Lugares privados.
Hoy el cielo de Madrid llueve mercurio y plomo, y aviva el asfalto con sus lametones de nubes grises. Y en parte me gusta. Pero ahora mi cielo particular he de pintarlo de azul eléctrico, como en esta vista desde la azotea de mi antiguo estudio, en la Plaza Barceló.
En este momento necesito, aunque me tiemblen las alas, de frío y de fatiga, volar a otros lugares, a otras islas, a otras costas. Quiero estar en otra parte, sin dejar jamás de ser yo mismo. Quiero ser lo mejor que pueda dar de mí. No me pidan las palomas urbanas cordura ni coherencia, que no la traigo en el lomo, no me pida la plaga gris resignación, que no sirvo para hincar rodillas demasiado tiempo, sólo un poco, sólo un aliento antes de la gran carrera. No escucho su gorjeo insoportable, sólo me elevo, me elevo, y vuelo lejos. Quiero estar en otra parte.
En la isla de Kodiak, en la carretera a Prudhoe Bay, empapado de nieve de las ramas perennes del Yukón, siguiendo la procesión de aletas negras en la Columbia Británica, tomando un café con tres razas distintas en Seattle, haciendo la siesta en Baja, comiendo tacos en Puebla, sentado en alguna acera de Antigua mientras planeo un cuento nuevo para mi libro, tostado por el sol en un cayo de Belice, entre mormones y mandingas, zambulliéndome en aguas turquesas nada más salir de la cabaña en los Roques, viendo las estrellas en Maranhao y sus sábanas de arena y agua, olvidando la civilización salvaje y recordando los trazos de la canción en la Tierra de Arnhem, en el Alto Orinoco, en Borneo o en Papúa. Remontando la curva del Níger, las orillas eternas del Nilo, el verde oscuro y turbio chocolate del Mekong. De regreso a los canales de la Patagonia chilena. Viendo saltar las ballenas en Península Valdés o en Kaikorua. Pedaleando por el resto de Nueva Zelanda, aprendiendo Tai Chi en Guangdong, tomando un baño termal en Hokkaido, a la vera de un jardín japonés. En el camino del Inca, en el Bruce Trail, por las laderas del Himalaya, en el camino de Santiago, en el GR10, gastando las botas a pares en los Andes o en Nepal. Ayunando en el Tibet o en Kerala, meditando en Gujarat o Varanasi. Conduciendo en Escocia, en el sur de Italia, atravesando el Outback. Maravillándome en el norte de Italia, en París, Praga, Estambul... perdiéndome... encontrándome...
Y sobre todo, entre sus muslos, pegado a sus nalgas, sumido en su mirada, desecho en sus labios, sellado a su espalda, atado en sus dedos... libre en su corazón... ahí quisiera estar ahora...
En este momento necesito, aunque me tiemblen las alas, de frío y de fatiga, volar a otros lugares, a otras islas, a otras costas. Quiero estar en otra parte, sin dejar jamás de ser yo mismo. Quiero ser lo mejor que pueda dar de mí. No me pidan las palomas urbanas cordura ni coherencia, que no la traigo en el lomo, no me pida la plaga gris resignación, que no sirvo para hincar rodillas demasiado tiempo, sólo un poco, sólo un aliento antes de la gran carrera. No escucho su gorjeo insoportable, sólo me elevo, me elevo, y vuelo lejos. Quiero estar en otra parte.
En la isla de Kodiak, en la carretera a Prudhoe Bay, empapado de nieve de las ramas perennes del Yukón, siguiendo la procesión de aletas negras en la Columbia Británica, tomando un café con tres razas distintas en Seattle, haciendo la siesta en Baja, comiendo tacos en Puebla, sentado en alguna acera de Antigua mientras planeo un cuento nuevo para mi libro, tostado por el sol en un cayo de Belice, entre mormones y mandingas, zambulliéndome en aguas turquesas nada más salir de la cabaña en los Roques, viendo las estrellas en Maranhao y sus sábanas de arena y agua, olvidando la civilización salvaje y recordando los trazos de la canción en la Tierra de Arnhem, en el Alto Orinoco, en Borneo o en Papúa. Remontando la curva del Níger, las orillas eternas del Nilo, el verde oscuro y turbio chocolate del Mekong. De regreso a los canales de la Patagonia chilena. Viendo saltar las ballenas en Península Valdés o en Kaikorua. Pedaleando por el resto de Nueva Zelanda, aprendiendo Tai Chi en Guangdong, tomando un baño termal en Hokkaido, a la vera de un jardín japonés. En el camino del Inca, en el Bruce Trail, por las laderas del Himalaya, en el camino de Santiago, en el GR10, gastando las botas a pares en los Andes o en Nepal. Ayunando en el Tibet o en Kerala, meditando en Gujarat o Varanasi. Conduciendo en Escocia, en el sur de Italia, atravesando el Outback. Maravillándome en el norte de Italia, en París, Praga, Estambul... perdiéndome... encontrándome...
Y sobre todo, entre sus muslos, pegado a sus nalgas, sumido en su mirada, desecho en sus labios, sellado a su espalda, atado en sus dedos... libre en su corazón... ahí quisiera estar ahora...
Deja tu huella:
Cierra los ojos y vuela!!!
Deja tu huella:
Claro de eso se trata , leve parada para remontar vuelo, más alto...
Has nombrado 2 de mis ciudades favoritas, Praga y Estambul, cierro los ojos abro las alas del alma, y no me cuesta verme allí de nuevo recorriendo sus calles, recorriendome( como busqueda, nada de doble sentido),
Pero si me dan a elegir, por su puesto no hay ciudad que se acerque al "viaje" al interior de sus muslos, a la calidez, humedad de sus labios, y ay...mejor me voy a preparar la cenita...que em emociono.
Feliz de verte volar de nuevo precioso.
Muá.
Has nombrado 2 de mis ciudades favoritas, Praga y Estambul, cierro los ojos abro las alas del alma, y no me cuesta verme allí de nuevo recorriendo sus calles, recorriendome( como busqueda, nada de doble sentido),
Pero si me dan a elegir, por su puesto no hay ciudad que se acerque al "viaje" al interior de sus muslos, a la calidez, humedad de sus labios, y ay...mejor me voy a preparar la cenita...que em emociono.
Feliz de verte volar de nuevo precioso.
Muá.
Deja tu huella:
No me importaría perderme por ninguno de esos sitios o hacer el viaje completo.
Ya sabes, paso por paso y empezando por el primero, todo se consigue.
Se pueden hacer muchas cosas a la vez.
Besos
Ya sabes, paso por paso y empezando por el primero, todo se consigue.
Se pueden hacer muchas cosas a la vez.
Besos
Deja tu huella:
Muchas gracias por tu visita y tu emnsaje querido amigo.
besitos.
besitos.
Deja tu huella:
Sabes que si no, siempre puedes pararte a descansaren mi isla... Me alegra ver que tu imaginación ha reemprendido el vuelo...
Deja tu huella:
Hola, he leido un comentario tuyo en la página http://blogs.ya.com/elchicodelapuerta/
y he sentido la necesidad de puntualizarte algo, no quiero molestar, creo que no lo haré, pues me pareces dialogante.
La materia en cuatión no es otra que la palabra "opción" seguida de "sexual". Es algo que me produce un prurito, la verdad. No se trata de una opción, nadie nace en blanco y elige si será homosexual, bisexual o heterosexual. Uno nace ya definido o predispuesto; o se orienta a uno u otro lado cuando aún no puede decidir, cuando no tiene conciencia para elegir si desea una u otra sexualidad. Simplemente es eso, creo que sería más adecuado no emplear la palabra opción. Muchas gracias.
PD: por lo demás estoy deacuerdo contigo.
y he sentido la necesidad de puntualizarte algo, no quiero molestar, creo que no lo haré, pues me pareces dialogante.
La materia en cuatión no es otra que la palabra "opción" seguida de "sexual". Es algo que me produce un prurito, la verdad. No se trata de una opción, nadie nace en blanco y elige si será homosexual, bisexual o heterosexual. Uno nace ya definido o predispuesto; o se orienta a uno u otro lado cuando aún no puede decidir, cuando no tiene conciencia para elegir si desea una u otra sexualidad. Simplemente es eso, creo que sería más adecuado no emplear la palabra opción. Muchas gracias.
PD: por lo demás estoy deacuerdo contigo.
Deja tu huella:
Hay veces que deseamos salir de donde estamos y perdernos por el mundo en un viaje sin rumbo...
Deja tu huella:
Mi mas sincera disculpa Sergi. Hubo un hombre en mi vida (su hermano mayor lleva el nombre de Sergio). A quien quize con todo mi cuerpo y todo mi corazon. Me llamaba flaquita, me llamaba Annie. Un dia me dio alas para volar y despues me las corto. Hoy con mucho aprecio lo recuerdo. Le deseo mucho amor en su vida y fuerzas para seguir volando. Y con mi corazon lleno de amor le ofrezco mi amistad. A los dos, a ti Sergi por tener alas de albatros para poder volar, y por mostrarme lo hermosa que es Espa~a. Y a el, porque espero un dia me regrese el regalo de su amistad.
Deja tu huella:
Sergi, cuando te leo me provocas rezar, hacer fuerza para que tus deseos se cumplan, para que seas feliz. Lo lograrás, al menos yo pido por ello.
Un abrazo perla.
Un abrazo perla.
Deja tu huella:
La primera propuesta turística es estupenda. Muy completos sus parajes y enriquecedoras las experiencias que nos sugieres.
Pero tú sabes que no encontrarás belleza en ninguno de estos lugares si no los visitas prendido de su mano, de la de Ella.
Entonces, ¿qué viaje emprendes primero...?
Besos voladores ;-)
pd: Qué llueva por ahora... dile a ese cielo plomizo que me moriría por ver que no quiero una sola nube para cuando nos cubra a los dos.
Pero tú sabes que no encontrarás belleza en ninguno de estos lugares si no los visitas prendido de su mano, de la de Ella.
Entonces, ¿qué viaje emprendes primero...?
Besos voladores ;-)
pd: Qué llueva por ahora... dile a ese cielo plomizo que me moriría por ver que no quiero una sola nube para cuando nos cubra a los dos.
Deja tu huella:
Espero que te encuentres en alguno de esos sitios. :)
Deja tu huella:
Qué viaje mas bello, ojalá lo puedas realizar dentro de poco, muy poco tiempo, sobre todo la última parte, que en ese viaje ella podrá lamer tus lágrimas y curarte las heridas. mil petonsss!








