LOS AÑOS PASAN...
Hoy es mi cumpleaños y he recibido el mejor regalo de todos: un
correo de mi hijo Martin con un dibujo y cantándome el Cumpleaños Feliz (Sarah le ha enseñado a cantarlo en español!).
Les he llamado más tarde (por lo de la diferencia horaria).
Dios! Cómo le echo de menos! Hemos estado casi una hora hablando y me ha dicho todo lo que ha hecho en las últimas semanas. Hasta me ha contado que ha crecido 3 centímetros!!! Se ha reído mucho cuando le he dicho que si crece más se le saldrán los pies de la cama.
Su risa me ha devuelto muchos recuerdos. Pero sé que está bien. Su madre puede cuidarlo mejor que yo, que no paro de viajar (ese fue uno de los motivos por los que nos divorciamos). Pero este verano le he prometido que lo pasaremos juntos y que voy a viajar menos cuando aclare todo esto.
Por eso, hoy ha sido un día agridulce: por una parte estoy triste por estar lejos de él, pero por otra, su mail y la conversación que hemos tenido me han llenado de energía (algo que agradezco en estos días en que recuerdo que me hago mayor y que los años no pasan en balde).
Te quiero mucho, hijo!