¡¡¡ Adiós 2005 !!!
Y es que, entre otras cosas, ya hasta el próximo 2025 (y ojalá todos lleguemos hasta allí para verlo) no tendremos ocasión de vovler a hacer la tan manida rima con que inauguramos el año que ahora se nos acaba...
Y sí, se acaba.
Y parece que fuera ayer mismo cuando estaba sentado en este mismo teclado en el ejercicio de lo que, para mí, se ha convertido ya en el "tradicional" resumen del año que termina.
Es una costumbre que arrastro desde que más o menos (más menos que más) mantenía una especie de diario escrito y que trasladé al ciber mundo cuando me vine a esta ventanita mía.
NO pretendo hacer un ejercicio similar al de hace 365 días, pues cualquiera puede consultar la web de cualquier periódico online.
Tampoco voy a inundar este post con links a las referencias que hago, pero podéis consultar todo cuanto comento en el histórico de este mismo blog si es que os interesa.
Y vamos al grano, que me enrrollo como las persianas...
El año empezó de una manera totalmente imprevista por mí que dio lugar mi primera reacción de lo que podríamos venir a denominar "rebote contra el mundo"; y que después ha sido una tónica generalizada a lo largo de todo este período de espacio-tiempo que hoy concluye.
De hecho, es curioso; porque ya en el segundo post del año (el mismo día 1 de enero!) amenazaba al año 2006 con ir a por él con lo lejos que aún quedaba...
Hoy, compruebo (y no sin cierta sorpresa) que no estaba ni mucho menos TAN lejos; que YA está aquí; y que el deseo sigue siendo el mismo.
Creo poder asegurar con vehemencia, que éste que ahora concluye ha sido el año de los descubrimientos para mí.
Sobre todo en un nivel físico en lo que se refiere a mi autoexigencia para con mi propio cuerpo.
Probé la experiencia del esquí, allá por febrero; y me enamoré.
Después de aquello me hundí voluntariamente en la espiral sin salida del afán de superación y en la vorágine de tratar de encontrar los límites de mi organismo, para cuanto se refiere al esfuerzo muscular; y sin haber encontrado aún esos límites.
Cierto también, que ya no los busco como antes; sino que he pasado al status del goce y disfrute de cada momento en que exprimo mi organismo como si de una fruta exótica se tratara, para obtener de tal esfuerzo el preciado jugo del sudor que confirma la correcta realización de un esfuerzo bien llevado a cabo.
A raíz de este análisis, y de otros muchos similares y previos, he caído en la cuenta de que soy una persona mucho más reflexiva de lo que de por sí ya era...
Me encanta regurgitar de cuando en cuando situaciones, sensaciones y momentos acaecidos en el pasado (sea éste reciente o no) y comprobar que no siempre llego a las mismas conclusiones que cuando todo aquello acaeció originalmente.
Alguien dijo una vez (o al menos a mí me suena a algo así) que esto mismo que estoy comentando ahora tiene bastante que ver con aquello que llaman "maduración".
Yo no sé con certeza si será así o de otro modo, pero el caso es que me gusta el resultado final.
Tras 27 años de vida y 5 de experiencia laboral, por fin, he podido experimentar el éxito profesional y saberme valorado, reconocido y remunerado adecuadamente por el trabajo que he desarrollado y por la calidad del mismo.
Aún queda por afianzar aquello de la estabilidad laboral, pero por lo menos ya hemos sobrepasado el escollo de la precariedad.
Otro de los descubrimientos ha sido mi afán por la velocidad: me apasionan los deportes de motor y los cacharros que los posibilitan... las motos, los coches... y en esa línea, el esquí y la experiencia paracaidista también podrían encasillarse en esta categoría.
Cierto que esta peculiar afición también le ha costado algún que otro disgusto a mi bolsillo por cortesía de Ayuntamiento de Madrid y del Ministerio del Interior en formato de multazo que te crió... así que, habrá que andarse con cuidadín y ser más prudente y cívico en el futuro.
A destacar también la capacidad que he desarrollado para tener un aprecio y un sentido de la estética bastante peculiar, quiero decir que a lo largo de este año he sido muy capaz de apreciar la belleza y magnificencia de muchas cosas... algunas muy evidentes y llamativas, y otras pequeñas y aparentemente insignificantes en cuya cuenta también ha estado mi atención centrada.
Me considero infinitamente afortunado por ser capaz de tal proeza, pues así lo considero, y estoy muy agradecido por ello.
Ufffff...
La música...
Otra de mis grandes pasiones en general y en este año en particular...
Cuantos pasáis por aquí con cierta asiduidad, habéis sido testigos de primera mano de tantas y tantas veces en que mis pensamientos venían a mi ventanita en formato de letras de canciones.
Lástima no haber podido traer hasta aquí también las notas y cuanto acompañaba aquellos momentos de (divina y ajena) inspiración.
Los viajes han sido otro de los puntos fuertes...
Y eso que no he salido de nuestras fronteras nacionales, no que yo sepa al menos...
He estado en muchos sitios de nuestra España-Cañí, algunos ya los conocía por haber estado previamente en ellos y otros mucho no.
En todos ellos he conocido gente estupenda y maravillosa.
En la mayoría de los casos, gente que hasta entonces habían sido para mí no más que unas letras en una pantalla, una voz en los altavoces y una foto o una sesión de webcam; pero nunca una presencia física, un contacto real con los sentidos de por medio.
Y he de decir con convicción, que merece la pena conocer gente...
No es que no lo supiera de antes, pero me reafirmo en ello!
Aún quedan gentes con quienes vencer esas barreras que impone la distancia y que de modo artificioso, y a falta de otra cosa, nos ayuda a vencer todo esto de las telecomunicaciones varias.
Seguiré perseverando en el trato humano "teté a teté", pues pocas cosas me satisfacen y plenifican más; quien me conoce bien lo sabe.
Es muy curioso, pero a pesar de conocer a tanta gente como conozco y sentirme y saberme muy querido por muchos de ellos (casi todos, de hecho); otro de los sentimientos predominantes en este año ha sido la sensación de soledad y vacío.
Sospecho que el saberme aún incompleto en el aspecto emocional y sentimental tiene mucho que ver con ello; pero dado que es cosa de dos, sólo me queda seguir buscando, como decía en los envoltorios de los chicles antaño.
Otro de mis puntos fuertes ha sido el tema de la interiorización y la espiritualidad en general...
Al margen de la coña de mi último post en el día de los inocentes.
Siempre he sido tremendamente reflexivo y analítico, incluso crítico diría yo...
Y es algo que he hecho el firme ademán de aplicar a mi propio beneficio y mejora como persona humana, al crecimiento interior y al mimado y cariño para conmigo mismo.
Y, sinceramente opino, que creo que lo he hecho bien, muy bien.
Os habréis dado cuenta (pero qué listísimos que sois!) de que todo cuanto comento es en clave positiva y todo buenísimo y tal...
Por supuesto que ha habido cosas malas en este año que ya toca a su fin (de hecho, le quedan 15 minutos y yo sigo tecleando) pero como ya dije en algún post alguna vez: lo malo va al directo al saco del olvido.
Por supuesto que ha habido un lugar para la autocrítica y la rectificación, cuando quiera que ha sido necesario, de hecho es gracias a ello que puedo comentar tantas cosas tan beneficiosas y buenas.
He echado muy en falta este año, mi visita estival a mis niños de La Línea de la Concepción.
Es quizá la mayor de las ausencias-carencias que puedo reseñar aquí y ahora.
Ojalá no tenga que volver a prescindir de ello nunca más; ni por circunstancias laborales ni por ninguna otra...
En alguno de mis post de principio de año, expresaba mi rotundo deseo de poder sentir el (incipiente por aquel entonces) año 2005 como "mi año", "mi GRAN año"...
Y ahora que puedo evaluarlo, casi, a toro pasado; puedo decir con enormes e inmensos orgullo y satisfacción que es exactamente así como ha sido y como lo siento.
Os deseo a tod@s desde aquí un MUY FELIZ 2006.
Personalmente, sé que se puede mejorar este 2005 que ahora acaba; y a ello me dispongo.
Mi sueño: que sea algo generalizado.
Cuidado con las uvas y disfrutadlas en compañía de vuestros seres queridos.
Pasad muy buena noche, sin necesidad de excesos innecesarios; valga la redundancia.
Y vamos juntos a por el 2006 y a por todos los años que le sucedan, que esperemos sean muchos y MUY buenos!!!
Besos, abrazos y MUCHO Amor y Paz.
Os quiero!!
Pepe.
Y sí, se acaba.
Y parece que fuera ayer mismo cuando estaba sentado en este mismo teclado en el ejercicio de lo que, para mí, se ha convertido ya en el "tradicional" resumen del año que termina.
Es una costumbre que arrastro desde que más o menos (más menos que más) mantenía una especie de diario escrito y que trasladé al ciber mundo cuando me vine a esta ventanita mía.
NO pretendo hacer un ejercicio similar al de hace 365 días, pues cualquiera puede consultar la web de cualquier periódico online.
Tampoco voy a inundar este post con links a las referencias que hago, pero podéis consultar todo cuanto comento en el histórico de este mismo blog si es que os interesa.
Y vamos al grano, que me enrrollo como las persianas...
El año empezó de una manera totalmente imprevista por mí que dio lugar mi primera reacción de lo que podríamos venir a denominar "rebote contra el mundo"; y que después ha sido una tónica generalizada a lo largo de todo este período de espacio-tiempo que hoy concluye.
De hecho, es curioso; porque ya en el segundo post del año (el mismo día 1 de enero!) amenazaba al año 2006 con ir a por él con lo lejos que aún quedaba...
Hoy, compruebo (y no sin cierta sorpresa) que no estaba ni mucho menos TAN lejos; que YA está aquí; y que el deseo sigue siendo el mismo.
Creo poder asegurar con vehemencia, que éste que ahora concluye ha sido el año de los descubrimientos para mí.
Sobre todo en un nivel físico en lo que se refiere a mi autoexigencia para con mi propio cuerpo.
Probé la experiencia del esquí, allá por febrero; y me enamoré.
Después de aquello me hundí voluntariamente en la espiral sin salida del afán de superación y en la vorágine de tratar de encontrar los límites de mi organismo, para cuanto se refiere al esfuerzo muscular; y sin haber encontrado aún esos límites.
Cierto también, que ya no los busco como antes; sino que he pasado al status del goce y disfrute de cada momento en que exprimo mi organismo como si de una fruta exótica se tratara, para obtener de tal esfuerzo el preciado jugo del sudor que confirma la correcta realización de un esfuerzo bien llevado a cabo.
A raíz de este análisis, y de otros muchos similares y previos, he caído en la cuenta de que soy una persona mucho más reflexiva de lo que de por sí ya era...
Me encanta regurgitar de cuando en cuando situaciones, sensaciones y momentos acaecidos en el pasado (sea éste reciente o no) y comprobar que no siempre llego a las mismas conclusiones que cuando todo aquello acaeció originalmente.
Alguien dijo una vez (o al menos a mí me suena a algo así) que esto mismo que estoy comentando ahora tiene bastante que ver con aquello que llaman "maduración".
Yo no sé con certeza si será así o de otro modo, pero el caso es que me gusta el resultado final.
Tras 27 años de vida y 5 de experiencia laboral, por fin, he podido experimentar el éxito profesional y saberme valorado, reconocido y remunerado adecuadamente por el trabajo que he desarrollado y por la calidad del mismo.
Aún queda por afianzar aquello de la estabilidad laboral, pero por lo menos ya hemos sobrepasado el escollo de la precariedad.
Otro de los descubrimientos ha sido mi afán por la velocidad: me apasionan los deportes de motor y los cacharros que los posibilitan... las motos, los coches... y en esa línea, el esquí y la experiencia paracaidista también podrían encasillarse en esta categoría.
Cierto que esta peculiar afición también le ha costado algún que otro disgusto a mi bolsillo por cortesía de Ayuntamiento de Madrid y del Ministerio del Interior en formato de multazo que te crió... así que, habrá que andarse con cuidadín y ser más prudente y cívico en el futuro.
A destacar también la capacidad que he desarrollado para tener un aprecio y un sentido de la estética bastante peculiar, quiero decir que a lo largo de este año he sido muy capaz de apreciar la belleza y magnificencia de muchas cosas... algunas muy evidentes y llamativas, y otras pequeñas y aparentemente insignificantes en cuya cuenta también ha estado mi atención centrada.
Me considero infinitamente afortunado por ser capaz de tal proeza, pues así lo considero, y estoy muy agradecido por ello.
Ufffff...
La música...
Otra de mis grandes pasiones en general y en este año en particular...
Cuantos pasáis por aquí con cierta asiduidad, habéis sido testigos de primera mano de tantas y tantas veces en que mis pensamientos venían a mi ventanita en formato de letras de canciones.
Lástima no haber podido traer hasta aquí también las notas y cuanto acompañaba aquellos momentos de (divina y ajena) inspiración.
Los viajes han sido otro de los puntos fuertes...
Y eso que no he salido de nuestras fronteras nacionales, no que yo sepa al menos...
He estado en muchos sitios de nuestra España-Cañí, algunos ya los conocía por haber estado previamente en ellos y otros mucho no.
En todos ellos he conocido gente estupenda y maravillosa.
En la mayoría de los casos, gente que hasta entonces habían sido para mí no más que unas letras en una pantalla, una voz en los altavoces y una foto o una sesión de webcam; pero nunca una presencia física, un contacto real con los sentidos de por medio.
Y he de decir con convicción, que merece la pena conocer gente...
No es que no lo supiera de antes, pero me reafirmo en ello!
Aún quedan gentes con quienes vencer esas barreras que impone la distancia y que de modo artificioso, y a falta de otra cosa, nos ayuda a vencer todo esto de las telecomunicaciones varias.
Seguiré perseverando en el trato humano "teté a teté", pues pocas cosas me satisfacen y plenifican más; quien me conoce bien lo sabe.
Es muy curioso, pero a pesar de conocer a tanta gente como conozco y sentirme y saberme muy querido por muchos de ellos (casi todos, de hecho); otro de los sentimientos predominantes en este año ha sido la sensación de soledad y vacío.
Sospecho que el saberme aún incompleto en el aspecto emocional y sentimental tiene mucho que ver con ello; pero dado que es cosa de dos, sólo me queda seguir buscando, como decía en los envoltorios de los chicles antaño.
Otro de mis puntos fuertes ha sido el tema de la interiorización y la espiritualidad en general...
Al margen de la coña de mi último post en el día de los inocentes.
Siempre he sido tremendamente reflexivo y analítico, incluso crítico diría yo...
Y es algo que he hecho el firme ademán de aplicar a mi propio beneficio y mejora como persona humana, al crecimiento interior y al mimado y cariño para conmigo mismo.
Y, sinceramente opino, que creo que lo he hecho bien, muy bien.
Os habréis dado cuenta (pero qué listísimos que sois!) de que todo cuanto comento es en clave positiva y todo buenísimo y tal...
Por supuesto que ha habido cosas malas en este año que ya toca a su fin (de hecho, le quedan 15 minutos y yo sigo tecleando) pero como ya dije en algún post alguna vez: lo malo va al directo al saco del olvido.
Por supuesto que ha habido un lugar para la autocrítica y la rectificación, cuando quiera que ha sido necesario, de hecho es gracias a ello que puedo comentar tantas cosas tan beneficiosas y buenas.
He echado muy en falta este año, mi visita estival a mis niños de La Línea de la Concepción.
Es quizá la mayor de las ausencias-carencias que puedo reseñar aquí y ahora.
Ojalá no tenga que volver a prescindir de ello nunca más; ni por circunstancias laborales ni por ninguna otra...
En alguno de mis post de principio de año, expresaba mi rotundo deseo de poder sentir el (incipiente por aquel entonces) año 2005 como "mi año", "mi GRAN año"...
Y ahora que puedo evaluarlo, casi, a toro pasado; puedo decir con enormes e inmensos orgullo y satisfacción que es exactamente así como ha sido y como lo siento.
Os deseo a tod@s desde aquí un MUY FELIZ 2006.
Personalmente, sé que se puede mejorar este 2005 que ahora acaba; y a ello me dispongo.
Mi sueño: que sea algo generalizado.
Cuidado con las uvas y disfrutadlas en compañía de vuestros seres queridos.
Pasad muy buena noche, sin necesidad de excesos innecesarios; valga la redundancia.
Y vamos juntos a por el 2006 y a por todos los años que le sucedan, que esperemos sean muchos y MUY buenos!!!
Besos, abrazos y MUCHO Amor y Paz.
Os quiero!!
Pepe.
Cambio de aires
Querid@s tod@s...
Hace mucho que siento que mi día a día me estrangula, me oprime, me falta el aire...
Y estoy seguro de que es algo evidente y que se nota, de hecho mis post últimamente deben darlo a entender con clarividencia.
Como quiera que no puedo seguir así, llevo tiempo sopesando que mi vida necesita algún tipo de cambio.
Y, a estas alturas, considero que ya he demorado demasiado el tomar una decisión tan importante como necesaria y que a continuación os compartiré.
Como efecto colateral de todo ello, los días de ésta, mi particular ventanita bloguera, tocan también a su fin.
Y, por fin, abandonaré el bullicio, la locura y la podredumbre general de esta sociedad nuestra de este siglo XXI, nuestro también, en que vivimos y cambiaré todo ello por la meditación trascendental, el ascetismo, la castidad, la oración y la búsqueda de Paz Interior que sin duda me proporcionarán el monasterio de clausura que será mi hogar a partir del próximo día 1 de enero de 2006.
Es una decisión muy meditada, muy mascada y sin posibilidad de marcha atrás.
A un@s les sorprenderá más y a otr@s menos... pero es lo que hay.
En mí siempre tendréis al amigo al que tod@s, de un modo u otro, conocéis; pero desde el silencio y la quietud de la nueva vida contemplativa que a partir de ahora me espera y que tanto ansío.
Así pues, me despido de todos vosotros con todo el afecto de que soy capaz; ha sido un placer.
Hasta siempre!!
P.D: Feliz día de los Inocentes!!!
Hace mucho que siento que mi día a día me estrangula, me oprime, me falta el aire...
Y estoy seguro de que es algo evidente y que se nota, de hecho mis post últimamente deben darlo a entender con clarividencia.
Como quiera que no puedo seguir así, llevo tiempo sopesando que mi vida necesita algún tipo de cambio.
Y, a estas alturas, considero que ya he demorado demasiado el tomar una decisión tan importante como necesaria y que a continuación os compartiré.
Como efecto colateral de todo ello, los días de ésta, mi particular ventanita bloguera, tocan también a su fin.
Y, por fin, abandonaré el bullicio, la locura y la podredumbre general de esta sociedad nuestra de este siglo XXI, nuestro también, en que vivimos y cambiaré todo ello por la meditación trascendental, el ascetismo, la castidad, la oración y la búsqueda de Paz Interior que sin duda me proporcionarán el monasterio de clausura que será mi hogar a partir del próximo día 1 de enero de 2006.
Es una decisión muy meditada, muy mascada y sin posibilidad de marcha atrás.
A un@s les sorprenderá más y a otr@s menos... pero es lo que hay.
En mí siempre tendréis al amigo al que tod@s, de un modo u otro, conocéis; pero desde el silencio y la quietud de la nueva vida contemplativa que a partir de ahora me espera y que tanto ansío.
Así pues, me despido de todos vosotros con todo el afecto de que soy capaz; ha sido un placer.
Hasta siempre!!
P.D: Feliz día de los Inocentes!!!
Navidad
Lo confieso, me ha costado encontrar el espíritu navideño este año.
De hecho hasta antes de ayer no fui consciente de las fechas en que estamos.
Cuando salía del gimnasio, una compañera me felicitó, pues presumiblemente no nos veríamos hasta la semana próxima ya; y fue ahí, y no antes, cuando caí en la cuenta.
Pero estamos ciertamente en Navidad.
Y hoy, precisamente hoy, es el Día Nacional de la Salud.
Y digo yo que menuda estupidez, porque la salud se tiene todos los días y no sólo cuando un determinado juego de azar ha dejado de premiarte una vez más; cosa que, por otra parte y en base a un simple calculo probabilístico, es lo más normal del mundo.
Paseando por la blogosfera (y en el mundo real también, claro) se respira un cierto ambiente de sensibilidad y ternura que se supone viene motivado por la cantidad de buenos deseos y sentimientos que se presuponen tan típicos de las fechas en que nos hayamos.
Pues bien, exactamente igual que recordaba hace un momento que lo de la salud es (por suerte para nosotros al tenerla, pues en muchos sitios NO es así) una cotidianeidad muy poco valorada en nuestras vidas; desde aquí reivindico muy enérgicamente el hacer también cotidiano y habitual todo ese derroche de buenas intenciones y cuanto vemos en estos días.
Porque la Utopía es posible.
Porque soñar es gratis.
Porque os llevo en el corazón, sois parte de mi vida y (de alguna manera) yo soy parte de las vuestras.
Porque estamos en Navidad.
¡¡ Feliz Navidad !!

De hecho hasta antes de ayer no fui consciente de las fechas en que estamos.
Cuando salía del gimnasio, una compañera me felicitó, pues presumiblemente no nos veríamos hasta la semana próxima ya; y fue ahí, y no antes, cuando caí en la cuenta.
Pero estamos ciertamente en Navidad.
Y hoy, precisamente hoy, es el Día Nacional de la Salud.
Y digo yo que menuda estupidez, porque la salud se tiene todos los días y no sólo cuando un determinado juego de azar ha dejado de premiarte una vez más; cosa que, por otra parte y en base a un simple calculo probabilístico, es lo más normal del mundo.
Paseando por la blogosfera (y en el mundo real también, claro) se respira un cierto ambiente de sensibilidad y ternura que se supone viene motivado por la cantidad de buenos deseos y sentimientos que se presuponen tan típicos de las fechas en que nos hayamos.
Pues bien, exactamente igual que recordaba hace un momento que lo de la salud es (por suerte para nosotros al tenerla, pues en muchos sitios NO es así) una cotidianeidad muy poco valorada en nuestras vidas; desde aquí reivindico muy enérgicamente el hacer también cotidiano y habitual todo ese derroche de buenas intenciones y cuanto vemos en estos días.
Porque la Utopía es posible.
Porque soñar es gratis.
Porque os llevo en el corazón, sois parte de mi vida y (de alguna manera) yo soy parte de las vuestras.
Porque estamos en Navidad.
¡¡ Feliz Navidad !!

Buffffffffff!!!!!!!!!!!!
Hace muchos días que me sobran las palabras...
Me pasan cientos de cosas a diario que considero dignas de ser contadas y compartidas, y sin embargo me siento incapaz de enfrentarme con el teclado.
Pensamientos, sensaciones y vivencias que enriquecen mi cotidianeidad hasta el punto de hacerme sentir vivo y dichoso de que, efectivamente, así sea.
De ahí la autotortura y el tedio que me invaden cuando la desgana me puede y no consigo encontrar en mí la fuerza de voluntad para vencer ese desasosiego generalizado en que me descubro y sorprendo tan amenudo últimamente.
Cuando alguien invente la forma de pasar a textos las ondas cerebrales, favor de mantenerme puntualmente informado.
Y, como quiera que sigue siendo mi intención NO renunciar a la transmisión de todas esas pequeñas y maravillosas cosas que me acontecen cada día, considero que he de tomar una determinación al respecto: no renuncio en absoluto a seguir dejando aquí mis letras y todo aquello que pueda surgir de mi propia creatividad; pero cuando me vea abocado a la imperiosa necesidad de expresarme y no sienta ni encuentre en mí mismo la fuerza que me impulse y motive a ello, recurriré sin dudarlo a una de mis grandes pasiones, es decir, la música.
Y exactamente de este modo me ocurre hoy y así procedo.
Os comparto una letra del gran maestro cubano y uno de los baluartes de la nueva trova santiaguera: el grandísimo y mítico Silvio Rodríguez Domínguez.
Se me antoja harto difícil elegir o quedarme sólo con una letra de este genio de la composición músico-vocal.
Inicialmente había pensado compartiros la letra de Te doy una canción.
Y sin embargo, finalmente he optado por quedarme con Ojalá.
Permitidme que os comparta que encuentro en esta letra la perfecta oda al amor desmedido, a ese que llena, duele, quema, plenifica y dignifica; todo ello a la vez.
Gracias, maestro, por hacerme sentir vivo con cada una de tus notas cuando flaqueo a la hora de expresarle al mundo cómo me siento y sé que puedo recurrir a tu música.
Y gracias a todos vosotros.
Por estar ahí.
Ojalá que las hojas
no te toquen el cuerpo
cuando caigan
para que no las puedas
convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia
deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna
pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra
no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe
la mirada constante,
la palabra precisa,
la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora
no dé gritos
que caigan
en mi espalda.
Ojalá que tu nombre
se le olvide
a esa voz.
Ojalá las paredes
no retengan tu ruido
de camino cansado.
Ojalá que el deseo
se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno
de difuntos y flores.
Ojalá se te acabe
la mirada constante,
la palabra precisa,
la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Me pasan cientos de cosas a diario que considero dignas de ser contadas y compartidas, y sin embargo me siento incapaz de enfrentarme con el teclado.
Pensamientos, sensaciones y vivencias que enriquecen mi cotidianeidad hasta el punto de hacerme sentir vivo y dichoso de que, efectivamente, así sea.
De ahí la autotortura y el tedio que me invaden cuando la desgana me puede y no consigo encontrar en mí la fuerza de voluntad para vencer ese desasosiego generalizado en que me descubro y sorprendo tan amenudo últimamente.
Cuando alguien invente la forma de pasar a textos las ondas cerebrales, favor de mantenerme puntualmente informado.
Y, como quiera que sigue siendo mi intención NO renunciar a la transmisión de todas esas pequeñas y maravillosas cosas que me acontecen cada día, considero que he de tomar una determinación al respecto: no renuncio en absoluto a seguir dejando aquí mis letras y todo aquello que pueda surgir de mi propia creatividad; pero cuando me vea abocado a la imperiosa necesidad de expresarme y no sienta ni encuentre en mí mismo la fuerza que me impulse y motive a ello, recurriré sin dudarlo a una de mis grandes pasiones, es decir, la música.
Y exactamente de este modo me ocurre hoy y así procedo.
Os comparto una letra del gran maestro cubano y uno de los baluartes de la nueva trova santiaguera: el grandísimo y mítico Silvio Rodríguez Domínguez.
Se me antoja harto difícil elegir o quedarme sólo con una letra de este genio de la composición músico-vocal.
Inicialmente había pensado compartiros la letra de Te doy una canción.
Y sin embargo, finalmente he optado por quedarme con Ojalá.
Permitidme que os comparta que encuentro en esta letra la perfecta oda al amor desmedido, a ese que llena, duele, quema, plenifica y dignifica; todo ello a la vez.
Gracias, maestro, por hacerme sentir vivo con cada una de tus notas cuando flaqueo a la hora de expresarle al mundo cómo me siento y sé que puedo recurrir a tu música.
Y gracias a todos vosotros.
Por estar ahí.
Ojalá que las hojas
no te toquen el cuerpo
cuando caigan
para que no las puedas
convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia
deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna
pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra
no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe
la mirada constante,
la palabra precisa,
la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora
no dé gritos
que caigan
en mi espalda.
Ojalá que tu nombre
se le olvide
a esa voz.
Ojalá las paredes
no retengan tu ruido
de camino cansado.
Ojalá que el deseo
se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno
de difuntos y flores.
Ojalá se te acabe
la mirada constante,
la palabra precisa,
la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Reentré
Queda oficialmente inaugurada la temporada 2005/2006.
Y no es que vaya con retraso, es que sencillamente no ha habido nieve antes... jejeje...
El pasado sábado estuve en Valdesqui, quitándome el mono de esquiar.
Me refiero al mono como simil de un posible síndrome de abstinencia claro, no a esquiar sin el mono... que no veas qué frío hace por aquellas latitudes!!
El caso es que hacía tiempo que necesitaba sentirme libre, dependiente únicamente de mi mismo; como me ocurre cuando me encuentro en el blanco elemento.
Espero repetir amenudo y poder seguir contándolo aquí.
Por lo demás me encuentro en un punto de "stand by".
Seguiremos informando.
Tal y como muestra la foto, os mando un beso!

Y no es que vaya con retraso, es que sencillamente no ha habido nieve antes... jejeje...
El pasado sábado estuve en Valdesqui, quitándome el mono de esquiar.
Me refiero al mono como simil de un posible síndrome de abstinencia claro, no a esquiar sin el mono... que no veas qué frío hace por aquellas latitudes!!
El caso es que hacía tiempo que necesitaba sentirme libre, dependiente únicamente de mi mismo; como me ocurre cuando me encuentro en el blanco elemento.
Espero repetir amenudo y poder seguir contándolo aquí.
Por lo demás me encuentro en un punto de "stand by".
Seguiremos informando.
Tal y como muestra la foto, os mando un beso!

¡¡¡ Puedo !!!
Ayer...
Veía el mundo como era...
¿ Por qué?
Hoy...
Veo el mundo como quiero que sea...
¿ Por qué no?
I am the eye in the sky
Looking at you (I can read your mind)
I am the maker of rules
Dealing with fools (I can cheat you blind)
And I don't need to see any more
To know that
I can read your mind (looking at you)
I can read your mind (looking at you)

Veía el mundo como era...
¿ Por qué?
Hoy...
Veo el mundo como quiero que sea...
¿ Por qué no?
I am the eye in the sky
Looking at you (I can read your mind)
I am the maker of rules
Dealing with fools (I can cheat you blind)
And I don't need to see any more
To know that
I can read your mind (looking at you)
I can read your mind (looking at you)






