Uno nunca sabe
Este era el título de una obra de teatro escrita por Fontanarrosa, pero hoy lo percibo más que nunca. Uno nunca sabe.
Una prueba, una valla que se mueve, un no apto, y cambia tu vida: y lo que iba a ser una ciudad, de pronto es otra, y otras las personas que ibas a conocer y ya no conocerás, y tal vez el amor, o el desamor, la vida o la muerte, el éxito, el fracaso, descubrimientos inesperados, certezas que se rompen, sospechas que se confirman, otra vida, otro mundo, diferente el cielo, y el paisaje que se encontrarán los ojos, y tantas cosas otras.
Vamos, que mi hijo se ha quedado a una única valla que se movió, de pasar la prueba de acceso a la facultad. Y no está precisamente contento.
Una prueba, una valla que se mueve, un no apto, y cambia tu vida: y lo que iba a ser una ciudad, de pronto es otra, y otras las personas que ibas a conocer y ya no conocerás, y tal vez el amor, o el desamor, la vida o la muerte, el éxito, el fracaso, descubrimientos inesperados, certezas que se rompen, sospechas que se confirman, otra vida, otro mundo, diferente el cielo, y el paisaje que se encontrarán los ojos, y tantas cosas otras.
Vamos, que mi hijo se ha quedado a una única valla que se movió, de pasar la prueba de acceso a la facultad. Y no está precisamente contento.





