“Artistas...”
El fin de semana fue de ermitaño, sudando virus que llenaban el ambiente como una neblina, en la que refulgía vagamente una llama tenue, que poco a poco fue disipando la enfermedad y la tibieza, hasta hacerse perfectamente visible, como el fogonazo de lucidez de un asceta en su ayuno: "escritor... es el que escribe". Así como Ludwig o Ritchie tarareaban melodías y solos de cuerda sendero arriba en su niñez, sin saber que luego llegarían a ser Beethoven o Blackmore. Así como Stevenson escribió un relato inmortal para un joven quinceañero de la familia. O Jules imaginaba veleros atracando en puertos selenitas. Uno es lo que es. Aunque luego no lo parezca o desborde las expectativas. Aunque acabe de zapatero remendón. Hasta puede descubrir belleza en aliviar y ensalzar los pasos de sus vecinos, y descubrir que eso es lo que él era.
Un fin de semana sin salir de casa, enfermo, despeinado y ojeroso. Algunos puentes con amigos en ciento sesenta piedras, y dos viajes fantásticos, a Londres y Macondo, sin salir de la cama.
La conferencia de Vargas Llosa, por cierto, fue interesante, pero me fastidió que acabara con sus palabras y no hubiera preguntas o participación del público. La mayoría estaba allí más por la Fundación Loewe que por el arte, digo yo, dado el desfile de laca y bostezos. Y un tipo con macuto y cuaderno marrón se puso las gafas y se guardó las ganas de preguntarle un par de cosas al Nobel, y no por el Nobel, más bien por pasiones de infancia limeñas descubiertas en la biblioteca de la madre de Mario. Neruda, Rimbaud (otra vez "Le bateau îvre", que me persigue y ya nadie creerá que escribí "El barco de piedra" sin haber leído jamás antes el del precoz maestro) y el admirado Baudelaire, volvieron a ser referentes. Y Góngora, y Rubén Darío, a quien yo hubiera cambiado por Miguel Hernández.
En fin, pienso en borrar algunos textos y sobre todo muchas, muchas fotos de todo este año de Alas, para hacer hueco, que se acaba la memoria del blog, y sobre todo porque ya no me gusta verlas.
Hoy vuelvo a certificar que las cosas ruedan, van, vuelven, giran... y aterrizan. Porque he encontrado venticinco céntimos donde los perdí la semana pasada (a veinte minutos de donde vivo) y porque cuando más dudaba del talento propio, va un lector desconocido y me escribe el correo que si algún día llegara a ser un autor "consagrado" (sic) apreciaría más recibir que todos los premios del mundo. A esa persona, gracias, a ti, por el gesto sincero, "M. sss".
Y para hoy, por catarsis, ácida rabia descreída y contrapunto, publico sin retoques (a menudo, por cierto, mi idea de "trabajar" un texto tiene que ver más con pulirlo que con adornarlo, ya que viene al caso), una especie de libelo que anoté aprisa en mi cuaderno marrón (nunca lo publiqué en el blog) hace unos meses:
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"Artistas":
Aunque me identifique como tal, porque… ¿lo soy?, debo decir que no comulgo con algunos cleros de hábito estudiado, sermones plagiados y malas costumbres de diseño. Me irrita la marea incesante de voluntades y palabras vacías que va y viene de algunos egos, al influjo de una luna terrenal, llena, circular, acuñada en un banco o abierta entre las piernas. El lenguaje artificial con chorreras de académico o el verbo supuestamente subversivo con reprografía de marketing guerrillero. O peroratas barrocas y rodeos que no tienen nada que ver con la huida audaz del tedio y lo gris. La palabra justa para un atardecer puede ser “estremecedor”, y “bonito” ser una marca de res, pero los triples mortales con tirabuzón y la mujer barbuda desentonan, las espirales, fundamentalmente, marean, y los laberintos, usualmente, extravían atenciones. El de Asterión aparte, pobre solitario ansioso por la daga de Teseo, para arremeter libre contra alguna estrella.
Artistas, posturas, ademanes, axilas pobladas de vello liberal en féminas de mirada cóncava y avara, deseo convexo y ególatra en la comitiva de perros sin nombre, libertad caricaturizada, serenatas de sonrisa granuja por el plato de lentejas, y aldabas corridas en alcobas sudadas, no por el talento del trovador sino por la turgencia de sus nalgas y la rudeza de su mandíbula. Ocurrencias aparentemente en la desidia, por puro placer bohemio, pero por una botella de Jack Daniels y corte de Armani si es preciso.
Corrillos de lenguas coprófagas, de vanidades leporinas dispuestas siempre a la reverencia o al libelo, según sople el viento. Muladar de versos y citas sobre mármoles de cafetín o de lápida. Ghetos voluntarios de abrazo vacío y promesa hueca, miradas sobre los hombros de Atlas, mentiras de lazo rosa y puterío fino con escapulario de virtud, arte y posteridad. Cuadros en blanco y tazas de váter metidos en frascos de mercachifle visionario. En fin, “artistas”.
Un fin de semana sin salir de casa, enfermo, despeinado y ojeroso. Algunos puentes con amigos en ciento sesenta piedras, y dos viajes fantásticos, a Londres y Macondo, sin salir de la cama.
La conferencia de Vargas Llosa, por cierto, fue interesante, pero me fastidió que acabara con sus palabras y no hubiera preguntas o participación del público. La mayoría estaba allí más por la Fundación Loewe que por el arte, digo yo, dado el desfile de laca y bostezos. Y un tipo con macuto y cuaderno marrón se puso las gafas y se guardó las ganas de preguntarle un par de cosas al Nobel, y no por el Nobel, más bien por pasiones de infancia limeñas descubiertas en la biblioteca de la madre de Mario. Neruda, Rimbaud (otra vez "Le bateau îvre", que me persigue y ya nadie creerá que escribí "El barco de piedra" sin haber leído jamás antes el del precoz maestro) y el admirado Baudelaire, volvieron a ser referentes. Y Góngora, y Rubén Darío, a quien yo hubiera cambiado por Miguel Hernández.
En fin, pienso en borrar algunos textos y sobre todo muchas, muchas fotos de todo este año de Alas, para hacer hueco, que se acaba la memoria del blog, y sobre todo porque ya no me gusta verlas.
Hoy vuelvo a certificar que las cosas ruedan, van, vuelven, giran... y aterrizan. Porque he encontrado venticinco céntimos donde los perdí la semana pasada (a veinte minutos de donde vivo) y porque cuando más dudaba del talento propio, va un lector desconocido y me escribe el correo que si algún día llegara a ser un autor "consagrado" (sic) apreciaría más recibir que todos los premios del mundo. A esa persona, gracias, a ti, por el gesto sincero, "M. sss".
Y para hoy, por catarsis, ácida rabia descreída y contrapunto, publico sin retoques (a menudo, por cierto, mi idea de "trabajar" un texto tiene que ver más con pulirlo que con adornarlo, ya que viene al caso), una especie de libelo que anoté aprisa en mi cuaderno marrón (nunca lo publiqué en el blog) hace unos meses:
"Artistas":
Aunque me identifique como tal, porque… ¿lo soy?, debo decir que no comulgo con algunos cleros de hábito estudiado, sermones plagiados y malas costumbres de diseño. Me irrita la marea incesante de voluntades y palabras vacías que va y viene de algunos egos, al influjo de una luna terrenal, llena, circular, acuñada en un banco o abierta entre las piernas. El lenguaje artificial con chorreras de académico o el verbo supuestamente subversivo con reprografía de marketing guerrillero. O peroratas barrocas y rodeos que no tienen nada que ver con la huida audaz del tedio y lo gris. La palabra justa para un atardecer puede ser “estremecedor”, y “bonito” ser una marca de res, pero los triples mortales con tirabuzón y la mujer barbuda desentonan, las espirales, fundamentalmente, marean, y los laberintos, usualmente, extravían atenciones. El de Asterión aparte, pobre solitario ansioso por la daga de Teseo, para arremeter libre contra alguna estrella.
Artistas, posturas, ademanes, axilas pobladas de vello liberal en féminas de mirada cóncava y avara, deseo convexo y ególatra en la comitiva de perros sin nombre, libertad caricaturizada, serenatas de sonrisa granuja por el plato de lentejas, y aldabas corridas en alcobas sudadas, no por el talento del trovador sino por la turgencia de sus nalgas y la rudeza de su mandíbula. Ocurrencias aparentemente en la desidia, por puro placer bohemio, pero por una botella de Jack Daniels y corte de Armani si es preciso.
Corrillos de lenguas coprófagas, de vanidades leporinas dispuestas siempre a la reverencia o al libelo, según sople el viento. Muladar de versos y citas sobre mármoles de cafetín o de lápida. Ghetos voluntarios de abrazo vacío y promesa hueca, miradas sobre los hombros de Atlas, mentiras de lazo rosa y puterío fino con escapulario de virtud, arte y posteridad. Cuadros en blanco y tazas de váter metidos en frascos de mercachifle visionario. En fin, “artistas”.
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Sí es ácido tu texto de hoy, pero cojonudamente escrito.
Mi opinión... el artista ES, no necesita pregonarlo ni convencer a nadie de ello, no necesita disfraz ni careta, no necesita tantas cosas, pero no puede vivir sin crear, por eso una cosa es ser artista, que no un "artista", no es lo mismo.
un besote enorme en tu nariz, muá
Me gustó verte...
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Aún sigues malito??
vamos que es ya finde!!
un beso grande, gracias por tu visita!!
vamos que es ya finde!!
un beso grande, gracias por tu visita!!
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Todo lo que va, vuelve algún día. Son lazos invisibles de energia que dejan su poso y luego se buscan en la distancia.
Voy a por un diccionario porque muchas palabras de tu "artistas" y yo aún no nos conocemos.
Celebro que no seas un "set ciéncies", la sencillez es una virtud.
Voy a por un diccionario porque muchas palabras de tu "artistas" y yo aún no nos conocemos.
Celebro que no seas un "set ciéncies", la sencillez es una virtud.
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Los artistas
son payasos,
domadores,
trapecistas...
Los artistas
son escasos,
soñadores,
intimistas...
Este planeta necesita más artistas, y menos guerreros. Este planeta necesita más guerreros artistas. Muy interesante tu blog, escribes muy bien, tio! un abrazo!
son payasos,
domadores,
trapecistas...
Los artistas
son escasos,
soñadores,
intimistas...
Este planeta necesita más artistas, y menos guerreros. Este planeta necesita más guerreros artistas. Muy interesante tu blog, escribes muy bien, tio! un abrazo!
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Vengo a dejarte besos de los que se atan a las mejillas sin cuerdas, a dejarte el marron de mis trenzas en el marron de tu pagina, a verte simplemente hacerte compañia mientras te leo aunque no estes, aun estando, besos para tus alas desde las mias. A mil
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El verdadero artista no entiende de disfraces, ni los busca, ni los quiere, porque sabe que en sus manos tiene el don de crear de la nada, de ver lo que otros no ven, o de sentir en medio del desierto. Y eso no se lo puede quitar nadie. Se nace con ello, o no se nace, se puede pulir, pero nunca infundir.
Un beso, Sergi.
Un beso, Sergi.
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Rotundo alegato, si señor. Pompas de brillantina, burbujas de silicona y ríos de cocaína intraneuronal, salpican los flahses del "artisteo", hasta el punto de que ya nadie sabe quién es quién...o qué.
Pero, como apuntas en tu introducción: "uno es lo que es", y no otra cosa. Y es por eso, que en tu escrito (que me parece brillante, aunque muy desencantado) me quedaré, sobre todo, con el entrecomillado que resalta la palabra artistas.
Y sigue puliendo lo que quieras, y a mí no me hagas caso, hombre. Y escribe, que es a lo que te dedicas (independientemente de a qué te dediques).
Un abrazo.
Pero, como apuntas en tu introducción: "uno es lo que es", y no otra cosa. Y es por eso, que en tu escrito (que me parece brillante, aunque muy desencantado) me quedaré, sobre todo, con el entrecomillado que resalta la palabra artistas.
Y sigue puliendo lo que quieras, y a mí no me hagas caso, hombre. Y escribe, que es a lo que te dedicas (independientemente de a qué te dediques).
Un abrazo.
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que eres un deleite..de verdad!! te he abierto y leido muchas veces, tan ligero y tan profundo...tan ..tu!!
espero y esos virus malignos decidieran abandonarte al fin, lo bueno es que te han olbligado a hacer un alto y descansar...a fuerza, pero descansar!!
un beso inmenso..
espero y esos virus malignos decidieran abandonarte al fin, lo bueno es que te han olbligado a hacer un alto y descansar...a fuerza, pero descansar!!
un beso inmenso..
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¿Te has librado ya de ese virus maligno?
Qué suerte la tuya, viajar desde la cama.
Besos
Qué suerte la tuya, viajar desde la cama.
Besos
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hoy vengo muy triste para comentar pero no lo suficiente como para no dejarte un beso.
Mañana como todo es ciclico volvere, a comentarte y besar doblemente tus letras.
A mil y de los mil uno de buenas noches
Mañana como todo es ciclico volvere, a comentarte y besar doblemente tus letras.
A mil y de los mil uno de buenas noches
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Me tardaba llegar aquí con tiempo y dedicación para leerte una y otra vez... no leer por leer, sino con una lupa especial que valora tu dedicación, tu talento y tu paciencia.. Gracias Sergi, miles de besos
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Diossss....
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Hola he visto el comentario que has dejado en la pajina de las misses que aunque no es la mia pues he leido y tienes razon que no todas las misses son tontas y yo por ejemplo pues cada dia escribo mi blog asi que un beso

