Sabina, Millás y las brechas generacionales
Del artículo de Millás ya se ha hablado mucho estos días, por ejemplo, Escolar lo reseñaba. Pero si a eso se añade lo de Sabina que hoy publica el diario El Mundo a propósito del encuentro digital que don Joaquín tuvo ayer con los lectores del periódico, entonces empiezo a preguntarme muchas cosas. O a seguir preguntándomelas.
Yo no soy una veinteañera que creció con la red ya como parte de su vida, ni mucho menos. Es más, tuve mi primer ordenador cuando ya tenía más de veinte años y accedí a la red (en sus inicios, claro, allá por el año lejanísimo del 96) cuando ya había pasado de los treinta... Quiero decir con esto, que por generación, seguramente estoy más próxima a las referencias culturales de Millás y de Sabina, y sin embargo me dejan sorprendida las cosas que leo. Y además me extraña, en Millás que diga esas cosas, porque creo que ni siquiera se las cree del todo. Y que olvida, en este caso, algo que practica siempre, que es situarse en un punto en el que todo lo que mira (bueno, casi todo) es relativo. Es cierto que el que es tonto analógico también lo es digital, claro. Es cierto que hay millones de blogs que no valen nada (por supuesto, aquí estoy yo misma). Es cierto que el día no da para todo. Pero nada garantiza que un libro elegido al azar en cualquier librería, sea una maravilla (más bien al contrario) y encima te habrás dejado más de 20 euros en el mostrador. ¿Que hay que elegir? Por supuesto. En las librerías y en el ciberespacio. A todos esos a los que oigo decir con más frecuencia de la que parecería normal, que en la red hay mucha basura, habría que decirles que el problema no es la red: el problema es suyo, que no saben buscar. Que vamos, que no consiste todo en teclear una palabra en google y hala...
No sé si es una cuestión de generación y de brecha. No sé si hay que releer Ana Karenina en lugar de bucear por la red y encontrar tesoros de vez en cuando. No sé si forma parte de la alergia a los medios nuevos (hay que recordar las pataletas de algunos intelectuales contra el cine en sus primeros tiempos). Pero francamente me resulta raro que Millás limite tanto su visión. Con lo que a mí me gusta, hombre...
Yo no soy una veinteañera que creció con la red ya como parte de su vida, ni mucho menos. Es más, tuve mi primer ordenador cuando ya tenía más de veinte años y accedí a la red (en sus inicios, claro, allá por el año lejanísimo del 96) cuando ya había pasado de los treinta... Quiero decir con esto, que por generación, seguramente estoy más próxima a las referencias culturales de Millás y de Sabina, y sin embargo me dejan sorprendida las cosas que leo. Y además me extraña, en Millás que diga esas cosas, porque creo que ni siquiera se las cree del todo. Y que olvida, en este caso, algo que practica siempre, que es situarse en un punto en el que todo lo que mira (bueno, casi todo) es relativo. Es cierto que el que es tonto analógico también lo es digital, claro. Es cierto que hay millones de blogs que no valen nada (por supuesto, aquí estoy yo misma). Es cierto que el día no da para todo. Pero nada garantiza que un libro elegido al azar en cualquier librería, sea una maravilla (más bien al contrario) y encima te habrás dejado más de 20 euros en el mostrador. ¿Que hay que elegir? Por supuesto. En las librerías y en el ciberespacio. A todos esos a los que oigo decir con más frecuencia de la que parecería normal, que en la red hay mucha basura, habría que decirles que el problema no es la red: el problema es suyo, que no saben buscar. Que vamos, que no consiste todo en teclear una palabra en google y hala...
No sé si es una cuestión de generación y de brecha. No sé si hay que releer Ana Karenina en lugar de bucear por la red y encontrar tesoros de vez en cuando. No sé si forma parte de la alergia a los medios nuevos (hay que recordar las pataletas de algunos intelectuales contra el cine en sus primeros tiempos). Pero francamente me resulta raro que Millás limite tanto su visión. Con lo que a mí me gusta, hombre...
Comentario:
Pues creo que no he releido Ana Karenina...Leer creo que si, pero no estoy muy seguro.
No voy a defender los blogs..hay de todo, además cada uno tenemos algún blog que para los demás no tienen interes pero para ti si. Ya sea por el momento en el que le descubriste,ya sea porque te consideras amigo del autor , o por lo que sea.
No todo el mundo puede mantener tertulias diarias con Millas o Sabina.
No voy a defender los blogs..hay de todo, además cada uno tenemos algún blog que para los demás no tienen interes pero para ti si. Ya sea por el momento en el que le descubriste,ya sea porque te consideras amigo del autor , o por lo que sea.
No todo el mundo puede mantener tertulias diarias con Millas o Sabina.
Comentario:
A mi que me perdonen, pero incluso viniendo de quienes viene, esto me suena a cerrazón con unas gotitas de esnobismo.
Al que le gusten los libros, no dejará de leerlos por navegar en internet, y es verdad que el día solo tiene 24 horas, pero se saca tiempo para lo que se quiere, en mi caso, lo he sacado de la televisión, ahora veo cosas verdaderamente escogidas o grabo lo que me interesa, es mucho más apasionante ir descubriendo blogs, y quedarte como habitual en aquellos que por cualquier motivo te llaman la atención, no por más buenos ni más malos, simplemente te quedas.
Y si quiero escribir, pues escribo, y si quiero descubrir cosas de otros lados del mundo,pues investigo.
Por cierto, Laura, a través de tus artículos me estoy enamorando de tu ciudad, ¿porqué será?.
Besos.
Al que le gusten los libros, no dejará de leerlos por navegar en internet, y es verdad que el día solo tiene 24 horas, pero se saca tiempo para lo que se quiere, en mi caso, lo he sacado de la televisión, ahora veo cosas verdaderamente escogidas o grabo lo que me interesa, es mucho más apasionante ir descubriendo blogs, y quedarte como habitual en aquellos que por cualquier motivo te llaman la atención, no por más buenos ni más malos, simplemente te quedas.
Y si quiero escribir, pues escribo, y si quiero descubrir cosas de otros lados del mundo,pues investigo.
Por cierto, Laura, a través de tus artículos me estoy enamorando de tu ciudad, ¿porqué será?.
Besos.





