Cena
Nunca pensé que invitar a toda mi familia a cenar iba a traerme tantos problemas (y no hablo de la elección y elaboración del menú, sabiamente asesorada por Amanda).
Parece mentira la cantidad de pequeñas tonterías que van enredando las relaciones, los distintos momentos vitales de la gente, lo que es importante y lo que no lo es para cada uno en cada momento de la vida, las dificultades tan terribles...
Y lo estúpido que resulta que eso quede patente en la situación más inesperada.
No puedo evitar la tristeza. El cabreo, la indignación o el enfado sí, porque ejerzo mi voluntad, mi sagrado derecho de elegir enfadarme o no. Pero la tristeza me puede.
Parece mentira la cantidad de pequeñas tonterías que van enredando las relaciones, los distintos momentos vitales de la gente, lo que es importante y lo que no lo es para cada uno en cada momento de la vida, las dificultades tan terribles...
Y lo estúpido que resulta que eso quede patente en la situación más inesperada.
No puedo evitar la tristeza. El cabreo, la indignación o el enfado sí, porque ejerzo mi voluntad, mi sagrado derecho de elegir enfadarme o no. Pero la tristeza me puede.
Comentario:
Lamento que no todo vaya a salir como tú esperabas. Pero no te entristezcas. Sácale partido a lo que de bueno y maravilloso le quede a la noche, y quien se lo pierda, pues se lo pierde.
Comentario:
Albanta, las coincidencias nos superan. Hemos vuelto a hablar del mismo tema.





