logotipo

img_google
Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
El pasado
El otro día, charlando con Javier, hablábamos de eso justamente. No sé si es una cuestión de ciclos vitales, o yo qué sé qué, pero resulta que llevo una temporada en que el pasado me visita de una forma que empieza a parecerme inusual. No tengo ninguna tentación de nostalgia, en absoluto. Es otra cosa. Últimamente tengo más reencuentros que encuentros propiamente dichos, o casi. Dice Javier que eso es lógico, que la gente que tenemos la suerte de, por trabajo o carácter o circunstancias, o lo que sea, conocer a muchas personas, vamos creando una especie de memoria humana, y como tal, con vida. Y que es fácil que vuelvan a aparecer, no porque vuelvan, sino que, como son muchos, hay más posibilidades de que nos suceda esto a nosotros, pero en realidad es pura proporción.
No sé. Prefiero pensar que eso es así. Prefiero pensar que no es que ahora tenga menos vida que antes, y que los reencuentros son algo, además de muy agradable, prácticamente inevitable.
Hoy voy a tener uno de esos reencuentros y la posibilidad me hace muy feliz. Han pasado seis o siete años desde la última vez que vi a G. y el recuerdo de un paseo una noche de verano, con el ruido de las olas al fondo y el sonido exacto de unas palabras, todavía está extrañamente presente.
(Para los curiosos extremos: jamás tuve "nada" con G.)
No