Primavera
Parece que sí, que es evidente, a pesar de las lluvias mil de estos días. Mientras esperaba el bus hace un rato, sentada al sol, y con canciones como una de Deluxe que habla de una ciudad donde el invierno es como un convento, me acordé no sé por qué de la lluvia interminable en un viaje por Galicia, empapados por Santiago, la casa de Rosalía de Castro y una hoja de hiedra que cogí para añadir a otra hoja de hiedra que había cogido años antes. Supongo que me acordé de eso porque esta noche soñé con J. Hace tanto tiempo que ni siquiera me acuerdo de él, que ni siquiera roza mi vida, que de vez en cuando esos agujeros que tiene el olvido le permiten colarse en mis sueños y siempre son sueños muy blancos, indoloros, ni siquiera levemente nostálgicos. Luego, cuando durante el día pienso en ello, trato de encontrar claves en los pequeños detalles, pero lo abandono enseguida, porque no le otorgo ninguna importancia. Y eso que ayer estuve viendo una película que tenía atrasada, "No te mueras sin decirme a dónde vas", de Eliseo Subiela, tan extraña como cualquiera de las suyas, y que vete tú a saber si no habrá dejado residuos en mi cerebro para que esta noche J. invadiera alguno de los rincones.
Parece que sí, que es primavera, y la vuelta de Javier desde Málaga alegra particularmente las cosas. Y su proyecto de investigar un rincón desconocido de la historia del siglo pasado, que no ha sido abordado por nadie (y ya es raro) y que cuanto más incidimos en ello más misterioso y sugerente parece, resulta de lo más apasionante.
Parece que sí, que es primavera, y A. me ha dicho que a falta de poder enviármelas le ha dejado unas flores a su buda para mí. Llega, si no el olor, sí la intención. Y vale, y hace sonreír y considerar, que a pesar del lunes (argghghh) es primavera.
Parece que sí, que es primavera, y la vuelta de Javier desde Málaga alegra particularmente las cosas. Y su proyecto de investigar un rincón desconocido de la historia del siglo pasado, que no ha sido abordado por nadie (y ya es raro) y que cuanto más incidimos en ello más misterioso y sugerente parece, resulta de lo más apasionante.
Parece que sí, que es primavera, y A. me ha dicho que a falta de poder enviármelas le ha dejado unas flores a su buda para mí. Llega, si no el olor, sí la intención. Y vale, y hace sonreír y considerar, que a pesar del lunes (argghghh) es primavera.
Comentario:
Ya ha llegado, ya nos ha invadido y no silenciosamente sino tronante y presuntuosa...
Comentario:
Mucho esta tardando en llegar... Primavera ya!!!!





