Comienzos y finales
Ayer, mientras escribía en mi moleskine (sí, en la misma) me acordé de un personaje de una novela de Nick Hornby, creo que era en Cómo ser buenos, aunque lo mismo, dada mi escasa memoria (por saturación, por supuesto) a la hora de recordar argumentos y cosas así, lo mismo, digo, estoy equivocada. Bueno, a lo que iba, ese personaje, en un momento determinado menciona el hecho de que tiene un armario repletito de cuadernos a medio escribir. Ni siquiera a medio escribir. Cuadernos comenzados, sin más. Y eso me pasa a mí, y supongo que a mucha gente. Me encantan los cuadernos, es una pasión invencible, cuando veo uno bonito me entran unas ganas locas de ponerme a escribir. Y lo hago. Me pongo a escribir y en casi todos hago la misma reflexión: si seré capaz o no de seguir adelante, de escribir más allá de la página ocho o la diez... Y lo cierto es que no lo consigo, y el cuaderno maravilloso que me había hecho feliz, va a engrosar ese sueño de lo inacabado...
Hombre, tampoco importa demasiado, digo yo. Porque nadie, como en los comienzos de una relación maravillosa que luego se queda en nada, nadie, digo, puede quitarle a una esa sensación de mundo recién pintado, de estrenar la vida, de tener por delante un futuro (de páginas o de besos) que parece interminable.
Y hablando de terminar. Por fin (conste que sólo la leía en el autobús, y conste que son más de setecientas páginas) he terminado de leer "Una mujer difícil", de John Irving. Y no está mal.
Hombre, tampoco importa demasiado, digo yo. Porque nadie, como en los comienzos de una relación maravillosa que luego se queda en nada, nadie, digo, puede quitarle a una esa sensación de mundo recién pintado, de estrenar la vida, de tener por delante un futuro (de páginas o de besos) que parece interminable.
Y hablando de terminar. Por fin (conste que sólo la leía en el autobús, y conste que son más de setecientas páginas) he terminado de leer "Una mujer difícil", de John Irving. Y no está mal.
Comentario:
Bueno, en este ciber-cuaderno ya estás siendo constante, ¿no?
Aunque claro, el manuscrito en papel sabe distinto...
Aunque claro, el manuscrito en papel sabe distinto...
Comentario:
Yo estoy con Los Miserables (y no trato de hacer metaforas), y si, los cuadernos rulan por los cajones de mi casa en España. Pero es tal mi congoja ante lo inacabado que ahora me prohibo comprarlos hasta terminarlos. Y para que decirte que no termino todos los que hubiera comprado, aunque claro, se quedan en el estante y yo con la ambigua sensacion que, despues de todo, en alguno de ellos se escondian las letras de una historia magnifica que ya no escribire. Un placer leerte. Un saludo y te linko
Comentario:
Lo de comprar cuadernos bonitos, incluso feos, lo de empezar a escribir en ellos, lo de dejarlos a medias, eso ciertamente debe pasarnos a mucha gente. Yo también compro buchos bolígrafos, muchos rotuladores, me gusta escribir en diferentes colores.
Hace poco he terminado "La cuarta mano" y también me ha gustado bastante.
Hace poco he terminado "La cuarta mano" y también me ha gustado bastante.





