Semana Negra
Oh, dios. Compruebo horrorizada que tanto amanda como Zucco esperan que haga una crónica de lo que está siendo la Semana Negra... Y yo, que soy un desastre, no he aparecido por allí en todo el fin de semana...
La Semana Negra ha formado parte de mi vida en estos dieciocho años de existencia (de la semana, no míos... ejem). En una época porque me tocó cubrirla para algunos medios de comunicación, en otra porque estuve en la organización, en los primeros años porque la viví con la fascinación de público... Estos últimos años me corresponde el papel más feo, el de patrocinadora (vaya, quiero decir,q ue trabajo para una de las empresas que colabora en el desarrollo...) y eso ya no mola tanto... Echo de menos la locura de la organización, ese estar con el estómago encogido y a la vez disfrutar tanto las cosas. Echo de menos viajar en el Tren Negro, desde Madrid, que es una cosa verdaderamente divertida. Echo de menos a los amigos que ya no vienen (todo el mundo tiene sus ciclos, y periodistas que durante años cubrieron la información: Paolo, Ricard, Gabriela, Alicia... tienen ahora otros cometidos en sus vidas)
De todos modos, y como crónica del asunto, lo único que puedo decir es que estuve en viernes en la recepción y estuve charlando con viejos semaneros, como Fritz Glockner, o como Pedro Gálvez, o como Alejo, o incorporaciones más recientes como José Angel Mañas, o con amigos que con ser de aquí sólo veo en la Semana como Javier Bauluz, y que estaré algunos días, entre otras cosas porque tengo que presentar un par de libros. Tengo ganas de ver a amigos que vendrán estos días (José Carlos Somoza o Lorenzo SIlva, por ejemplo) y ahora, medio en secreto confesaré, que lo de no aparecer por el recinto en todo el fin de semana tiene bastante que ver con el hecho de que me pueda una extraña nostalgia...
La Semana Negra ha formado parte de mi vida en estos dieciocho años de existencia (de la semana, no míos... ejem). En una época porque me tocó cubrirla para algunos medios de comunicación, en otra porque estuve en la organización, en los primeros años porque la viví con la fascinación de público... Estos últimos años me corresponde el papel más feo, el de patrocinadora (vaya, quiero decir,q ue trabajo para una de las empresas que colabora en el desarrollo...) y eso ya no mola tanto... Echo de menos la locura de la organización, ese estar con el estómago encogido y a la vez disfrutar tanto las cosas. Echo de menos viajar en el Tren Negro, desde Madrid, que es una cosa verdaderamente divertida. Echo de menos a los amigos que ya no vienen (todo el mundo tiene sus ciclos, y periodistas que durante años cubrieron la información: Paolo, Ricard, Gabriela, Alicia... tienen ahora otros cometidos en sus vidas)
De todos modos, y como crónica del asunto, lo único que puedo decir es que estuve en viernes en la recepción y estuve charlando con viejos semaneros, como Fritz Glockner, o como Pedro Gálvez, o como Alejo, o incorporaciones más recientes como José Angel Mañas, o con amigos que con ser de aquí sólo veo en la Semana como Javier Bauluz, y que estaré algunos días, entre otras cosas porque tengo que presentar un par de libros. Tengo ganas de ver a amigos que vendrán estos días (José Carlos Somoza o Lorenzo SIlva, por ejemplo) y ahora, medio en secreto confesaré, que lo de no aparecer por el recinto en todo el fin de semana tiene bastante que ver con el hecho de que me pueda una extraña nostalgia...
Comentario:
Me siento un poquitín (sólo un poquitín) culpable por haberte pedido esas crónicas, cuando lo que yo realmente quería era que estuvieses allí por mí, que fueses mis ojos, mis oídos, mi voz...y luego, si te apetecía, que lo contaras.
Un beso agradecido.
Un beso agradecido.
Comentario:
Qué gracia,el del comentario anterior creyó que dieciocho años eran los tuyos, de ahí que se asombre de tu precocidad...
Te leo.
Te leo.
Comentario:
O sea que con 18 años ya patrocinas eventos culturales y todo ;).





