Ya es primavera en El Corte Inglés

Yo me lo noto eh!. El Corte Inglés dice que es primavera y a mi me entra como un no se que.... En cuanto leo eso de "Venga a ver los nuevos complementos del Corte Inglés" me empiezo a agitar. No creais que soy eso que llaman victim fashion, que viene a ser algo así como cursiquetecagas, ni mucho menos. Lo que ocurre es que yo he estudiao y se de estadistica, y he comprobado que en los últimos 5 años el 98 por ciento de los novios me brotan en primavera. Pero no me gusta hablar de ellos en términos campestres, porque se que se puede prestar al chiste facil y alguno me dirá si está brotando será que es un capullo, y no digo yo que no lo sea, pero que no me lo digan coñe!.
Así que me gusta mas lo del complemento. Los complementos dan color. No son joyas valiosas, pero dan un toque alegre en verano. Y cuando se acaba la temporada se cambian por los nuevos.
Porque esto es así, a mí los novios me vienen a durar la temporada primavera-verano , cuando llega el otoño, no se si es la caída de la hoja o que ya no se llevan esos colores....la cosa es que me empiezo a ver rara con ellos. Si hasta el Corte Inglés lo dice: "Cambia a los nuevos colores que trae el otoño " y yo obediente.
Pero de momento "Viva la primavera y sus nuevos complementos"
Dímelo al oído

Me gusta el sonido de las palabras.
Me dice tanto la entonación, la cadencia, la sonoridad de la voz, como el significado de la propia palabra. Dicen que a las mujeres se nos conquista por el oído, y algo de razón tienen, aunque yo no desprecio un buen envoltorio para este equipo de sonido.
A menudo le digo a mi jefe que contrate un chico guapo para que me haga de traductor (estoy cortita de inglés, mea culpa) pero él dice que utilice el Babilón.
El Babilón voy a utilizar yo, por dios!
Si es lo que yo le digo, ¡va a ser igual, aflatoxina –por poner un ejemplo- en el ordenador, que escuchar: aflatooooxiiiiinaaaaa mmmmm, dicho suavemente y con voz susurrante en el oidito...!
¡Dónde va a parar hombre!
A mí, dímelo al oído….
Certezas

Hay señales que son certezas y deberíamos prestarles suficiente atención. Porque no pocas veces volvemos la cara a esa mirada, a esa palabra apenas pronunciada pero ya dicha, a ese gesto, no queriéndolo ver, escuchar, percibir, diciendo esto nos habrá parecido, quizás sucedió por casualidad o sin proponérselo. Pero nunca es así, todo lo que vimos y sentimos, es.
Tendemos a no ver lo que nos desagrada o se aleja de nuestras expectativas. Así nos inventamos nuestra realidad y hasta nuestra relación. De manera que cuando llega el momento dónde se alcanza a ver la enorme distancia que existe entre la ilusión y la verdad, entre lo falso y lo real, no se puede creer.
Y tuvimos la ocasión de verlo. No hay nada oculto. Fue sólo un momento pero existió, lo tuvimos ahí, al alcance de nuestros ojos, de nuestros oídos. Solo nos faltó el valor, la honestidad de mirar, escuchar, percibir, de hacer nuestra la evidencia.
SIN PALABRAS. Otras especies (II)
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La sufro y no cobro peligrosidad, ¿qué es?

La sufro y no cobro peligrosidad, ¿qué es?
NADA

Algunas cosas, como algunas relaciones, al carecer de proyección se agotan en sí mismas. Después, nada.