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Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
El sentido
Una de las peores cosas que pueden suceder (bueno, hay muchas otras, dejémoslo en una de las cosas malas que pueden suceder) es que, de pronto, las cosas pierdan el sentido. Quiero decir: que nos dé por preguntarnos algo tan simple como "¿y esto para qué?".
No quiero que me suceda y me da pánico la posibilidad de que sea así.
Hace como un año tuve un atisbo, como una amenaza de que eso podría suceder. Que sin más ni más empiece a preguntarme para qué hago las cosas y no les encuentre ningún sentido. El abismo que se abriría entonces sería tan profundo que la sola constancia de su existencia me produce vértigo ya.
Así que mejor no. Mejor ir inventándose tonterías como muletas invisibles. Mejor encontrarle sentido a los encuentros fortuitos, a las llamadas inesperadas, a los descubrimientos. Mejor ilusionarse con bobadas, disfrutar de "las cosas pequeñas y sencillas" y agarrarse a la creencia de que es posible sentirse felices a ratitos, el tiempo que dura un helado de mora, la alegría de escuchar una canción perdida, o el reencuentro con una vieja amiga.
Lo que sea, con tal de seguir encontrándole sentido a lo que sucede.
 
Comentario:
Que las cosas cotidianas pierdan el sentido, puede deberse a dos razones radicalmente opuestas.
Una de ellas, el hastío, la desesperanza, la desmotivación... en ese caso, sí es realmente peligroso.
La otra razón es el inconformismo, la esperanza o necesidad de algo no mejor ni peor, sino diferente.
Este segundo caso, es lo mejor que te puede suceder. Significa que estás vivo.

Un saludo.
 
Comentario:
Lo de las "tonterías como muletas invisibles" me ha encantado. Lo anoto en uno de mis cuadernos, si no te importa.
No