En el camino.
Acabo de dejar este comentario en el "blog" de mi buena amiga Enelcamino. Quería comenzar hoy mi tratado erótico de frutas y carnes sentidas, pero he leído lo que ayer escribió nuestra compañera de la "blogosfera", y mi mente ha secuestrado la atención en cualquier otra cosa... los lugares que pertenecen a una persona, los ecos de aquellos besos por sus calles, la huella de aquellos abrazos y extravíos felices por los adoquines, el rumor de aquellos silencios que fueron comunión en los senderos de un parque, el aroma animal a deseo lamiendo las ventanas de aquél hostal... En fin, no he podido evitar extenderme y luego he pensado en compartirlo con todos vosotros.
Esta semana subiré la temperatura de las nubes y bajaré a los infiernos más dulces, pero ahora tengo otras postales revoloteando en mi mente.... Ahí va el comentario:
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Barcelona y Madrid, y hasta un poco Berlín, Santiago(s) -el compostelano y el austral- y Amsterdam son de Isabel.
Nunca me gusta llevar a dos personas al mismo sitio, es una de mis manías.
Una vez le dije a una chica pelirroja que recordaría su ciudad por ella, y que por eso era importante para mí el lugar de la primera cita. Un puente sobre el Guadalquivir. Aquello no era lo que parecía ser y me encontré un corazón cobarde y calculador. Y Sevilla nunca tuvo su aroma, por suerte, y permaneció virgen en el recuerdo, sólo Sevilla. Tal vez para una morena.
En otra ocasión fue París el escenario, con una mujer de aguijones cargados (yo no sabía hasta qué punto). Por suerte, llegué a la Ópera con el bus de Roissy, y caminé solo durante horas. Ella llegó horas más tarde. Tres días juntos. Y se fue antes. Y yo me perdí por las calles de París, un día más, de nuevo solo. Así que París tampoco le pertenece a nadie en mi corazón. Lo encontré y me despedí con un "hasta pronto" de él a solas. Iré con mi Amor, cuando aparezca, a buscar libros viejos y a besarnos en algún café de la île de Saint Louis, con sabor a crêpes de fresa y chocolate en los labios.
Y me pregunto... ¿qué ciudad será la de Ella, cuando venga a mí, qué lugar se grabará a sangre y fuego, a sudor y saliva en mi pecho para siempre...?
¿El mundo entero?
Esta semana subiré la temperatura de las nubes y bajaré a los infiernos más dulces, pero ahora tengo otras postales revoloteando en mi mente.... Ahí va el comentario:
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Barcelona y Madrid, y hasta un poco Berlín, Santiago(s) -el compostelano y el austral- y Amsterdam son de Isabel.
Nunca me gusta llevar a dos personas al mismo sitio, es una de mis manías.
Una vez le dije a una chica pelirroja que recordaría su ciudad por ella, y que por eso era importante para mí el lugar de la primera cita. Un puente sobre el Guadalquivir. Aquello no era lo que parecía ser y me encontré un corazón cobarde y calculador. Y Sevilla nunca tuvo su aroma, por suerte, y permaneció virgen en el recuerdo, sólo Sevilla. Tal vez para una morena.
En otra ocasión fue París el escenario, con una mujer de aguijones cargados (yo no sabía hasta qué punto). Por suerte, llegué a la Ópera con el bus de Roissy, y caminé solo durante horas. Ella llegó horas más tarde. Tres días juntos. Y se fue antes. Y yo me perdí por las calles de París, un día más, de nuevo solo. Así que París tampoco le pertenece a nadie en mi corazón. Lo encontré y me despedí con un "hasta pronto" de él a solas. Iré con mi Amor, cuando aparezca, a buscar libros viejos y a besarnos en algún café de la île de Saint Louis, con sabor a crêpes de fresa y chocolate en los labios.
Y me pregunto... ¿qué ciudad será la de Ella, cuando venga a mí, qué lugar se grabará a sangre y fuego, a sudor y saliva en mi pecho para siempre...?
¿El mundo entero?
Deja tu huella:
Yo odiaba París, luego la amé, y la vuelví a odiar, ¿por qué? me recuerda a ella, y tengo la desgracia de que al oir el nombre de esa ciudad acordarme de ella. Pero no solo me ocurre con París, sino que me ocurre con toda Francia. Pero espero algún dia volver a recuperar ese país y su capital, y volver con la persona indicada.
Un beso a todos.
Un beso a todos.
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Yo hago lo mismo, por eso odio Paris y Barcelona, me recuerdan un amor en el que creia y terminó dolorosamente. Ahora, despues de bastante tiempo, volveré a Barcelona a estar 15 días...a ver que me pasa, a ver si puedo olerla distinta, si puedo desprenderme de lo que significó con él.
PD: Cuando me sumerja en el template de blogger pondré tu link...es solo pereza...un beso.
PD: Cuando me sumerja en el template de blogger pondré tu link...es solo pereza...un beso.
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Gracias por pasarte por mi blog! un gusto volver a verte. A ver si esta semana te enviamos la postal y hay suerte, encuanto este de camino te aviso ;o)
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Querido amigo!
Siento haberte cambiado el post de hoy, pero por otro lado me alegro de que el mio te haya inspirado.
Hay ciudades y sitios que se pueden recuperar para volverlos a descubrir de nuevo, solos o acompañados, pero hay otros que ya tienen dueño.
Sin embargo, yo sé que cuando tu la encuentres a ella, todas las ciudades pasarán a ser de su propiedad.
Besos
Pd: Mariposa, la cafetería del primer café es importantísima, se recuerdan siempre de una manera especial.
Siento haberte cambiado el post de hoy, pero por otro lado me alegro de que el mio te haya inspirado.
Hay ciudades y sitios que se pueden recuperar para volverlos a descubrir de nuevo, solos o acompañados, pero hay otros que ya tienen dueño.
Sin embargo, yo sé que cuando tu la encuentres a ella, todas las ciudades pasarán a ser de su propiedad.
Besos
Pd: Mariposa, la cafetería del primer café es importantísima, se recuerdan siempre de una manera especial.
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Sergi,
Más que con las ciudades, a mí me ocurre con los lugares más concretos, como parques, locales, playas… Los vínculos que establezco son fortísimos, hasta el punto que en ocasiones he sido incapaz de regresar a un determinado lugar, o al contrario, he necesitado imperiosamente recuperarlo porque hacerlo era la única manera de acercarme a un recuerdo, a una persona.
Cuando compartes un momento especial con una persona especial por la que sientes algo especial, algo te une inexorablemente al contexto que te envuelve en ese preciso instante. Y esto ocurre porque son las personas las que hacen de un lugar común, un paraíso particular.
Y estoy de acuerdo contigo, Sergi: los lugares que “son” de una persona, es mejor no compartirlos con otra. ¿Dónde La encontrarás? Tal vez donde menos te lo esperes. Lo que sí es seguro es que, cuando esto suceda, no importará si te la llevas a Cuenca, a Filipinas o a San Petesburgo, porque el mundo entero le pertenecerá.
Besos voladores ;-)
Pd: Noto que tus alas se van agitando (veo las plumas entre tus palabras). Me alegro mucho, de verdad.
Ppd: ¿Las cafeterías del primer encuentro también son importantes…? ;-)
Más que con las ciudades, a mí me ocurre con los lugares más concretos, como parques, locales, playas… Los vínculos que establezco son fortísimos, hasta el punto que en ocasiones he sido incapaz de regresar a un determinado lugar, o al contrario, he necesitado imperiosamente recuperarlo porque hacerlo era la única manera de acercarme a un recuerdo, a una persona.
Cuando compartes un momento especial con una persona especial por la que sientes algo especial, algo te une inexorablemente al contexto que te envuelve en ese preciso instante. Y esto ocurre porque son las personas las que hacen de un lugar común, un paraíso particular.
Y estoy de acuerdo contigo, Sergi: los lugares que “son” de una persona, es mejor no compartirlos con otra. ¿Dónde La encontrarás? Tal vez donde menos te lo esperes. Lo que sí es seguro es que, cuando esto suceda, no importará si te la llevas a Cuenca, a Filipinas o a San Petesburgo, porque el mundo entero le pertenecerá.
Besos voladores ;-)
Pd: Noto que tus alas se van agitando (veo las plumas entre tus palabras). Me alegro mucho, de verdad.
Ppd: ¿Las cafeterías del primer encuentro también son importantes…? ;-)
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Uy unos días ocupada y entro y resulta que el precioso albatros retomó su vuelo,de verás me alegra, se te añoraba.
Comparto contigo hay lugares que nos traen recuerdos, tan intensos que se guardan en la memoria del alma, y solo decir el nombre del lugar para que nos venga, esa persona al corazón/cabeza.
Te dejo un besote con chispitas felicianas
Comparto contigo hay lugares que nos traen recuerdos, tan intensos que se guardan en la memoria del alma, y solo decir el nombre del lugar para que nos venga, esa persona al corazón/cabeza.
Te dejo un besote con chispitas felicianas
Deja tu huella:
Hola de nuevo Sergi. Te he dejado de leer un tiempo pero he vuelto y me siento como en casa, y te encuentro lleno de esperanza y de ilusión.
Lo mejor, creo, es hacer fotografías mentales de esos lugares, junto a la persona con la que disfrutaste, para luego regresar con otra persona y vivirla de nuevo, redescubrir esa ciudad, tu ciudad, con otros ojos, con otros besos y otros gustos... puedes visitar Paris romantico, Paris salvaje, Paris misterioso... O viajar por el cuerpo de ella y ser el ser más feliz del universo...
Lo mejor, creo, es hacer fotografías mentales de esos lugares, junto a la persona con la que disfrutaste, para luego regresar con otra persona y vivirla de nuevo, redescubrir esa ciudad, tu ciudad, con otros ojos, con otros besos y otros gustos... puedes visitar Paris romantico, Paris salvaje, Paris misterioso... O viajar por el cuerpo de ella y ser el ser más feliz del universo...
Deja tu huella:
Leí el post que colgaste de la página de alfinsolos y me picó la curiosidad de visitar tu blog. Para descubrir que no soy un bicho raro, y también asocio lugares y ciudades con gente. Tb canciones, películas. Eso sí, cuando una relación se termina, siempre, como en un exorcismo, vuelvo a la ciudad, a recuperarla. Así he vuelto a hacer mía Barcelona, Madrid, Paris, Santiago.
Deja tu huella:
Tú serás su lugar, tú su mundo y todas las ciudades vuestras habitaciones. Los desencuentros nuevas ciudades que se visitan en solitario para después en los dias de reencuentro enseñaros el uno al otro aquello que en soledad se ha visitado.
Deja tu huella:
El lugar donde se encuentran nuestros recuerdos debe de ser una especie de laberinto enmarañado lleno de puertas, cuando has abierto una no te queda más remedio que seguir ese camino y ahí todo está unido: las personas con los momentos con los lugares, con los olores, los sabores, las músicas... inseparables. Ella abrirá contigo muchas puertas.
Un beso.
Un beso.








