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Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
Una de dos
La vida es como es. O sea, esa suma desesperanzada de despertadores sonando, lluvia en forma de ducha, lluvia en forma de lluvia, autobuses urbanos, atascos, gente por la calle, mil horas de trabajo, tertulias en la radio, periódicos cabreados, cabreos periódicos, plazos a cumplir, asuntos pendientes, melancolías, márgenes estrechos para la sonrisa, jornadas inacabables, tareas, compromisos...
La vida es como es y no siempre es posible darle un corte de manga.
Pero también ocurre que puestos en esa situación, existe la posibilidad de engañar a la vida inventándose algo.
A veces incluso funciona, y durante unos días, durante semanas, el engaño se impone. Pintamos las mañanas del color de los ojos de alguien y le ponemos voz a la banda sonora monocorde de las horas.
En esas estoy. En la de elegir si sigo batallando con la maldita rutina o si me invento algo que le ponga a los días el cartelito de recién pintado.
Pero voy a tener que decidirlo pronto, porque hay días que me pregunto si no me estaré aproximando peligrosamente al más peligroso hastío.
No