Preguntas
Igual que hay hombres buenos que hacen cosas malas...
Igual que hay veces que no sale el sol...
Un día se cruzó por mi mirada la sombra de un posible inquisidor...
Y anduve los caminos de la desilusión, de la desesperanza, del odio y el rencor...
Tomo prestadas las primeras frases de una canción de Luis guitarra.
Lo sé, lo siento...
Hay algo allí adentro, en lo más profundo, donde nada ni nadie puede alcanzarlo, ni extirparlo, ni tratarlo.
Y me duele, y lo sé y lo siento...
Una vez más (de quién sabe cuántas más que quedarán?) robo de mis horas de sueño el tiempo que no sé, ni puedo, ni quizá quiero; sacar de ningún otro recóndito lugar de mi complicado ser.
Complicado dije?
Pero... quién dijo qué?
Mañana lo negaré, entre patológica y compulsivamente...
Y seguiré así: cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada uno de los días de mi vida... alimentando al monstruo que a la vez me consume y me sostiene.
Divagaciones cuasi-paranoides de una mente cuasi-perturbada... liberada por fin de sus propias ataduras y por breves instantes que, acaso, tan sólo estas letras me recodarán el día de un maña tan incierto como seguro.
La certeza de una incertidumbre que me abruma y me sostiene en una esperanza que, una vez más, tengo mis muy serias dudas de que sea el camino; y mucho menos la solución.
Una vez , años ha, dije aquello que reza: prefiero haber amado y haber perdido, que nunca haber amado.
Y aún lo mantengo.
Pues bien, querido amigo mío... jódete.
Y... exactamente ASÍ sucede.
Gracias por paticipar! (que no es poco)
Igual que hay veces que no sale el sol...
Un día se cruzó por mi mirada la sombra de un posible inquisidor...
Y anduve los caminos de la desilusión, de la desesperanza, del odio y el rencor...
Tomo prestadas las primeras frases de una canción de Luis guitarra.
Lo sé, lo siento...
Hay algo allí adentro, en lo más profundo, donde nada ni nadie puede alcanzarlo, ni extirparlo, ni tratarlo.
Y me duele, y lo sé y lo siento...
Una vez más (de quién sabe cuántas más que quedarán?) robo de mis horas de sueño el tiempo que no sé, ni puedo, ni quizá quiero; sacar de ningún otro recóndito lugar de mi complicado ser.
Complicado dije?
Pero... quién dijo qué?
Mañana lo negaré, entre patológica y compulsivamente...
Y seguiré así: cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada uno de los días de mi vida... alimentando al monstruo que a la vez me consume y me sostiene.
Divagaciones cuasi-paranoides de una mente cuasi-perturbada... liberada por fin de sus propias ataduras y por breves instantes que, acaso, tan sólo estas letras me recodarán el día de un maña tan incierto como seguro.
La certeza de una incertidumbre que me abruma y me sostiene en una esperanza que, una vez más, tengo mis muy serias dudas de que sea el camino; y mucho menos la solución.
Una vez , años ha, dije aquello que reza: prefiero haber amado y haber perdido, que nunca haber amado.
Y aún lo mantengo.
Pues bien, querido amigo mío... jódete.
Y... exactamente ASÍ sucede.
Gracias por paticipar! (que no es poco)





