Domingo por la noche
Siempre me pasa lo mismo. El principio del fin de semana (y esta última temporada tengo la incomensurable suerte de no trabajar en sábado, aunque en cualquier momento eso puede terminarse) se presenta como el inicio de un tiempo interminable: las horas del sábado y las del domingo se extienden como una enorme llanura, y antes de que pueda darme cuenta es domingo por la noche y aquí estoy preguntándome en qué se me fue mi tiempo mío, a la manera casi de Dámaso Alonso frente al río al que llamaban Carlos. Bueno, no tanto, claro, pero algo sí...
Y el frío. Me he pasado el fin de semana sin bajar a la calle, y acurrucada, del ordenador a la cama, y de la cama al sofá. Estuvo aquí Javier y nos reímos un rato y anoche charlé un rato por msn con Lara. Qué maravilla volver a hablar con ella, aunque sea de vez en cuando y percibir de qué forma la vida va avanzando para cada una de nosotras, desde aquellos tiempos en que reíamos porque éramos dos mujeres separadas por una "u", y de paso nos reíamos más porque un tipo que por entonces, en-fin-vamos-a-dejarlo, se pensaba que teníamos algo y nos encantaba hacérselo creer... Y ahora es una madraza de dos niños y vive en el campo y saca su vida adelante con una energía y un coraje que, como mínimo, hace que me sienta de lo más orgullosa de ella...
Y mañana será lunes. Será lunes. Será lunes.
Y el frío. Me he pasado el fin de semana sin bajar a la calle, y acurrucada, del ordenador a la cama, y de la cama al sofá. Estuvo aquí Javier y nos reímos un rato y anoche charlé un rato por msn con Lara. Qué maravilla volver a hablar con ella, aunque sea de vez en cuando y percibir de qué forma la vida va avanzando para cada una de nosotras, desde aquellos tiempos en que reíamos porque éramos dos mujeres separadas por una "u", y de paso nos reíamos más porque un tipo que por entonces, en-fin-vamos-a-dejarlo, se pensaba que teníamos algo y nos encantaba hacérselo creer... Y ahora es una madraza de dos niños y vive en el campo y saca su vida adelante con una energía y un coraje que, como mínimo, hace que me sienta de lo más orgullosa de ella...
Y mañana será lunes. Será lunes. Será lunes.





