logotipo

img_google
El triste blog de un alma en pena penita pena...
Una página de un libro que hace tiempo que cerré.
Acerca de
Me gustas cuando callas Porque estás como ausente Y me oyes desde lejos Y mi voz no te toca... Neruda
Estadísticas
Sindicación
 
R.I.P.
El Puerto de Santa María, sábado 29 de abril de 2006.

Querido JuanMi:

Esta mañana, el teléfono móvil me despertó precipitadamente; y, al otro lado, una voz entre rota y desgarrada (mil gracias Patri por acordarte de mí incluso, o precisamente, para esto) me anunciaba que has fallecido en un accidente de coche.

Aún estoy absolutamente patidifuso.

Hace hoy dos semanas estaba compartiendo contigo, curiosamente, el gozo de la Resurrección; y hoy, es precisamente eso lo único en lo que intento centrar mis pensamientos... y aún así... me sabe TAN a poco.

Me vienen a la mente tus sonrisas, tus gestos, tus palabras, tus abrazos y, sobre todo, aquella palabra que te hizo "famoso" entre todos los que te conocimos: ¡¡ P'ALANTE !!

Se me ocurren muchas personas que pueden llegar a incluso a igualarte en grandeza (y no sólo física), pero nadie que te supere.

Madre mía!!
Cuántas veces no habré llegado a soñar despierto con que algún día tú, precisamente tú, oficiarías y celebrarías mi matrimonio... y hoy... hoy ya nada...

Te echo de menos compañero y amigo, y sigues en mi mente, en mi cariño y en mis oraciones.

Cada vez que pienso que, de alguna manera, me quedé con las ganas de intercambiar palabras, opiniones y sacramentos contigo... me autoconvenzo más y más de que hay que vivir cada momento tan intensamente como sea posible, pues ninguno sabemos dónde ni cuándo nos espera la dama de las tinieblas.

Tu vocación, tu vida y tu entrega son un ejemplo para quienes te hemos conocido en vida; una vida que has entregado (nunca mejor dicho) a lo más pobres, a los más necesitados y a todos cuantos alguna vez te hemos podido necesitar.

Descansa en Paz hermano.

Te quiero.
 
Ave Phoenix
He renacido de mis cenizas...
Y he vuelto de allá donde jamás debí llegar, ni estar, ni recabar; y lo he hecho para quedarme en el lugar que me pertenece.

¡¡¡ Atrás !!! ¡¡¡ Viles fantasmas !!!
Pues atormentáis; día sí, día también mi pobre, calamitoso, maltrecho, triste y zaherido ego.

Estuve en aquel lugar cuyo suelo considero sagrado y; recargado cual pila catalítica de tres al cuarto, no estoy dispuesto a dejar que nada ni nadie se interponga en mi camino.

Traigo junto a mí al más poderoso aliado, y no dudaré ni titubearé a la hora de solicitar su abnegada y siempre dispuesta ayuda si, una vez más, me fuera necesario: no oséis interponeros ante mí, ni perturbar la paz de mis sueños ni el alcance de mis anhelos; pues no pienso, ni puedo, ni voy a fracasar en mi propósito.

Alejaos de mi entorno tanto como podáis, si vuestra pretensión para conmigo no es límpida ni lícita.
Porque; lejos de amenazaros, os advierto del tan terrible como fatídico e inexpugnable destino al que habréis de enfrentaros si decidís tomar la senda de la perdición garantizada y cruzar una frontera que desearéis de corazón no haber transgredido nunca jamás; si es que osáis tan sólo tratar de impedir mis designios o maltrechar mis azares.

He dicho.

 
Preguntas
Igual que hay hombres buenos que hacen cosas malas...

Igual que hay veces que no sale el sol...

Un día se cruzó por mi mirada la sombra de un posible inquisidor...

Y anduve los caminos de la desilusión, de la desesperanza, del odio y el rencor...



Tomo prestadas las primeras frases de una canción de Luis guitarra.

Lo sé, lo siento...
Hay algo allí adentro, en lo más profundo, donde nada ni nadie puede alcanzarlo, ni extirparlo, ni tratarlo.
Y me duele, y lo sé y lo siento...

Una vez más (de quién sabe cuántas más que quedarán?) robo de mis horas de sueño el tiempo que no sé, ni puedo, ni quizá quiero; sacar de ningún otro recóndito lugar de mi complicado ser.

Complicado dije?
Pero... quién dijo qué?

Mañana lo negaré, entre patológica y compulsivamente...
Y seguiré así: cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada uno de los días de mi vida... alimentando al monstruo que a la vez me consume y me sostiene.

Divagaciones cuasi-paranoides de una mente cuasi-perturbada... liberada por fin de sus propias ataduras y por breves instantes que, acaso, tan sólo estas letras me recodarán el día de un maña tan incierto como seguro.

La certeza de una incertidumbre que me abruma y me sostiene en una esperanza que, una vez más, tengo mis muy serias dudas de que sea el camino; y mucho menos la solución.

Una vez , años ha, dije aquello que reza: prefiero haber amado y haber perdido, que nunca haber amado.
Y aún lo mantengo.

Pues bien, querido amigo mío... jódete.
Y... exactamente ASÍ sucede.

Gracias por paticipar! (que no es poco)
 
Explotando, que es gerundio...
Y no hay porqué alarmarse...

Cierto que llevo tiempo sin escribir, y no precisamente porque no tuviera nada que decir ni que contar; pero hoy, precisamente hoy las palabras se me aturullan en el pecho y pulsan desenfrenadas y descontroladas por salir atropelladamente de mi cabeza y darse a conocer a quien quiera que opte por leerlas.

Palabras.. que al fin y a la postre, vienen a ser lo único que al final siempre me queda.

Vivo casi obsesionado con ellas, con la eterna convicción de tener que elegirlas con mimo y con esmero para que digan, o traten de decir, exactamente aquello que necesito o quiero expresar en un momento dado.

Casi 3 semanas hace que no paso por aquí... y en todo este tiempo, que bien podría considerarse una infinidad o una nimiedad, han pasado muchas cosas, he protagonizado muchas historias y, sobre todo, he vivido.

Fallas 2006: pólvora, fuego, humo, ruido... comer bien, beber mucho, dormir poco... y sentirte VIVO.
Tener la convicción de que mi vida en mía y sólo mía, al menos mientras no tenga con quien compartirla.
Sentir las caricias en la propia piel y el cariño recorriendo las venas despacio, saboreando cada momento, como quien disfruta de lo que no quiere que nunca acabe, un placer que se prolonga como las horas que pasamos metidos en atascos variopintos.
Y valió la pena.

La motos en Jerez: ruido (de otro tipo), gasolina, goma quemada, anatomías y morfologías de cuerpos de mujer que quitarían el hipo al más pintado, interminables risas que nacen del colegueo más entrañable y saber que siempre tendrás quien te quiera, porque tú lo vales.
El sabor en la boca del dinero bien gastado, de que no pudo ser mejor porque ya fue perfecto... y la perfección no se mejora.
Porque cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada uno de los días que allí estuvimos fueron intensos y vívidos,
Y su recuerdo me hincha de nuevo el pecho como si volviera a estar allí.


3 pares de pendientes, 3 destinatarias distintas...
Saber que una los llevará transparentes, otra rojos y otra azules...
Y percibir en esos ojos el agradecimiento y la ternura.
Eso no tiene precio, eso, precisamente eso, vale oro.

Las palabras, esas que se lleva el viento, pero que quedan en la memoria; o que acaso alguien tuvo la lucidez suficiente de reflejar en un escrito donde quizá, con un poco de suerte, puedan resultar más o menos duraderas y llegar a ser leídas, transmitidas, revividas, homenajeadas.

Y esto debe ser lo que llaman felicidad, satisfacción, gozo y disfrute.

Y me siento bien.
Y podría estar mejor.
Y quiero más.

Alguién quiere más?
Seguimos?

Foto 1: momento "terrorista callejero", el descubrimiento de los petardos a mis "tiernas 28 primaveras".



Foto 2: un sueño que quizá, a no mucho tardar, se haga realidad.