Un cuento con un final no muy feliz..... Buen finde!
Sacado de Usenet del grupo microsoft.public.es.vb
Cenicienta tiene ahora 75 años y se encuentra al final de una feliz vida
con su marido, el Príncipe, que ya ha muerto.
Pasa sus días en el porche de su casa, sentada en una mecedora, observando
el mundo con su gato Bob sobre las rodillas, feliz.
Una bella tarde, en medio de una nube, aparece de pronto el Hada Madrina.
Cenicienta le pregunta:
- Querida hada madrina, después de todos estos años, que haces aquí?
La madrina responde:
- Cenicienta, desde la última vez que nos vimos, has vivido una vida
ejemplar. ¿Hay algo que pueda hacer por ti? ¿Algún deseo que te pueda
conceder?
Cenicienta está confundida, alegre y roja de emoción. Después de pensar un
poco, murmura:
- Verás. el príncipe azul me dio muy buena vida, pero era pobre como las ratas.Me gustaría ser inmensamente rica ¡
En un instante, su vieja mecedora y toda la casa se vuelve de oro.
Cenicienta esta impresionada. Su fiel gato Bob se sobresalta, y se aleja de
la mecedora. Cenicienta grita:
- !Gracias Madrina!'
El Hada Madrina dice:
- No hay de qué. ¿Qué te gustaría como segundo deseo?'.
Cenicienta baja la cabeza, mira las huellas del tiempo en su cuerpo, y dice:
- 'Me gustaría ser joven y bella de nuevo'.
Casi instantáneamente, ella se encuentra con su belleza de antaño.
Cenicienta empieza entonces a sentir sensaciones de juventud de las que casi no se acordaba: apasionamiento, ardor...
El Hada Madrina dice entonces:
- Te queda un último deseo. ¿Qué quieres?'
Cenicienta mira a su pobre gato asustado y dice:
- Quiero que transformes mi pobre gato en el mas bello joven que haya existido jamás.
Por arte de magia, Bob se transforma en magnifico hombre, tan bello que los pájaros no pueden evitar dejar de volar y caer al suelo al mirarlo.
El Hada Madrina dice:
- Felicidades, Cenicienta. Disfruta de tu nueva vida.
Y parte rauda como una centella.
Durante unos instantes mágicos, Cenicienta y Bob se miran tiernamente. Entonces Bob avanza hacia ella, la toma entre sus musculosos brazos y le murmura calidamente al oído:
-'¿A que te arrepientes ahora de haberme castrado... hija de la gran pu_ta?.
Cenicienta tiene ahora 75 años y se encuentra al final de una feliz vida
con su marido, el Príncipe, que ya ha muerto.
Pasa sus días en el porche de su casa, sentada en una mecedora, observando
el mundo con su gato Bob sobre las rodillas, feliz.
Una bella tarde, en medio de una nube, aparece de pronto el Hada Madrina.
Cenicienta le pregunta:
- Querida hada madrina, después de todos estos años, que haces aquí?
La madrina responde:
- Cenicienta, desde la última vez que nos vimos, has vivido una vida
ejemplar. ¿Hay algo que pueda hacer por ti? ¿Algún deseo que te pueda
conceder?
Cenicienta está confundida, alegre y roja de emoción. Después de pensar un
poco, murmura:
- Verás. el príncipe azul me dio muy buena vida, pero era pobre como las ratas.Me gustaría ser inmensamente rica ¡
En un instante, su vieja mecedora y toda la casa se vuelve de oro.
Cenicienta esta impresionada. Su fiel gato Bob se sobresalta, y se aleja de
la mecedora. Cenicienta grita:
- !Gracias Madrina!'
El Hada Madrina dice:
- No hay de qué. ¿Qué te gustaría como segundo deseo?'.
Cenicienta baja la cabeza, mira las huellas del tiempo en su cuerpo, y dice:
- 'Me gustaría ser joven y bella de nuevo'.
Casi instantáneamente, ella se encuentra con su belleza de antaño.
Cenicienta empieza entonces a sentir sensaciones de juventud de las que casi no se acordaba: apasionamiento, ardor...
El Hada Madrina dice entonces:
- Te queda un último deseo. ¿Qué quieres?'
Cenicienta mira a su pobre gato asustado y dice:
- Quiero que transformes mi pobre gato en el mas bello joven que haya existido jamás.
Por arte de magia, Bob se transforma en magnifico hombre, tan bello que los pájaros no pueden evitar dejar de volar y caer al suelo al mirarlo.
El Hada Madrina dice:
- Felicidades, Cenicienta. Disfruta de tu nueva vida.
Y parte rauda como una centella.
Durante unos instantes mágicos, Cenicienta y Bob se miran tiernamente. Entonces Bob avanza hacia ella, la toma entre sus musculosos brazos y le murmura calidamente al oído:
-'¿A que te arrepientes ahora de haberme castrado... hija de la gran pu_ta?.
Comentario:
Muy bueno, un buen comienzo para mi Sabado.
Un besote reina!.
Un besote reina!.