Buscar salidas
Hace un año por estas fechas se me ocurrió buscar una salida para el tedio que me traía y resultó divertido. A veces hasta entrañable, en algunos momentos confuso y en general fue una buena historia.
Es lo que dice Javier (qué ganas de ver a Javier, supongo que ya queda menos, aunque hace meses que no sé nada de él) Uno es responsable de que su vida sea una buena novela. En definitiva, nos ocupamos de escribir un argumento, tratamos de marcar y seguir un ritmo, somos los responsables de escribir buenos diálogos, que los personajes merezcan la pena depende de la gente que frecuentamos...
Pero aparte de eso existe la posibilidad de escribir una novela como salida. Ya , ya sé , es pura excusa, tengo dos sin terminar. Pero de pronto he pensado en escribir como salida. Como cuando hace unos años empecé a escribir una historia que se desarrollaba en el lugar en que trabajaba entonces. Me reía tanto pasando al papel determinados personajes... Eso, ya lo sé, forma parte de una de las funciones que tiene la escritura, de las menos artísticas, por supuesto, pero de las más gratificantes: la función ajuste-de-cuentas... y es de lo más recomendable...
Así que sería bueno escribir algo para reírse un poco. Aunque, bien mirado, resulta que tengo pocas ganas de reírme. De reírme sí, quiero decir, de burlarme, o de poner en solfa las cosas... Los personajes más patéticos con los que me encuentro, mayormente me dan pena, creo que sería un acto de crueldad convertirlos en palabras...
Así que no sé.
Podría probar a enamorarme de un chico joven y guapo.
Con ojos azules a ser posible.
Es lo que dice Javier (qué ganas de ver a Javier, supongo que ya queda menos, aunque hace meses que no sé nada de él) Uno es responsable de que su vida sea una buena novela. En definitiva, nos ocupamos de escribir un argumento, tratamos de marcar y seguir un ritmo, somos los responsables de escribir buenos diálogos, que los personajes merezcan la pena depende de la gente que frecuentamos...
Pero aparte de eso existe la posibilidad de escribir una novela como salida. Ya , ya sé , es pura excusa, tengo dos sin terminar. Pero de pronto he pensado en escribir como salida. Como cuando hace unos años empecé a escribir una historia que se desarrollaba en el lugar en que trabajaba entonces. Me reía tanto pasando al papel determinados personajes... Eso, ya lo sé, forma parte de una de las funciones que tiene la escritura, de las menos artísticas, por supuesto, pero de las más gratificantes: la función ajuste-de-cuentas... y es de lo más recomendable...
Así que sería bueno escribir algo para reírse un poco. Aunque, bien mirado, resulta que tengo pocas ganas de reírme. De reírme sí, quiero decir, de burlarme, o de poner en solfa las cosas... Los personajes más patéticos con los que me encuentro, mayormente me dan pena, creo que sería un acto de crueldad convertirlos en palabras...
Así que no sé.
Podría probar a enamorarme de un chico joven y guapo.
Con ojos azules a ser posible.





