Autobús
Que la vida está llena de momentos pequeñitos que te hacen sonreír, es algo que defiendo aun a costa de que alguien me acuse de parecer la heroína de un anuncio de compresas...
Pero es cierto. Esos momentos existen.
Ayer, el conductor del autobús en el que volvía a casa tuvo la oportunidad de demostrar su conocimiento del francés (obvio: el idioma) con un par de viajeras (muy guapas además) que le preguntaban por la ubicación del hotel. Ver su cara de satisfacción porque era capaz de hacerlo, me conmovió. Ya sé que no es mucho, pero momentos así, merecen la pena.
Pero es cierto. Esos momentos existen.
Ayer, el conductor del autobús en el que volvía a casa tuvo la oportunidad de demostrar su conocimiento del francés (obvio: el idioma) con un par de viajeras (muy guapas además) que le preguntaban por la ubicación del hotel. Ver su cara de satisfacción porque era capaz de hacerlo, me conmovió. Ya sé que no es mucho, pero momentos así, merecen la pena.
Comentario:
Laura! me gustan tus relatos.Stop.
Comentario:
Pero que requetetierna que puedes ser...
Te he enlazado.
Un beso.
Te he enlazado.
Un beso.
Comentario:
A mi tambien me resulta muy tierno cuando esas infantiles y secretas satisfacciones afloran a la luz del dia, en forma de conductor de autobus o de niño con zapatitos nuevos. Un saludo.





