Vísperas
El color del mar por la mañana. Azul eléctrico, con las olas acompasadas, pero con extraños movimientos de espuma en horizontal. Todo ello presagiando un septiembre que está ahí.
Para celebrarlo (aunque la supercelebración del otoño será en octubre) esta tarde he quedado con las niñas brujas para tomarnos algo. Hace ya mucho tiempo que no las veo, puede que desde el cumple de M, en adelante llamada la bruja flamenca, allá por julio. Desde entonces A. (la bruja sensata)se ha cambiado de casa y de vida, T,(la bruja morena) ha estado por el monte, E, (en lo sucesivo, la bruja rebelde) anda por ahí y la bruja flamenca. vive, según sus propias palabras en una especie de vacaciones permanentes que rompe de vez en cuando para ir a trabajar. Eso es espíritu vacacional y lo demás tonterías. Además, ha anunciado que hasta que no vuelva de Logroño a donde se irá a celebrar San Mateo, no considera terminado el verano.
También he quedado con Javier para tomarme un café después de la comida y que me cuente sus aventuras berlinesas.
Y si tenemos en cuenta que J. tiene que decidir hoy que hace con el resto de su vida, que mi madre me tuvo ayer al teléfono una hora para discutir acerca de humillados y ofendidos (y no era la novela precisamente) y que mi hija ha firmado hoy un contrato laboral en una tele (y está muy contenta al respecto), tengo el día bastante completo.
No. Hay más: además me he comprado un juguetito. Una memoria USB con reproductor MP3, FM y grabación de voz. Que consiga entenderlo (esos malditos botoncitos polivalentes) será otra historia. Y complicada...
Para celebrarlo (aunque la supercelebración del otoño será en octubre) esta tarde he quedado con las niñas brujas para tomarnos algo. Hace ya mucho tiempo que no las veo, puede que desde el cumple de M, en adelante llamada la bruja flamenca, allá por julio. Desde entonces A. (la bruja sensata)se ha cambiado de casa y de vida, T,(la bruja morena) ha estado por el monte, E, (en lo sucesivo, la bruja rebelde) anda por ahí y la bruja flamenca. vive, según sus propias palabras en una especie de vacaciones permanentes que rompe de vez en cuando para ir a trabajar. Eso es espíritu vacacional y lo demás tonterías. Además, ha anunciado que hasta que no vuelva de Logroño a donde se irá a celebrar San Mateo, no considera terminado el verano.
También he quedado con Javier para tomarme un café después de la comida y que me cuente sus aventuras berlinesas.
Y si tenemos en cuenta que J. tiene que decidir hoy que hace con el resto de su vida, que mi madre me tuvo ayer al teléfono una hora para discutir acerca de humillados y ofendidos (y no era la novela precisamente) y que mi hija ha firmado hoy un contrato laboral en una tele (y está muy contenta al respecto), tengo el día bastante completo.
No. Hay más: además me he comprado un juguetito. Una memoria USB con reproductor MP3, FM y grabación de voz. Que consiga entenderlo (esos malditos botoncitos polivalentes) será otra historia. Y complicada...
Comentario:
Esa reunión de brujas...¡Qué envidia me da!
Comentario:
Sin ningún problema. Y sin ningún complejo. Lo uno no es incompatible con lo otro, en absoluto. Y como noticia añadida, te diré que ya lo tengo controladísimo (el dichoso asunto de los botones, quiero decir...)
Comentario:
¿Cómo se pasa de la moleskine a usb+mp3+grabadora? eso es una metamorfosis y lo demás son tonterias.





