obediencia”

“Tratado contra la tortura”, ¿cómo podría firmar la Iglesia Católica si ellos son casi, casi los inventores de la tortura?. ¡Y allí está la Inquisición, los auto de fe.
Hasta finales del siglo XVIII, en los paisajes urbanos de Europa no era extraño encontrar abundantes jaulas de hierro y madera adosadas al exterior de los edificios municipales, palacios ducales o de justicia, catedrales, murallas de las ciudades o en altos postes cerca de los cruces de caminos. Es algo que habrás visto en las películas y en lo que quizá no has reparado, pero que existió.
Gran cantidad de ejemplos perduran hoy en día, como en el palacio de Mantúa o en el ábside de la catedral de Münster. En Venecia, lugar de origen de la jaula celular, las jaulas se colgaban en el Puente de los Suspiros, y más a menudo en los muros del Arsenal.
Las víctimas, desnudas o semidesnudas, eran encerradas en las jaulas y colgadas. Morían de hambre y sed; por el mal tiempo y el frío en iinvierno; y por el calor y las quemaduras solares en verano. A menudo, anteriormente habían sido torturadas y mutiladas para mayor escarmiento. Normalmente los cadáveres se dejaban en descomposición hasta el desprendimiento de los huesos, aunque a veces se cubrían herméticamente con resina de pino, con el fin de retrasar los efectos de la descomposición, y se rodeaban con correas para impedir el desprendimiento de los miembros. De ésta manera, se utilizaban como escarmiento moral. Evidentemente, las víctimas, una vez muertas, eran pasto de todo tipo de animales.

Fuente: Antonio Gómez Movellán, La iglesia católica y otras religiones en la España de hoy. VOSA, 1999

ESCAPE


La libertad nos da poder. Libertad es poder. Cuando la mente es libre no se limita a los prejuicios creados sino que navega por el camino de la felicidad y tiene tranquilidad por que carece de ideas dañinas que encierren su poder, su intelecto, y su espiritualidad. Ser libre es haber abandonado el camino tenebroso de las supersticiones y de los mitos que culpabilizan al ser humano por asuntos que no ha cometido. Ser libre es ser totalmente independiente del control mental. Cuando se es libre, se tiene autoestima, algo que algunas religiones tratan de destruir para luego pasar a la etapa de conversión. La libertad le permite al ser humano estudiar lo que le atrae sin condenas y sin ataduras. La libertad de los ciudadanos de una nación depende en gran parte de la grandeza que un pueblo pueda alcanzar.

La lucidez.

No se debe confundir raza y religión. Uno no puede elegir su raza, pero sí puede elegir su religión. Si eliges tu religión, o aceptas la que has heredado, tienes que aceptar responsabilidades por ello y por las acciones y actividades que se perpetran en nombre de esa religión. Me preocupa que la gente pretenda que la religión ha de recibir garantía de inmunidad, que no pueda ser criticada ni ridiculizada. Es absurdo criticar a alguien por su raza, pero la religión es un conjunto de ideas, y es importante que todas las ideas puedan ser sometidas a análisis.Rowan Atkinson, humorista
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