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Esos son los talegazos que me cayeron en ristre el pasado viernes 26/01/07.
Entre unos que se acordaron y otros que no, la verdad es que tantos unos como los otros me sorprendieron sobremanera.
A todos, gracias!

Entre unos que se acordaron y otros que no, la verdad es que tantos unos como los otros me sorprendieron sobremanera.
A todos, gracias!

Desde Vitoria con amor...
El mismo que estuve repartiendo y recibiendo el pasado domingo, soy el que achucha con decisión a la muchacha rubia de jersey verde al comienzo del video.
Hoy toca brindar y celebrar... por fin he descubierto que hay vida después de ti.
Aunque yo habría preferido que fuera contigo; o, como mínimo, no haber tenido que prescindir de ti... pero, a la fuerza ahorcan.
Y... aquí nieva:


Isla Mujeres
Subía el calor cuando pasaba por mi acera
todo el bulevar pudo quemarse en su candela
Hay una legión de sátiros y piratas
que de bar en bar le gritan: ¡guapa!
Me hago seguidor de sus andares de pantera
peregrino voy donde lo ordenen sus caderas
Qué me importa a mi si es un infierno la calle,
si por fin la llevo por el talle.
Oye mi bien, tú la reina de Isla Mujeres
y yo, si tú me quieres seré tu esclavo más fiel
Pobre de mí si de tu fuego me extravío
mi corazón de frío se olvidará de latir.
Sobre su perfil un sol de cobre se derrama
la rosa de abril desnuda en medio de la cama
se ha brindado a mí con un amor que desarma
nubla la razón y abrasa el alma.
Y era de esperar que yo esperara retenerla
pero todo el mar es poco mar para esa perla.
Arde el bulevar y al borde de la locura
no soy yo quien va de su cintura.

Canción: “Isla Mujeres”
Autor: Javier Ruibal, Puerto de Santa María, 1955
Y…: Dedicada a cierta Morena Recogidita que encaja
a la perfección en la moraleja final de esto otro (en
negrita; y sin que la destinataria original de aquello
se me ofenda, porfaplis).
todo el bulevar pudo quemarse en su candela
Hay una legión de sátiros y piratas
que de bar en bar le gritan: ¡guapa!
Me hago seguidor de sus andares de pantera
peregrino voy donde lo ordenen sus caderas
Qué me importa a mi si es un infierno la calle,
si por fin la llevo por el talle.
Oye mi bien, tú la reina de Isla Mujeres
y yo, si tú me quieres seré tu esclavo más fiel
Pobre de mí si de tu fuego me extravío
mi corazón de frío se olvidará de latir.
Sobre su perfil un sol de cobre se derrama
la rosa de abril desnuda en medio de la cama
se ha brindado a mí con un amor que desarma
nubla la razón y abrasa el alma.
Y era de esperar que yo esperara retenerla
pero todo el mar es poco mar para esa perla.
Arde el bulevar y al borde de la locura
no soy yo quien va de su cintura.

Canción: “Isla Mujeres”
Autor: Javier Ruibal, Puerto de Santa María, 1955
Y…: Dedicada a cierta Morena Recogidita que encaja
a la perfección en la moraleja final de esto otro (en
negrita; y sin que la destinataria original de aquello
se me ofenda, porfaplis).
¡ Pues se ve que sí !
Que sí debo haber sido bueno...
Personalmente opino que SÍ, que he sido bueno, buenísimo... a veces tanto, que de bueno he sido TONTO.
El caso es que he recibido más realos que nunca antes!
Será por algo?
Dos polos, uno azul-pitufo y otro blanco.
Un jersey con rombos, del que no me convencen los rombos.
Dos juegos de PS2: uno de esquí y otro de motos.
Un reloj cronógrafo RACER.
Dos carteras de bolsillo.
Dos libros: Razones de José Luis Martín Descalzo y Una noche de perros de Hugh Laurie (el actor británico famoso por interpretar al genial Dr House).
El disco de Siempre Así: La Misa de la Alegría.
Y, por qué negarlo, me he emocionado.
Y se me han humedecido ligeramente los ojitos.
Mi familia ha sabido compensar con creces (eso sí, a la material manera de hacerlo) un año de sin sabores y de quedarme casi permanentemente con ganas de más.
Y, como ya dije ayer, mañana huyo, emigro, me piro!
La primera parte de uno de mis auto-regalos de Reyes: una semana de esquí en Andorra; allí entre nieve, frío y gente y aires nuevos confío poder evadirme y escapar de esa cotidiana realidad mía que casi me asfixia y oprime en estos últimos tiempos, en los que vivir es un arte.
Si lo consigo o no, si sobrevivo o no; sólo se verá a la vuelta.

Personalmente opino que SÍ, que he sido bueno, buenísimo... a veces tanto, que de bueno he sido TONTO.
El caso es que he recibido más realos que nunca antes!
Será por algo?
Dos polos, uno azul-pitufo y otro blanco.
Un jersey con rombos, del que no me convencen los rombos.
Dos juegos de PS2: uno de esquí y otro de motos.
Un reloj cronógrafo RACER.
Dos carteras de bolsillo.
Dos libros: Razones de José Luis Martín Descalzo y Una noche de perros de Hugh Laurie (el actor británico famoso por interpretar al genial Dr House).
El disco de Siempre Así: La Misa de la Alegría.
Y, por qué negarlo, me he emocionado.
Y se me han humedecido ligeramente los ojitos.
Mi familia ha sabido compensar con creces (eso sí, a la material manera de hacerlo) un año de sin sabores y de quedarme casi permanentemente con ganas de más.
Y, como ya dije ayer, mañana huyo, emigro, me piro!
La primera parte de uno de mis auto-regalos de Reyes: una semana de esquí en Andorra; allí entre nieve, frío y gente y aires nuevos confío poder evadirme y escapar de esa cotidiana realidad mía que casi me asfixia y oprime en estos últimos tiempos, en los que vivir es un arte.
Si lo consigo o no, si sobrevivo o no; sólo se verá a la vuelta.

Tonight's the Night
(Parece ser que esta canción es original de Neil Young, y a mí me mola la versión de Rod Stewart)
Ya casi están aquí.
Es la Noche de la Ilusión, la Noche de la Esperanza, la Noche de los Sueños...
Hoy todo se concede, todo vale; ojalá...
Y yo tengo un sueño, bueno; tengo muchos... y hoy TODOS quedan en mis zapatos!
Si se me concede alguno, o ninguno, o todos... no seré yo quien lo sojuzgue.
También he pedido deseos, regalos NO materiales; que, sinceramente, preferiría que se me concedieran ANTES que los regalos al uso convencionales.
Me voy, me retiro... a ver si me los encuentro en la guisa de la foto que acompaña hoy.
Volveré! (¿?)

Ya casi están aquí.
Es la Noche de la Ilusión, la Noche de la Esperanza, la Noche de los Sueños...
Hoy todo se concede, todo vale; ojalá...
Y yo tengo un sueño, bueno; tengo muchos... y hoy TODOS quedan en mis zapatos!
Si se me concede alguno, o ninguno, o todos... no seré yo quien lo sojuzgue.
También he pedido deseos, regalos NO materiales; que, sinceramente, preferiría que se me concedieran ANTES que los regalos al uso convencionales.
Me voy, me retiro... a ver si me los encuentro en la guisa de la foto que acompaña hoy.
Volveré! (¿?)






