¿Escribiría usted si fuera el último habitante de la tierra?
Me ha hecho gracia leer una respuesta de Gonzalo a un comentario que le había hecho a propósito de la necesidad de escribir. El dice textualmente Creo que sí, que algunos escritos, pueden ser para uno mismo; y de hecho estoy seguro de que, por ejemplo, tú escribirías si fueses la única persona sobre la tierra (creo que ya he puesto este ejemplo en otro lugar); escribirías, lo sé.
Me hace mucha gracia. Ese ejemplo suscitaba un encendido debate en mis clases (dios mío, Gonzalo, no habrás sido alumno mío...) entre quienes eran partidarios de la teoría de que uno escribe para sí mismo y quienes enarbolaban la bandera de la comunicación. Yo trataba de mantenerme neutral, por lo menos en el tiempo en que ellos discutían con calor... La hipótesis era justamente esa: eres el último habitante de la tierra CON PLENA consciencia de ello. ¿Escribirías entonces? Pues no, Gonzalo. Yo no escribiría. Ni siquiera me vale la cosa que argumentaban algunos de escribir para dejar constancia, porque tal vez en un futuro otra civilización etcétera etcétera. Ni siquiera. Siempre escribimos para que nos lean. Lo hagamos con intención artística o con intención testimonial, o incluso como puro desahogo. En el fondo siempre esperamos que alguien lo lea y sobre todo que alguien lo entienda. Siempre. Quizá nuestro lector no sea próximo en el tiempo ni en el espacio, pero en el fondo, estoy convencida de que deseamos que alguien sea capaz de comprender lo que sentimos, incluso en la escritura más íntima.
No sé muy bien qué haría si fuera la última persona sobre la tierra. Pero sé que no, no escribiría, ni siquiera por costumbre (tengo muchos años, y desde que me recuerdo siempre he escrito).
¿Escribirías tú?
Me hace mucha gracia. Ese ejemplo suscitaba un encendido debate en mis clases (dios mío, Gonzalo, no habrás sido alumno mío...) entre quienes eran partidarios de la teoría de que uno escribe para sí mismo y quienes enarbolaban la bandera de la comunicación. Yo trataba de mantenerme neutral, por lo menos en el tiempo en que ellos discutían con calor... La hipótesis era justamente esa: eres el último habitante de la tierra CON PLENA consciencia de ello. ¿Escribirías entonces? Pues no, Gonzalo. Yo no escribiría. Ni siquiera me vale la cosa que argumentaban algunos de escribir para dejar constancia, porque tal vez en un futuro otra civilización etcétera etcétera. Ni siquiera. Siempre escribimos para que nos lean. Lo hagamos con intención artística o con intención testimonial, o incluso como puro desahogo. En el fondo siempre esperamos que alguien lo lea y sobre todo que alguien lo entienda. Siempre. Quizá nuestro lector no sea próximo en el tiempo ni en el espacio, pero en el fondo, estoy convencida de que deseamos que alguien sea capaz de comprender lo que sentimos, incluso en la escritura más íntima.
No sé muy bien qué haría si fuera la última persona sobre la tierra. Pero sé que no, no escribiría, ni siquiera por costumbre (tengo muchos años, y desde que me recuerdo siempre he escrito).
¿Escribirías tú?
Comentario:
Yo creo que sí escribiría. Como dices tú, yo me recuerdo desde siempre escribiendo, siempre con un cuaderno-diario en el bolso, en la mochila... No lo hago para nadie y a veces pienso que tampoco lo hago para mí misma (porque muchas veces acaban esos cuadernos en la basura), lo hago como válvula de escape, como desahogo cotidiano e indispensable y para separar en mi mente el trigo de la paja. Gracias por esta reflexión.
Comentario:
En el acto de escribir se necesitan de unas determinadas circunstancias. En mi caso, me gusta descubrir los horizontes que abren mis palabras, pero para eso necesito tiempo, necesito robarlo de las esquinas de mi ajetreo cotidiano. El blog, me obliga a encontrar esos tímidos momentos. Antes de tenerlo, escribía poco o nada. Me gustó pensar por unos momentos que si estuviera solo sí seguiría escribiendo, porque realmente siento que me encuentro bien al hacerlo.
No sabría decir si quiero que me lean, no lo niego, pero tampoco lo afirmo, pero sinceramente, la lacra (el tiempo) de este mundo nuestro no nos deja ni espacio para pensar y con la escritura, he encontrado la manera de hablar conmigo.
No sabría decir si quiero que me lean, no lo niego, pero tampoco lo afirmo, pero sinceramente, la lacra (el tiempo) de este mundo nuestro no nos deja ni espacio para pensar y con la escritura, he encontrado la manera de hablar conmigo.
Comentario:
(Y, si me permites continuar, hay muchos tipos de lenguaje: la pintura es un lenguaje.
Un hombre perdido en el universo, creo -casi estoy seguro- de que dibujaría algo
Saludos de nuevo... ).
Un hombre perdido en el universo, creo -casi estoy seguro- de que dibujaría algo
Saludos de nuevo... ).
Comentario:
Yo creo que sí escribiría...
Supongamos que no sea el último habitante de la tierra. Supongamos que viva solo y esté decidido a quemar todo lo que escribo antes de morir: escribiría al menos para no estar solo.
Y para ordenar los cuentos. Dentro de mí la mayor parte de las palabras son innecesarias; escribir borra las palabras innecesarias.
Y no, no creo que haya sido alumno tuyo a menos que hayas dado clases de literatura en el valle del Nalón o en la Universidad de Oviedo.
Saludos
(Santi, no conozco ese cuento, me pongo a leerlo ahora).
Supongamos que no sea el último habitante de la tierra. Supongamos que viva solo y esté decidido a quemar todo lo que escribo antes de morir: escribiría al menos para no estar solo.
Y para ordenar los cuentos. Dentro de mí la mayor parte de las palabras son innecesarias; escribir borra las palabras innecesarias.
Y no, no creo que haya sido alumno tuyo a menos que hayas dado clases de literatura en el valle del Nalón o en la Universidad de Oviedo.
Saludos
(Santi, no conozco ese cuento, me pongo a leerlo ahora).
Comentario:
Inmediata asociación de ideas: el cuento de Borges, El milagro secreto. En este caso, el protagonista queda suspendido, último habitante de "su" Universo, hasta que acaba su obra.
Pero se ve obligado, no tiene otro remedio.
Yo creo que sí, aunque fuese así, contándome historias en mi cabeza, sin escribirlas en papel o en la arena de la playa...
Pero se ve obligado, no tiene otro remedio.
Yo creo que sí, aunque fuese así, contándome historias en mi cabeza, sin escribirlas en papel o en la arena de la playa...





