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Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
Lo rara que es la memoria
Es un misterio. Quiero decir, eso de que de repente nos acordemos de algo y no podamos quitárnoslo de la cabeza y se convierta en una especie de motivo esencial en nuestra existencia. Un dato remoto, una imagen de hace muchos años, una frase. Pedacitos sueltos de vida que no parecen tener ningún tipo de significación ni de trascendencia, pero que, sin más, ahí están instalados en nuestra memoria como si fueran esenciales y como si el desarrollo de todo lo que nos ocurre se debiera justamente a ellos.
Hace años hice con un grupo de alumnos un ejercicio que dio muy buenos resultados. Era un "me acuerdo..." y cada uno de ellos elaboró una lista de pequeños detalles de su vida, los que aparecían en la memoria sin que parecieran tener ninguna relevancia: el color de un vestido, la regadera de latón en el jardín de la abuela, una salamandra en el camino una noche de lluvia, las lágrimas de una niña en cuarto de egb que rebotaban en la mesa al caerse mientras recibía una regañina, las tapas del libro de lectura, el sabor de un yogur de chocolate tras una verbena de verano. Todo eso que aparentemente no sirve para nada.
Lo digo porque ayer de pronto recordé una serie de la tele de una época realmente pretérita. La serie se llamaba Los Monroes y era del oeste, creo que eran una familia de hermanos que vivían solos y salían indios de vez en cuando. Ayer estaba lavándome el pelo, y al incorporarme y quitarme jabón de los ojos, sentí una extrañísima punzada de miedo. Fue entonces cuando recordé una imagen que ha quedado absurdamente grabada en mi memoria: a la niña pequeña de la serie le estaban lavando el pelo y en ese momento entraban unos indios en la cabaña y ella no podía abrir los ojos porque los tenía llenos de jabón, con lo que el terror se multiplicaba.
Desde luego, con lo bien que me habría venido seguramente, recordar cosas más útiles como las capitales de África, o la tabla periódica.
 
Comentario:
Hey, que pronto nostalgico me ha dado al leer tu post. Por lo visto el "Me acuerdo de" es un libro que escribio un frances (no me acuerdo del nombre, ironicamente) y que iba de eso, de no se cuantos pequeños recuerdos (desde una matricula de coche hasta el precio de un cigarro) deslavazados. Hace unos meses, un pive llamado Eloy Tizon nos hizo este ejercicio en un taller de narrativa de la Casa Encendida... Me parecio tan chulo, que luego lo hice con mi chica. Es increible la de cosas que aprendes de alguien asi. Gracias por este momento
 
Comentario:
¡¡¡¡Amanda!!!!!!! Qué alegría verte (leerte)
 
Comentario:
De poco te serviría ahora recordar los nombres de las capitales de Africa. Seguro que más de la mitad ya han cambiado.
No