Cosas de la edad
No sé si es la edad, la cobardía o el nirvana. Me inclino a pensar que tiene que ver exclusivamente con la edad, pero no estoy segura. Me encantaría creer que es que he alcanzado un estadio de beatitud o algo, pero tampoco estoy segura. Podría parecer cobardía, pero no lo es.
El caso es que ayer no discutí, aunque me lo pusieron a huevo. Sonreí con mi rostro más dulce, a pesar de la firmeza con la que había expresado mis opiniones acerca de Iñaki Gabilondo, cuando el tipo sentado en mi misma mesa dijo cosas tan bonitas como casi irrepetibles del personaje con los mismos encantadores argumentos de su ídolo, el Jiménez Losantos. Sonreí y me callé. Y sin embargo, sé con certeza, porque esas cosas se notan, que mi silencio y mi sonrisa resultó mucho más demoledor que su rosario de improperios.
Y ahora todavía sonrío recordando.
El caso es que ayer no discutí, aunque me lo pusieron a huevo. Sonreí con mi rostro más dulce, a pesar de la firmeza con la que había expresado mis opiniones acerca de Iñaki Gabilondo, cuando el tipo sentado en mi misma mesa dijo cosas tan bonitas como casi irrepetibles del personaje con los mismos encantadores argumentos de su ídolo, el Jiménez Losantos. Sonreí y me callé. Y sin embargo, sé con certeza, porque esas cosas se notan, que mi silencio y mi sonrisa resultó mucho más demoledor que su rosario de improperios.
Y ahora todavía sonrío recordando.
Comentario:
Yo nunca he sido de discusiones acaloradas, más bien todo lo contrario.Dejo hablar, escucho, sonrío, y mis ojos, normalmente, hablaban por mí. Es ahora cuando estoy empezando a hablar con la voz, porque es ahora cuando quiero defender lo que me interesa, y que quede claro que lo estoy defendiendo. He aprendido mucho escuchando, puede que haya servido para aclarar mis ideas. Pero reconozco que un buen silencio vale a veces más que las palabras.
Comentario:
Primera visita...
Sabes yo siempre he sido de discusión acalorada, de quedar por encima de los demás cuando algo me quemaba la sangre... y ultimamente me sorprendo a mi misma con sonrisitas sarcásticas dejando hablar y hablar mientras las palabras condenan solas a mi interlocutor.
No sé si antes era mejor que ahora, ni si lo de ahora es más eficaz que lo de antes... pero probablemente me sentía mas viva.
Sabes yo siempre he sido de discusión acalorada, de quedar por encima de los demás cuando algo me quemaba la sangre... y ultimamente me sorprendo a mi misma con sonrisitas sarcásticas dejando hablar y hablar mientras las palabras condenan solas a mi interlocutor.
No sé si antes era mejor que ahora, ni si lo de ahora es más eficaz que lo de antes... pero probablemente me sentía mas viva.
Comentario:
Eso es asertividad. La edad tiene su importancia (básicamente porque a estas alturas ya hemos comprobado que intentar razonar con una pared de adobe es inútil), pero sobre todo son las 'razones' de las que hablábamos días atrás, y el ejercicio de su percepción, las que hacen posible mantener el tipo y la distancia suficiente para soportar la existencia de otro energúmeno irrecuperable más.
Además, que coño, tu sonrisa es arrebatadoramente demoledora, y tú lo sabes.
Además, que coño, tu sonrisa es arrebatadoramente demoledora, y tú lo sabes.
Comentario:
Tiene un toque zen la actitud. A mí me pasa igual, me siento bien cuando consigo pasar por encima de esa actitud tan negativa... No siempre, por supuesto :-)





