A veces, la felicidad
Puede resultar simple. Y hasta absurdo. Pero a veces, la felicidad es tan simple y tan absurda como ese tiempo compartido, los cuatro juntos, viendo el episodio primero de la segunda temporada de Perdidos (conseguido por procedimientos que no voy a detallar) y subtitulado con grandes esfuerzos. Que hayamos estado juntos con lo complicadas que empiezan a ser las vidas de los niños y que lo hayamos disfrutado, quizá no se parezca mucho a la idea de felicidad que uno tiene gracias a tanta tradición literaria y cinematográfica y publicitaria, tan dados a enseñarte cuál es su cara exacta. Pero a mí me vale.
Comentario:
¡Claro que si! que ya tiene mérito apreciar lo que de verdad vale, y no será porque no prueban a distraernos, sobre todo para que consumamos, y con el afán de consumir se nos vaya la vida.
Nada, que tienes razón, y sobre todo cuando los hijos van creciendo y se hacen caros de ver, hay que aprovechar...
Nada, que tienes razón, y sobre todo cuando los hijos van creciendo y se hacen caros de ver, hay que aprovechar...
Comentario:
Mira, de qué forma m´s tonta, me has dado un toque de felicidad a mí. Me resulta muy gratificante el comprobar que aún estoy rodeada de personas capaces de disdrutar de "esos" pequeños momentos, de complicidad, de estar juntos, de eso.
Comentario:
Es que ultimamente, me decían hace poco, parace que la felicidad fuera el premio al esfuerzo. Pero más bien hay que aceptarla como un regalo inesperado.
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Es que ultimamente, me decían hace poco, parace que la felicidad fuera el premio al esfuerzo. Pero más bien hay que aceptarla como un regalo inesperado.
Comentario:
¡Bien!





