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Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
Y se acaban
Parecían interminables. Tres semanas como un desierto interminable de días largos y llenos de cosas. Y se han ido como en un suspiro, sin más, sin enterarme. Sé que eso es lo que se dice siempre y no es nada nuevo constatar esta sensación de abrir y cerrar de ojos y de nuevo el trabajo, las horas en mi mesa, la acumulación de complicaciones, los nervios en el estómago y el maldito estrés.
Y sé también, porque ya son muchos años de conocerme, que mis propósitos de tomármelo todo con más calma, de valorar aquello que es más importante, de hacer las cosas de una en una, de no agobiarme... se quedarán en eso, en propósitos diluidos en el maremágnum de la primera mañana que será la del lunes.
Y en estas tres semanas se ha ido la Semana Negra, vivida de forma fragmentaria por asuntos personales, y se han ido las mañanas sentada muy tempranito en la terraza de casa viendo el mar y escribiendo en mi cuaderno (a mano, para variar) y las tardes perezosas y las conversaciones y no sé exactamente qué más, porque de pronto todo ha pasado.
También se van los días de Cáceres, el sol abrasador, el calor que cada vez detesto más.
Y en este verano también se queda la otra noche, en casa de JL, mi lejano profe de literatura, convertido en un fantástico cocinero: la cena, la conversación tranquila, las horas de charla y amigos...

Total, que esto se acaba. Que el lunes vuelvo a trabajar, por muy agosto que sea y por muy de vacaciones que esté todo el mundo, la losa que me espera con el septiembre y octubre de vértigo que me tocarán, empieza a ponerme (ya mismo) nudo en el estómago.
 
Comentario:
Yo estoy también de bajón. Solo me ha animado un poco la CUENTA DE GMAIL!!!!!!
 
Comentario:
Perdón, siempre hablo sólo de mi. Te reitero la bienvenida, y, lo del fin de las vacaciones, tómatelo con calma...
 
Comentario:
gracias por el enlace. Soy pesada al respecto, se lo digo a todo el que pone el enlace, pero mi "siempre", por favor, minúscula, que bastante grande es ya la palabra.
No