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la religión católica a la luz de la ciencia
Destapar el sentido verdadero de la religión católica y por extensión de todas
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Alma mía, no aspires a la vida inmortal, pero agota el campo de lo posible. Píndaro, Píticas III, ep. 3
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Sobre la condición femenina bajo la religión
A la mujer le dijo:"multiplicaré los trabajos de tus preñeces, parirás con dolor tus hijos, y buscarás con ardor a tu marido, que te dominará”. Gén. 3, 16

“Si una mujer no se cubre al orar que se rape. El varón no fue creado para la mujer, sino la mujer para el varón". I Corintios. 11, 6-9.

"Como en todas las iglesias de los santos, las mujeres cállense en las asambleas, porque no les toca a ellas hablar, sino vivir sujetas, como dice la Ley. Si quieren aprender algo, que en casa pregunten a sus maridos, porque no es decoroso para la mujer hablar en la iglesia". I Corintios. 14, 34-35

"Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor; porque el marido es la cabeza de la mujer... Y como la Iglesia está sujeta a Cristo, así las mujeres a sus maridos en todo".
Efesios. 5, 22-24.

"Las mujeres estén sometidas a los maridos, como conviene, en el Señor. Y vosotros, maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis duros con ellas". Colosenses. 3, 18-19.



"Que las mujeres [oren] en hábito honesto, con recato y modestia, sin rizado de cabellos, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con obras buenas, cual conviene a las mujeres que hacen profesión de piedad. La mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. No consiento que la mujer enseñe ni domine al marido, sino que se mantenga en silencio, pues el primero fue formado Adán, después Eva. Y no fue Adán el seducido, sino Eva, que seducida, incurrió en la transgresión. Se salvará por la crianza de los hijos si permaneciere en la fe, en la caridad y en la castidad, acompañada de la modestia". I Timoteo. 2, 9-15.



"Guárdate de [los nuevos doctores], pues hay entre ellos quienes se introducen en las casas y se captan el ánimo de mujerzuelas cargadas de pecados, que se dejan arrastrar de diversas concupiscencias, que siempre están aprendiendo, sin lograr jamás llegar al conocimiento de la verdad". I Timoteo. 3, 5-7.
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