<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/rss20.xml"><title><![CDATA[...Y MÁS COSAS POR HACER]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Cuentas viejas, cuentas nuevas y un sinfín de borrones.]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_16.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_15.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_14.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_13.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_12.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_7.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_16.htm"><title><![CDATA[Extraterrestre en Barcelona]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[<i>24:30  Me lavo los dientes; rezo mis oraciones y me acuesto en el sofá. (...)<br/><br/>01:00  No consigo pegar ojo.<br/><br/>02:00  No consigo pegar ojo.<br/><br/>03:00  No consigo pegar ojo.<br/><br/>04:00  Me levanto. Paseo piso arriba, piso abajo para calmar los nervios. Como no conozco la distribución del mobiliario, me doy con todos los cantos en las espinillas.</i><br/><br/>(Eduardo Mendoza. <i>Sin noticias de Gurb</i>)<br/><br/>Pues sí... me siento un poco como el extraterrestre que llega y va haciendo informe mental de la situación, de las nuevas sensaciones, de la temperatura y la humedad relativa del aire, de los objetos (y sujetos) curiosos, de las formas de vida (reales y potenciales) que pueblan este nuevo lugar del mundo que.... que qué. No soy extraterrestre. Soy de aquí. He vivido casi toda mi vida aquí. ¿A qué viene sentirse tan extraña, tan alienígena? ¿Será eso de estar en casa de mis padres? ¿Serán la media de dieciocho horas de trabajo diario, entre preparaciones de clases y demás?<br/>No sé qué es, pero quiero que se pase pronto.<br/><br/>ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:<br/><br/>1. Cojera permanece estable (i.e., no ha disminuído)<br/><br/>2. Echo de menos algunas cosas y formas de vida (reales, no potenciales) de Londres.<br/><br/>3. Aún no me ha dado por desayunar churros con whisky (claro que tampoco he probado ni una gota de alcohol desde que llegué, ni una Boldam siquiera! Orgullo y satisfacción, etc, etc, resumiendo: no resaca, no whisky. Dieta: no churros. Hábitos saludables como nunca, a excepción de movimiento espasmódico de cojera absurda)<br/><br/>4. Matriculada, tras no pocas vicisitudes, en postgrado of the nostrils. No lo narraré porque aún estoy intentando olvidarlo.<br/><br/>5. Proceso de conversión en intelectual de izquierdas en estado avanzado, ahora que ver autorretrato (que de tan intelectual no saber si ir con una o dos erres ni tener malditas ganas de ir a mirar) de Albrecht Dürer, mirar fijamente durante un buen rato y concluir con dos posibilidades: a) Era un creído, ó  b) Era el George Clooney del Renacimiento nórdico.<br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. No enamorarme ni agilipollarme por formas de vida pasada (es decir, formas de vida muertas desde hace siglos) Sentimiento no sólo contraproducente sino contraproductivo.<br/><br/>2. Dejar (de una vez por todas) de inventarme palabras combinando sufijos y prefijos como si supiera de qué carajo estoy hablando.<br/><br/>3. Cagarme en la m... que.... No. Recordar punto 4 de apartado anterior. Olvidar. Olvi...<br/><br/>4. Mandarles un impreso de cambio de grupo. <br/><br/>5. En su defecto, mandarles impreso de denuncia por asedio psicosomático.<br/><br/>6. En su defecto, callar y meterme en la clase que me toca, que a bien seguro es lo que acabar haciendo, cual oveja del montón (muy a pesar de menda, contra este tipo de cosas no sirve hacerse la rebelde. Sirve aguantarse, pasarse como se pudiere y sacarse el título).<br/><br/>7. Repasar (para mañana) Renacimiento-Humanismo-Maquiavelo-Hume-Teoría Heliocéntrica-Teoría del Big Bang-Teoría de las Albóndigas en la Sartén Flotando en el Aceite (más comúnmente conocida como Leyes de Gravitación de Kepler, pero mucho me temo que a mis cacahuetes tipo II la mía de las albóndigas les resulta más atractiva, por motivos que desconozco. No, miento, no desconozco: porque son una pandilla de inmaduros e inmaduras. Por eso).<br/><br/>8. Lograr reunir energía suficiente para dedicar un post a mis primeros días como profe de Historia en Secundaria. A este paso, una novela en siete volúmenes no va a llegar.<br/><br/>9. Desearles dulces sueños. Sueñen Con Dürer, o con Angelina Jolie, con quien prefieran. Menda, mientras tanto, tener que acabar primer tema e intentar luego al ir a dormir no tener pesadillas en que incas, aztecas y mayas en taparrabos antimorbo perseguirla desde Yucatán hasta culo de los Andes, o por donde leches corrieran esa gente (menda dominar el temario, menda dominar...) mientras menda correr con tableta de chocolate con leche intentando explicarles en dialecto precolombino que menda no robar cacao, que menda comprar en el Mercadona y no saber de dónde proceder porque envoltorio no decir.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_15.htm"><title><![CDATA[Mi pie izquierdo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[Y va la taza y se lanza en caída libre del armarito traicionero de la cocina, y va a espetar contra el mesado (la taza, no el armarito) y en un magistral acto de mala fe, se quiebra no en mil pedazos pequeños sino en dos o tres, grandes, y uno de ellos se tira de cabeza y va a clavárseme en el empalme del pie izquierdo, casi donde empiezan los dedos.<br/><br/>Esto, para que vean que no miento cuando digo que perdedora y torpe nací, y del mismo modo sigo.<br/>Ahora, eso sí, hacer un viaje en avión coja tiene un sinfín de ventajas: no hice ni una cola, me llevaron las maletas, y si no llego a decirles que no quería asustar a mis padres a los dos tiarrones peninsulares que me estaban esperando justo a la puerta del tremebundo aparato parido por Easyjet Almighty, me llevan en silla de ruedas.<br/><br/><br/>ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:<br/><br/>1. De cojez. (ver preámbulo, leñe). Ayer dolía como la madrdjhysgygehf. Hoy el dolor no ha variado, pero la forma sí: berenjena tirando a calabaza. <br/><br/>2. De autorepatriación. Qué bonito es volver al hogar, y sudar, sudar, sudar. Qué ganas tenía de sudar. Qué ganas tenía de pasar calor asfixiante. Qué ganas tenía de no poder mirar al cielo a causa de la luz cegadora. Qué pronto se me van a quitar las ganas.<br/><br/>3. De mutilación súbita. De repente me acabo de dar cuenta de que me he dejado un brazo, o una pierna. O los diez dedos de las dos manos, en Londres. No sé. Creo que he aprendido algo sobre mí: que acabo sufriendo más de lo planeado, cada vez que decido hacer lo que creo que tengo que hacer en el momento que tengo que hacerlo. Y que siempre tengo que añorar algo o a alguien.<br/><br/>4. De superávit de té. Una nunca se da cuenta de que exagera, al llegar a pagar al super, cuando la cajera le dice "aren't you a bit too addicted, love?" Qué va a saber la cajera inglesa del super lo malo que está el té hornimans de ése, y lo caros que son los tés buenos aquí. Mi Sra Madre, al ver semejante cargamento de té, no obstante, decididamente le daría la razón a la cajera. Pero es que mi Sra Madre le daría la razón a Bin Laden con tal de no dármela a mí. Cosas que pasan en las mejores familias.<br/><br/>5. De estrés. He hecho una lista mental de cosas que tengo por hacer y he tenido que sentarme a tomar un té, porque fijo que no caben en una hoja, y si no caben en una hoja se me desequilibra preocupantemente  el desequilibrio que ya llevo de entrada. Tengo jetlag emocional.<br/><br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. Preparar compuesto líquido consistente en té (con leche, ahora que no hay nadie en casa) y setenta y nueve pastillas de Ibuprofeno (200mg) a ver si se me desinfla el pie.<br/><br/>2. Ir a la universidad a arreglar papelitos y papeloides varios.<br/><br/>3. Comprar cables y adaptador para el portátil, que muy imprudentemente olvidé la última vez que estuve aquí y que están AWOL a causa de una patología desconocida aún por la ciencia que sufre mi Sra Madre y cuyos síntomas son meter en cajas cualquier objeto que se encuentra y mandarlo a otra parte, a una en que el objeto empaquetado no sirva ningún fin útil.<br/><br/>4. Comprar tarjeta sim española.<br/><br/>5. Hum... hablando de sims..... investigar acerca de paradero de Playstation 2, reliquia de matrimonio fallido, seguramente en alguna caja (playstation, no matrimonio fallido). Donde esté Playstation, sin duda estará CD de los SIMS....<br/><br/>6. Intentar superar síndrome Felipe, acentuado por dolor de pie, y hacer todas las cosas que tengo por hacer.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_14.htm"><title><![CDATA[Yours, truly, the survivor...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[My dearly beloved,<br/><br/>Tengo que poner un hasta luego en mis deshaceres diarios... y en mis listas de cosas por hacer. Esta es mi última semana en Richmond, y ya no estoy sola al frente del ordenador. Estoy formando a la que me sustituirá (que, por cierto, me cae genial y me da rabia que no podamos trabajar juntas) La semana que viene tengo vacaciones, tras las cuales vuelvo a mis Barcelonas queridas. Mis próximos ataques, pues, los escribiré ya desde mi portátil, desde mi ciudad.<br/>Sí, claro... Londres siempre tendrá aquello de los recuerdos... y (por motivos personales que ya explicaré más adelante) voy a volver al menos una vez al mes. <br/>Pero no me engaño: mi ciudad es Barcelona.<br/>Les dejo con un hasta luego cortito... y muchos besos.<br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. Buscar a Guillermo en cuanto llegue y hacerle una oferta que no pueda rechazar (you brrroke my heaaaart)<br/><br/>2. Enviar muchos abrazos a todos y a todas...<br/><br/>Yours truly,<br/>A.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_13.htm"><title><![CDATA[Yours Faithfully vs. Barbie Fotocopias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_13.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>-Ñiñiñiñiñiñiñiñiñiññiiii -berrea Barbie fotocopias en recepción. Barbie Fotocopias ha salido del edificio en el preciso y desafortunado momento en que Yours Faithfully (ésa soy yo) se estaba echando el piti de media mañana fuera, y a una distancia más que prudente de la puerta de entrada. Barbie Fotocopias, como ya comenté, tiene la inexplicable certeza de que "Respect" es una colonia de Calvin Klein, y de ahí no la sacas. Otra llama que llama, que las hay en todos los países y continentes, para avergonzar a la especie humana si algún día vienen extraterrestres (He llegado a esta conclusión tras un esfuerzo por ser positiva y verle la utilidad a todo. Esta es la utilidad de Barbie Fotocopias. Dejarnos quedar mal delante de extraterrestres).<br/>Bien, Barbie Fotocopias sale del edificio y en su camino hacia Starbucks (que está al lado) decide hacer un <i>detour </i>para acercarse a Yours Faithfully (Menda Faithfully) y otros dos trajeaos que nos estábamos echando el piti, se para delante de nosotros y repite la tan recontracochinamente impertinente rutinita de la vez anterior: taparse la nariz con una mano, y aletear con la otra, espantando humo inexistente, porque fumábamos hacia la carretera, no hacia la acera. <br/>Menda (Yours Faithfully) ya se conocía la coreografía de la Rubia SP (Subnormal Profunda Truly and Faithfully) pero los otros dos se han quedao de piedra. Uno de ellos, as gay as a meatball (más gay que una albóndiga, dice el dicho inglés. Y lo pongo porque  me ha encantado que coincidiera que es gay, de esos megaelegantes e imperdonablemente agudos, así nos hemos despachado aún más).<br/>Mientras la Rubia SP (A.K.A. Barbie Fotocopias) pedía un descafeinado sostenible (eso, les explico, para ella, es que se pueda sostener: es decir, que venga con el cartoncito para que no queme) con la leche desintegrada y sacarina light, los tres que allá fumábamos nos hemos empezado a animar con los comentarios acerca de la susodicha, tanto, tanto, que a la que la rubia ha salido, instintivamente le hemos echado el humo en toda la jeta. Y ahí es cuando se ha metido en recepción y ha empezado la sesión de tuna...<br/><br/>-Ñiñiñiñiñiñiñiñiiñi -chirría Barbie Fotocopias. Entramos, y me señala con el dedo (Esta mujer es una fuente inagotable de grosería callejera! Seguro que mastica con la boca abierta y eructa en medio de misa... mientras se tira al cura, quiero decir). Yo me acerco y le digo que no tengo la menor intención de mostrarle ningún respeto hasta que ella no me lo muestre a mí, y que ya no es una cuestión de fumar o no fumar. Porque ni estaba fumando cerca de ella, siquiera.<br/>La muy cenutria me sigue por el vestíbulo, me sigue al cruzar la puerta, y me sigue siguiendo al subir las escaleras, mientras me provoca. Al final, viendo que no le hago ni P.C. (por no decir  "puto caso" y quedar de maleducada) me chilla:<br/><br/>-You stink, you know that?! You stiiink! (apestas, sabes? apestaaas)<br/>Ahí. Ahí sale la gallega que llevo dentro, que a modo de posesión satánica me hace girarme y decirle:<br/>-So do you. The difference is, my stink can be washed off with water. Yours can't. And now  I'm getting rude, so shut up.<br/>(Tú también apestas. La diferencia es que lo mío se va con agua y lo tuyo no, y ahora me estoy volviendo maleducada, así que chapa la boca)<br/>Dicho esto, me he metido en mi oficina, con una mala folla que no he sentido en muchos años. <br/>No me considero una persona tan sumamente primitiva, pero hay seres (entes) que sacan algo de mí que ni yo misma soy capaz de explorar.<br/>Eso sí... que se me vuelva a cruzar, que le voy a hacer un intensivo de cultura española que no va a tener ni que ver Torrente.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_12.htm"><title><![CDATA[YespleasenothankyouImsorry]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[-Cuppa tea, anyone?<br/><br/>-Yes, please. White, please, no sugar, thank you– me oigo decir, antes de poder callarme y quedarme como estaba (¿Cómo? ¿Cómo estaba? ¿Quién era yo antes, qué me ha pasado?). <br/>Me oigo soltando la consabida recua de protocolarios plises y zenquius y me doy cuenta de que es demasiado tarde. No lo he sabido evitar, o no lo había visto venir. Qué más da, no hay vuelta atrás.<br/>¿Quién soy? ¿Qué me ha pasado?<br/><br/>No, la verdad es que no es tan existencialista ni profundo como podría parecer. Es más bien patético. Me he hecho adicta al té con leche.  Y con él, a los plises, zenquius y sorris no sólo de pedirlo o de ofrecerlo, sino también de ir a la cocina del despacho, a "elaborarlo", y es que los ingleses ya nacen disculpándose. Se encuentran contigo en el ascensor y en vez de darte los buenos días te piden perdón. Les juro que no exagero. Las primeras veces respiré por la boca instintivamente, pensando que se disculpaban por haberse tirado un pedo o algo, pero no. Se disculpaban por entrar. Ya ven. algunos tanto, y otros (léase Barbie Fotocopias) tan poquísimo. Esa sí que tendría que disculparse sí, pero cada mañana y delante de Dios, por haberle salido tan rana, joder. <br/>Los protocolos británicos van tan, tan unidos a la lengua que me hacen plantearme hasta qué punto se pueden traducir algunas cosas. A veces me pregunto si no se me habrá tragado la tele en medio de My Fair Lady. Henry Higgins and Pickering? No, thank you.<br/><br/>Pero la cuestión del té me mata. ¿Cómo lo escondo, como lo satisfago? Así no puedo volver a España, que ya bastante oveja negra soy como para que encima me vean en casa echándole leche al té. Al té! No thank you! Si ya beber té es de snobs, en mi casa! (¿Dónde carajo se habrá metido el signo de exclamación de entrada en este teclado? I'm sorry, I'm sooo sorry)<br/>Ya hay que fu[CENSORED]ck oneself, ya. De idear con gran ingenio toda suerte de elaborados comentarios jocosos acerca de la gente que lo tomaba (Not sorry yet? You should be, love), he ido in decrescendo, paulatina pero imparablemente, a tomarlo, primero por obligación "No, thank..., ok, a'wight, go on, then" (a efectos de evitar úlcera satánica a causa de tanto café instantáneo, que es, al sistema digestivo, lo que Britney Spears a la Historia de la Música), luego por aburrimiento "yeah, why not, then", y finalmente, ayer, marqué hito: total de seis tés con leche de nueve de la mañana a cinco de la tarde. Yes, please; yes please, yes please, yesyesyesyesyesyes pleasepleasepleaseplease.<br/>En el camino de vuelta a casa me di cuenta de que realmente me gusta mucho más con leche que sólo. Y que puedo tomar muchos más de esos que de cafés solos sin que mi estómago y mi hígado me saquen el middle finger. (No, thank you.)<br/>Y sí, soy completa y -semi- lúcidamente consciente de que todo este preámbulo tiene el misterio, el interés, la pasión y la intríngulis de un capítulo del libro gordo de Petete (es decir, nul, nul, nul), pero qué quieren… hay épocas y épocas, y esta época, como todas las transiciones, las esperas y las vísperas que no son las de después (como decía la canción) no tienen la molla que caracteriza a un argumento de película de acción. Pero eh, son parte de la vida. Yes, please!<br/>Aún en épocas así, debo decir, sigo siendo el mismo caso crónico, perdedora y torpe por naturaleza. Sujeten tazas, vasos, y cualquier coroto susceptible de seguir la ley de la gravedad y romperse, por si acaso. I'm sorry.<br/><br/><br/>ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:<br/><br/>1. Resacoso. (Dioses, ¿Otra vez? ¿Cómo? ¿Cómo?) He llegado casi tarde al trabajo, lo cual ha resultado completamente irrelevante, dado que no había nadie en la oficina. <br/>2. Starbuckaholic. (No pregunten, no quiero dar detalles) agggrf, agggrf, yes please, please, please!<br/>3. Pinotgrigioholic (vid. 2) <br/>4. Indianhomedeliveryholic (vid. 3)<br/>5. Pasivo-agresivo-vegetativo-expectante-depresivo-regresivo-bragafajasostenboina. (como resultado de ingesta de lo aforementioned): No, and fuck off -please.<br/>6. Viejo: treinta años menos dos días menos tres horas.  Suerte que con la tercera edad (de la tercera década, quiero decir), llegan también el glamour y la sofisticación.  Ajjjjjjuaaaajj (joder, y voy y me atraganto justo ahora con una galleta diámetro plazatoros del Starbucks de los coj…) En fin… (jjj, jjjj, jjjkkkkjjj), decía de la sofisticación y el glamour (la puta galleta, que ahora ni sube ni baja,. La jodsfjhguygfspolcushdyghsdsuputdsjhgjygamadrjehguygjhbj) Buaj… aaaaajjjjjjcuáaaaj!!!!! (apréciese gesto Melman, gi o ji-rafa hipocondríaca de Madagascar, gran clásico del cine, al tragarse un matasuegras, ojos salidos de las órbitas, dientes ocupando casi pantalla entera, etc etc. Pues sí.)<br/>Decía, strike three, de la sofisticación y el glamour de los treinta, que por fin voy a conseguir ahora que real, realmente me merezco quejarme de la crisis de los treinta y que la gente me haga caso (y total, esto ya lo sabía, y la gente no se lo creía, siempre contestando, “pero si sólo tienes veintitrés!” Ya, pero algún día tendré treinta… y ya ven.) <br/>Qué leches estaba diciendo, que la senilidad me puede… ah, sí. El día de mi cumple me han invitado a una obra de teatro en el Soho, que va, precisamente, de la Smoking Ban de los coj… Espero que sea de esas obras megavanguardistas en que el público puede salir a decir la suya, porque me voy a currar un monólogo que ríanse ustedes de Hitler y Goebbels juntos; ya, tanto prohibir fumar ni tanta jod…<br/><br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. Postponer, (o posponer, o igual no, yo qué sé ya, con estas edades y las resacas día sí, día aún más, no me encuentro ni el…. En fin…) aplazar (ole! Menda aún contar con algo vivo ahí arriba que no ser pelo!) aplazar promesa de honor que llevar años haciéndome a mí misma (esa que decía “A los treinta lo dejo, a los treinta lo dejo”)…. Configurar nueva autopromesa, más ajustada a las circunstancias actuales (treinta tacos, separada, sin rumbo fijo a día de hoy más que el de meterme en una clase llena de ranas, sapos, caracoles y cacahuetes y con un vendaval por delante que ni les cuento) que evite que menda morir de muerte súbita, de esas que luego la gente en el funeral hacer chistes chungos, rollo “de que murió?” “Murió de golpe” –discúlpenme, es lunes…., autopromesa realista, con posibilidades de ser cumplida y que evite al mismo tiempo causar profunda frustración, típica en autopromesas no realistas, que frustra no sólo la no realización del hecho en sí, sino la no realización del planteamiento (que viene a ser lo mismo, al fin y al cabo, pero que es que va ser que lo del te con leche no era tan inócuo como pensábamos, que va a ser que también acelera, y tal)<br/><br/>2. (Ver anterior: ) DEJAR DE FUMAR A LOS TREINTA Y OCHO (CON PERIODO DE ADAPTACION CIRCUNSTANCIAL DE DOS AÑOS, ALARGADO HASTA LOS 40). <br/> He hecho cálculos (creo que esta vez hasta renales y todo,  a causa del Pinot) y no me salen las cuentas para dejarlo antes de esa edad, así que ahí queda por escrito. Que no lo quiero dejar, que no, que no y que no. ¿Que soy necia, testaruda, y todo un etcétera feroz? Pues sí. Acepto críticas constructivas. Otra cosa es que las oiga, y ya el súmum: que las escuche. Ahora que entro en edades de piedra me lo puedo permitir. Quién sabe, igual hasta me da por fumar puros a lo Sarita Montiel. Cosas peores se han visto.<br/><br/>3. Dejar de contar los días que faltan para volver a España. No van a ir más deprisa porque menda cuente más veces. Menda no escarmentar de cuentasatrases pasadas.<br/><br/>4. Dejar de contar los días que faltan para volver a España. No van a ir más despacio porque menda se empeñe en esquivarlos. Y lo decidido, decidido está, y lleva consigo todo el miedo, la esperanza, las buenas intenciones y el cúmulo de interrogaciones que se me atragantan en algún rincón inaccesible entre la garganta y la pituitaria.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_11.htm"><title><![CDATA[Friday Jam Session]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>... Hoy me voy al pub, como está mandao en todas las biblias inglesas. (Saint Friday Evening, 2.34.12) <br/>Hoy vamos a un pub genial cerca de Gunnersbury Station. No es como esos sitios míticos y carismáticos de Barcelona. Es un sitio particularmente acogedor, al estilo London-modern-life. (Yo ya me entiendo... qué consuelo), y queda cerca de casa.<br/><br/>Esta semana ha sido muy diferente al resto. Aparte de que he tenido más trabajo que en todos los meses anteriores, me siento como si ya estuviera en el avión de vuelta. La gente de la empresa me mira con otros ojos. No se puede negar que confiere autoridad, eso de que sepan que me voy a poner al frente de una clase. Es como si alguien de fuera hubiera tenido que venir a decirles "eh, que la pobre sea de letras no quiere decir que sea borderline, quiere decir que tiene otros talentos"<br/><br/>Nos queda mucho por aprender del resto de Europa, si queremos ser europeos. No digo que ser europeos sea mejor ni peor, sólo digo que tenemos mucho que cambiar. Es como una denominación de origen: nadie te dice que el Ribeiro sea mejor que otro; sólo, que si quieres ponerle el sello de Ribeiro, tienes que someterte a unas reglas. Pues esto es lo mismo.<br/>A ustedes todo esto, puesto así, les parecerá de una obviedad casi infantil. A mí, después de trabajar en esta megaempresa española en medio de Londres unos meses, me parece un tema crucial. No sirven de nada todas las clases de inglés del mundo si no tenemos un cerebro lo suficientemente flexible como para adaptarnos también a la cultura. Esto lo he repetido hasta la saciedad, pero no parece hacer mucha mella en los expatriados. (Es curioso, pero las mujeres, al menos en esta empresa, se han adaptado mucho mejor que los hombres. No, no quiero generalizar, sólo estoy hablando del grupo de treinta y pico personas que conozco)<br/>En fin, estoy muy, muy contenta de haber vivido esta experiencia, porque creo que me ha dado una visión muy realista de lo que es el mercado de trabajo, y de lo que va  a ser cada vez más, con el tratado de Bolonia y toda la pesca. Tenemos que acostumbrarnos a concebir las lenguas extranjeras como herramientas de comunicación, no como asignaturas que "es que soy un negado, es que soy una negada". No hay negaciones que valgan: se puede ser mejor o peor, pero en un currículum, hoy en día, el nivel de inglés es indispensable. Y es con toda esa exigencia, que vuelvo a España, y que me voy a tener que armar de paciencia para ir cambiando protocolos. <br/>En mi clase se va a ver mucho cine. En mi clase se van a  leer libros de verdad, y se van a redactar escritos de verdad. En mi clase se va  a pencar durísimo. En mi clase no van a existir ni los negados, ni las negadas. En mi clase, todo el mundo va a hablar inglés, sea inglés del séptimo de caballería o del sioux más puro, me da igual. En mi clase, se va a necesitar el inglés.<br/>No, no es una declaración de intenciones, aún. Es una especie de enumeración de hechos futuros. Cuando llegue a algún tipo de declaración de intenciones, lo encuadernaré y lo entregaré como memoria del proyecto que tengo que hacer para el postgrado.<br/><br/>...Y last but not least, que menudo caos llevo encima hoy de cosas mezcladas (sin lista! Pánico!) Sólo me queda desearle muuuuy feliz cumpleaños a la niña más mujer que conozco... me gustaría deleitarme en todo lujo de detalles sobre ella, pero no lo voy a hacer. Una, porque ya lo he hecho demasiadas veces y no quiero que se me vuelva una creída. Otra, porque no quiero repetir lo que ya le he escrito en el regalo sorpresa que le voy a enviar (a la mierda que se fue la sorpresa) y para acabar, porque prefiero decírselo con un video que me he encontrado por esos youtubes de dios.<br/>You rock, Ol' Phoebe. Keep kicking ass forever, girl.<br/><br/><object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/yj6cbM-h8xg"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/yj6cbM-h8xg" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><br/>And many happy returns...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_10.htm"><title><![CDATA[Scriptum Post]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Mis más sinceras disculpas. Soy una desdicha con dedos (porque las patas no se me ven, están enterradas de tanto meterlas hasta el cuello)<br/>El libro del que hablaba en el post anterior es "El péndulo de Foucault", de Umberto Eco. No es que me guste hacer valoraciones sobre obras sin citar el título. Es que soy así de rústica, oigan.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_9.htm"><title><![CDATA[School of Comparative Irrelevance]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>"Every great thinker is someone else's moron"<br/><br/>                                                            (Umberto Eco)<br/><br/><br/>Pues sí... Tal como dediqué el año pasado a leer obras clásicas (Jane Austen y fabulosos cuentos para cacahuetes), este año ha sucedido que me he ido topando con otro tipo de clásicos, clásicos de esos que nunca y siempre lo son, o sólo a veces. Depende de quién los lee, como todo en la vida. <br/>Ello prueba, muy a mi pesar, que incluso la existencia de entes como, pongamos, Paris Hilton, tiene su utilidad, según quién observa, quién se topa, quién interactúa,  y que los defectos sólo son parte de las características. O igual me estoy revolcando en tautologías absurdas, claro.<br/><br/>En todo caso, lean el libro, si no lo han leído ya. Intenten romper la carcasa casi ilegible de las primeras páginas, no se dejen intimidar, estoy convencida de que lo hace a propósito, porque lo revela después, en uno de los personajes:<br/><br/><i>"What makes you trust me?"<br/>"Who says I trust you? But if you come, I'll trust you. I trust curiosity"</i><br/>Y de la misma manera, nos confía la lectura del libro si tenemos la curiosidad suficiente como para comernos el primer capítulo sin masticar, tragando huesos enteros de líneas de una historia que es como meterse en medio de una conversación cuando no te han invitado ni te han pedido opinión.<br/>En fin, era mi deber hacer algún comentario sobre el libro, porque es un tesoro repleto de imaginación, sarcasmo y elegancia. <br/><br/>ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:<br/><br/>1. Exhilarated. Desde que dije que me iba de la empresa y les comenté, además, por qué otro puesto y en que condiciones lo dejaba, parece como que de repente todo el mundo me quiere, me adora y me valora. Send eggs. Se habrán dado cuenta por fín de que no son los únicos que fueron a la universidad.<br/><br/>2. Alcofrolicking.  Ayer me explicaron que el consumo de alcohol se puede medir por unidades. (Algo sabía, pero es de esas cosas que ni quieres, ni tienes talento matemático para contar... ni suficientes neuronas activas, por motivos obvios). Así, una mediana creo que representa una unidad y media, o una unidad. <br/>Interesting. Hum...<br/>Porca miseria. Debo de andar por un índice semanal de unidades que el mosquito temerario que se atreva a picarme sufrirá de cirrosis para el resto de su mísera vida. (Eso sí, también será el mosquito más cachondo del planeta, y probablemente morirá célebre, con un séquito de mosquitas que recuerden el gran repertorio de rancheras que cantó antes de espicharla.) <br/><br/>3. De nerviosismo nervioso. Falta un mes exacto para mi vuelo de vuelta a Barcelona, y empieza a hacer buen tiempo en Londres AHORA, precisamente ahora, en plan "pa que me eches de menos...tonta". Londres es muy, muy gamberra. Londres mala.<br/><br/>4. De remojamiento de barbas (es un decir, menda no tener barba, carajo, que hay que explicarlo todo) ante la llegada sádica e inminente de mi cumpleaños, con el que por fín voy a tener una excusa para mi perpétua crisis de los treinta: la excusa no es, ni más ni menos, que el hecho de cumplirlos de verdad. Mi vida se acaba, todo se viene abajo, oh, existencia efímera de los que aquí moramos y en ajeno vivimos, etc. etc. <br/>Tengo ganas de montar fiesta pantagruélica de desmadre rozando cotas de la ilegalidad... pero no para celebrarlo, no: para olvidarlo más rápido.<br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. intentar mirar de ver si conseguir encontrar modo de no tener que cumplir años (que no requiera pasar por quirófano)<br/><br/>2. Reducir consumo de sustancias inícuas a dos unidades semanales de cada (incluyendo tb. chocolate relleno de eggnog, festivales hipercarbohidratados de pad thai, sandwiches de Starbucks, y otros demonios de la vida postmoderna)<br/><br/>3. Bueno, que sean tres. Tres unidades semanales.<br/><br/>4. En fin, que estamos en verano. Redondeamos a cinco, cinco de cada, pero ni una más.<br/><br/>5. (vid. 2, 3 y 4) Excepto en cumpleaños y días adyacentes a éste.<br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_8.htm"><title><![CDATA[It's just business... nothing personal.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Al final este fin de semana cayó la de Harry Potter cuyo número no recuerdo. Como tampoco soy gran fan de los libros, no tengo mucho que decir, pero... es verla por acabar de verlas todas, no por interés explícito, ya. Empecé a perderle el gusto hace una o dos entregas, creo.... aunque como no sé contar...<br/><br/><br/>ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:<br/><br/>1. En Londres -aún-, y con no poco frío -aún- pese a que hoy se ha dignado a salir el sol (eso sí, se lo ha tomado a cosa de media jornada, muy cachondo, hermano Sol, muy cachondo, que luego tengo que volver a casa sin el abrigo).<br/><br/>2. Rodeada de (o sepultada bajo) sinfín de instrumentos de oficina cuya única utilidad estriba en servir de despiste a menda en sus gloriosas gestas traductoriles. El otro día casi me como una grapa, pensando que era celo. No lo calificaré de grave hasta que no me grape un dedo, como hizo <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/diariodebarra">uno que yo me sé</a> , que cuando me lo contó no me lo creía. Ahora me lo creo. Es más, me lo creo y no me sorprende. Lo que hace la ansiedad.<br/><br/>3. De nervios predepilatorios. Hay muchos tipos de nervios, y muchísimas maneras de estar o ponerse nervioso/a, pero este sin duda es el peor. Quien haya pasado por la experiencia, ya sea mujer u hombre, sabrá de lo que hablo. Los nervios predepilatorios son esos que atacan a una/o justo despues de haberse extendido la cera caliente sobre la superficie de piel a depilar, y carcomen la mente a velocidades gastrointeríticas, a base de diez mil pensamientos por segundo: "Cuento hasta tres y pego el tirón, cuentro hasta tres, va... uno, dos, dos y cuarto, dos y medio..... dos y medio y un cuarto de medio... dos y medio y un cuarto y medio de medio...." llevo toda la mañana con el jueguecito mental de "Ahora. Se lo digo ahora. No, ahora no, que le acaba de sonar el teléfono. Se lo digo cuando cuelgue... mierda, y aha colgado -Bueno, después de la siguiente vez que le llamen. Aahhh, no le llaman, qué descanso.... pero se lo tengo que decir! Va, si en esta partida al Tetris me hago mas de ochenta líneas, se lo digo antes de comer...."<br/>... Porque resulta que hoy es el Día D en que tengo que decirle a mi jefe que me marcho (hay que dar un mes de aviso. Ellos para echarme también, por contrato) y me siento como el médico que le tiene que decir al paciente que tiene SIDA, como el niño que camina el trayecto hacia casa con todas las asignaturas suspendidas a final de curso, como la mujer que espera en casa con las maletas hechas a que llegue el marido para decirle que se va, como el torero justo antes de salir a la plaza, como el reo caminando por el corredor de camino a la sala de la silla eléctrica, como.... que vamos, que no encuentro "El Buen Momento"... porque para decir que te vas, que les dejas, que en realidad has encontrado algo mejor y lo has preferido... para eso no hay buen momento. Ya sé que es un trabajo, no es nada personal, pero en los trabajos se trabaja con personas, de modo que sí es personal. La historia es que se lo tengo que decir hoy, llevo aquí desde las nueve, son casi las tres y no hay manera. Con el valor que tengo para otras cosas, y lo gallina que llego a ser para otras, carajo.<br/>Y miren que me he acordado veces de El Padrino, cuando la familia asesinaba a alguien o lo mutilaba a la siciliana y Vito Corleone (marlon Brando) decía aquello de "I'm sorry, but you know, it's nothing personal, it's just business..." Es una de las innumerables frases lapidarias de El Padrino que se pueden aplicar a la vida cotidiana, como las canciones de los Beatles. Sólo espero que el bueno de mi jefe no haya adoptado el mismo truco y me venga con lo del "You broke my heart", a lo que irremediablemente siempre sigue un tiro en la frente... Aggghhh no!<br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. Dejar de autosugestionar cabeza propia y decírselo.<br/><br/><br/>2. Dejar de escribir construcciones redundantes y decírselo<br/><br/>3. Echar la última al Tetris y decírselo.<br/><br/>4. Va, sólo dos más y se lo digo...<br/><br/>Que no. Decírselo pero que ya. Que me voy. Que me voy a Barcelona. Que vuelvo a casa. <br/>It's just business... nothing personal.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/alavuelta/c_7.htm"><title><![CDATA[La tipa dijo "pandereta".]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/alavuelta/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Dios, cómo echo de menos el verano.<br/>Porque aquí no es verano. Aquí el verano se ha convertido en una especie de recuerdo vago de hace trescientos cincuenta y pico días, en que aterricé con mi maleta, el portátil y su guitarra, y aprendí a vivir una aventura de esas como está mandao. <br/>La aventura se acabó allá por Noviembre, en que se instalaron el frío y la oscuridad, y desde entonces el cielo no ha dado tregua. <br/>Me estoy perdiendo un verano entero, que se me ha convertido en un Marzo, en una especie de estación global indefinida, indefinible, destacable sólo por las inundaciones (y consiguientes cierres sucesivos de la District Line of the Big Cup, que es la más inútil de todas las líneas de metro del mundo mundial)<br/><br/>ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:<br/><br/>1. Remojado y tirando a gruñón, pero por fin es viernes, y esas cosas.<br/><br/>2. Cefalégico. Tanta traducción me está dejando hasta las pestañas quemadas (de tanto acercarme a la pantalla, quiero decir). Me he dado cuenta de que el Reino Unido provoca pérdida de la visión a corta y larga distancia (entre otros d-efectos secundarios)<br/><br/>3. Expectante. Mi primer año de vuelta al cole parece que va a ser más duro que el resto. Como aún tengo que sacarme un posgrado, el primer año estaré de SNE teacher (que viene a ser glorified name for profesora de refuerzo para un cacahuete tipo I muy problemático) y haré sustituciones. La ley es la ley, oigan. Yo contenta, porque ganaré bastante de todas maneras y aprenderé mucho. Además, no puedo negar que entrar al trapo, ahí, a lo bonzo, desde el primer día, no me hacía mucha gracia. Si es lo que quiero ser de mayor, quiero empezar con buen pie.<br/><br/>4. Remojado (part II): Pues resulta que mi compinche teutón y menda hemos descubierto que hay unas patatas fritas que le gustan a él, con las que regalan vales para el vino que más me gusta a mí, con lo que estamos descubriendo el buen equipo que hacemos, una vez más, y expandiendo horizontes (que viene a ser manera diplomática de explicar que la vecina nos odia por las fiestas que nos montamos con la guitarra. Que se j) La vecina... la vecina es tema (y mundo) aparte. Es de esas que o nosotros (todos los que vivimos en mi casa) aprendemos a ladrar, o ella va a tener que aprender a hablar, porque si no, no nos entenderemos nunca. <br/><br/>5. Atónito (continuando con el temita de la vecina). Uno de los santicos neozelandeses con los que vivo le abre el otro día la puerta (de esa aprendió, el chaval. Pa la próxima que suene el timbre espero que se quede sentao) y oigo desde mi habitación a la morsa transoceánica pegándole el rollo padre al pobre chaval. <br/>Al principio quise hacer ver que no oía nada. Luego como que se me empezó a calentar la sangre muy lentamente, y al cabo de buf, por lo menos por lo menos tres segundos, ya no pude soportarlo más y salí al socorro del compañero.<br/>-Qué pasa-, pregunto/gruño, al más puro estilo guardia civil.<br/>La tía: - Nada, venía a preguntar si había alguien ayer tocando la pandereta (les aseguro que esto no es licencia literaria, muy a mi pesar. La tipa dijo "tambourine", cuyo equivalente español es "pandereta". He vivido situaciones inverosímiles, desde que me fui de casa de mis padres y empecé a compartir pisos varios, pero esto se sale, oigan.)<br/>Le respondo, con toda la serenidad con que un psiquiatra respondería a un tío que le dice que Elvis está en la sala con ellos y le está hablando:<br/>- Señora, hace más de diez años que no oigo, ni veo, una pandereta. Más o menos desde la última vez que estuve en mi pueblo para las fiestas (que no, de verdad, folklórico que suene, no me lo estoy inventando). Créame, si tuviéramos una pandereta me habría enterado, porque toco la guitarra y algo de percusión siempre viene bien. Y si tocamos algo seguro que es siempre de día, porque por la noche dormimos todos, que madrugamos mucho.<br/>(Si, se me olvidó añadir que si tocamos algo, no son los cojones, como ella, pero en fin... una va ganando... no sé, vagancia de discutir)<br/><br/>La tipa: -cooocococorococo rococococococoooocococo, arf, arf-,<br/><br/>Yo: -No, señora mía, una carta de queja no, nos ha enviado usted ya tres, y disculpe pero de queja nada. Eran cartas amenazadoras y---<br/><br/>(La morsa me interrumpe. El neozelandés me mira a mí y la mira a ella como si en vez de en Acton estuviéramos mismamente dos barrios más abajo, en Wimbledon. Yo cojo aire, como aprendí de mi Sra Madre, que cuando ves que calla no es que escuche, es que está pillando aire para lanzarse a la carga.)<br/>Y vuelvo a la carga, que ya está bien de que nos toree aquí todo el mundo, leñe: <br/>-Vamos a ver. Para empezar, si quiere que la escuche, me va a tener que escuchar usted a mí, dado que su punto de vista ya lo ha dejado claro en varias ocasiones, como por ejemplo un domingo por la tarde en que vino a quejarse de ruidos. Oiga, una cosa es que hubiera aquí cincuenta personas un martes por la noche con una banda de música, y la otra que le jorobe a usted que el suelo cruja porque es de madera. Durante el día.<br/>La tía más cacareo. Yo, menos paciencia.<br/><br/>-Mire, I'm terribly sorry, y perdone el lenguaje que voy a utilizar, pero soy española y en España somos bastante gráficos: Aquí trabajamos todos toda la semana, desde temprano por la mañana. De noche dormimos todos. Durante el fin de semana puede que haya más ruido, pero vivir también tenemos que vivir, con todo el respeto. como estamos a media semana, como podrá comprender estamos demasiado cansados para andar con jodiendas sobre estupideces (creo que literalmente le dije "we're too tired to fuck around about nonsense"), así que si tiene alguna queja real sobre algún problema de verdad, muy bien; si no, buenas tardes tenga y haga el favor de cerrar la puertecilla de la verja al salir.<br/><br/>Los neozelandeses me miran con unas miradas antipódicas de esas entre la curiosidad, la falta de mala leche, el miedo y el jenesaisquoi. Al final, tras unos segundos de silencio después de haberle cerrado la puerta a la morsa, aún ahí parados los tres, uno de ellos se pronuncia:<br/><br/>-Fucking Hell, you Spanish are temperamental alright.<br/>Y el otro:<br/>-Yeah, you rock, dude...<br/><br/>COSAS POR HACER:<br/><br/>1. Explicarles a los neozelandeses por qué no procede (en absoluto) que utilicen la palabra "dude" para referirse a menda.<br/><br/>2. Buscar valedescuentobolsapatatasfritas en bolso, que parece tener vida propia e ingerir cosas (yo que creía que sólo lo hacían los bolsos españoles y va a ser que no, que los bolsos ingleses también son unos famentos). Por fin es viernes, <br/><br/>3. Lograr llegar al sábado con la sobriedad suficiente como para recordar, al personarme en el cine (en posición bípeda preferiblemente) los números de todas las películas por ver, sin equivocarme de número, cosa harto dificil dado que además de los ademases, menda es nullam inter nullum para los números (die hard 4, shrek 3, harry potter 12, mas que a cine me suena a la quiniela, oigan)<br/><br/>4. Desearles a todos/as buen fin de semana, aunque maldita la miseria meteorológica que me rodea, no quisiera contagiarle la lluvia a nadie... Aquella gente que pueda ir a la playa cuando le apetezca, que esté lo suficiente bronceada como para que al apretarse la muñeca no se le vea la sangre corriendo por las venas a lo gusiluz (no se rían que no tiene gracia), que no tenga que llevar abrigo, que pueda cenar fuera, en una terraza sin techo ni puerta... que sepan que les odio con envidia cochina, pero que es natural y de humanos, y que se me pasará en cuanto llegue a mi Barcelona querida.]]></description></item></rdf:RDF>
