Orbaya
Está orbayando.
Dice Pachi en la radio que se ha terminado el verano, que es algo muy habitual en esta ciudad. Para nuestra suerte (al menos para la mía) no se entiende el sol abrasador durante más de tres o cuatro días. Siempre viene la niebla a enturbiar los contornos de las cosas (y a cabrear a los fanáticos del sol y la playa, que también los hay y bastantes). Siempre llega la lluvia a hacer válida la vieja frase de Clarín, aquello de "o el cielo o el suelo, todo no puede ser".
Y esta mañana llegó la lluvia, fina, puro orbayu. Y me trajo sensaciones remotas y casi perdidas y descolocadas. Porque el desorden tiene algo así: hace que veas las cosas desde una perspectiva diferente. Quiero decir: esa sensación de lluvia fina, ese olor de la tierra y del aire, está archivada en mi memoria a las tardes de finales de junio, el clásico orbayu de San Juan. Pero de pronto, esa misma sensación, esa misma lluvia, ese mismo olor, se me ha instalado en pleno julio y por la mañana.
No sé por qué, pero eso me ha puesto un poco triste.
Dice Pachi en la radio que se ha terminado el verano, que es algo muy habitual en esta ciudad. Para nuestra suerte (al menos para la mía) no se entiende el sol abrasador durante más de tres o cuatro días. Siempre viene la niebla a enturbiar los contornos de las cosas (y a cabrear a los fanáticos del sol y la playa, que también los hay y bastantes). Siempre llega la lluvia a hacer válida la vieja frase de Clarín, aquello de "o el cielo o el suelo, todo no puede ser".
Y esta mañana llegó la lluvia, fina, puro orbayu. Y me trajo sensaciones remotas y casi perdidas y descolocadas. Porque el desorden tiene algo así: hace que veas las cosas desde una perspectiva diferente. Quiero decir: esa sensación de lluvia fina, ese olor de la tierra y del aire, está archivada en mi memoria a las tardes de finales de junio, el clásico orbayu de San Juan. Pero de pronto, esa misma sensación, esa misma lluvia, ese mismo olor, se me ha instalado en pleno julio y por la mañana.
No sé por qué, pero eso me ha puesto un poco triste.
Comentario:
Nunca recuerdo el instante preciso en que ha empezado a orbayar.





