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Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
Leer
Ayer , uno de los periodistas más listos que conozco, Juan Carlos G. me habló de lo que está leyendo últimamente. Siempre lo hacemos, cada vez que coincidimos en cualquier historia (ayer fue en la presentación de la Semana Negra) nos contamos en qué libros andamos metidos. Suyas son algunas de las mejores recomendaciones que he recibido en los últimos tiempos. Además de eso, solemos comentar otras cosas y compartimos desconciertos, pero los libros suelen ser el tema prioritario en las conversaciones...
Ayer me contó que está leyendo el Ulises. Pero de verdad, que se ha puesto con él en serio y que está encantado. A mí me pasa como a él (como a él hasta ahora, quiero decir) que había leído trozos: el monólogo de Molly, por ejemplo, cosas sueltas, párrafos, capítulso enteros cuando más inspirada estaba... pero no me he puesto nunca en serio a leerlo y después de ver su entusiasmo, y como ayer terminé la novela de Mankell, decidí ponerme... Y la primera en la frente, porque de momento parece que el libro ha huido de mi estantería... Lo más probable es que mi hija se lo haya llevado a su casa, de hecho cada vez que desaparece algo, todos sabemos que está en casa de Sofía... Pero en fin. Ese hecho, no encontrar el libro (esa vieja edición de Bruguera en dos tomos que compré hace más de veinte años) justo cuando estaba a punto de salir hacia el autobús, me ha dejado de muy mal humor. A cambio me traje conmigo el último de Lorenzo Silva, "Carta blanca", ganador del premio Primavera de Novela. Lorenzo es un tipo encantador, inteligente y buena persona, y le había prometido que lo leería hace algunos meses, cuando compartimos una comida en la que nos reímos muchísimo con su republicanismo y las historias de Eugenia Rico y el viaje solidario por Africa. A Eugenia, Lorenzo le insiste para que lo convierta en novela, porque puede ser muy divertido. Y como cabe esa posibilidad, no contaré aquí los pormenores que nos hicieron troncharnos y que, si consigue contarlo bien, pueden hacer de esa novela algo próximo a los descacharrantes relatos de Sharpe. Materia prima hay, desde luego...
Total, que me he traído Carta Blanca. Y no me resisto a la tentación de copiar la primera frase (soy una adicta a las primeras frases de las novelas):
"Un par de años antes de convertirse en el pingajo que apareció ante los ojos de su hermano sobre la tierra amarilla de la alcazaba de Zeluán, al cabo Rafael Bermejo le habían saltado dos dientes de una sola hostia".
 
Comentario:
Decía mi "profe" en el taller literario que si después de leer los primeros dos párrafos de una novela no tienes una idea de por dónde va, la tires directamente.

Desde luego es cierto en los relatos; en las novelas hay veces que hay que leerse un par de páginas.
No