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Albanta
Las alas del agua, la espuma de los días
Sindicación
 
José Carlos Somoza y La caja de marfil
Mañana tendré aquí a José Carlos Somoza para hablar de su última novela y para firmar ejemplares. Se reunirá con un grupo de lectores y comentaremos "La caja de marfil", la última novela que ha escrito (aunque sospecho que debe estar en plena escritura de la siguiente) y que me leí de tirón hace unos días.
"La caja de marfil" es más breve y, por lo menos aparentemente, más sencilla que, por ejemplo "La dama número trece", su anterior novela. Pero en realidad, son sólo apariencias. Una cosa es que tenga menos páginas, que la trama sea más sencilla, y otra, muy distinta, que sea más simple.
Hay algo en José Carlos Somoza, en lo que escribe, que resulta verdaderamente inquietante. A veces se lo comento, que me produce un cierto temor estar charlando con él, hablando de nuestra común pasión por el chocolate, por ejemplo o de asuntos triviales o más serios, y de pronto recordar las cosas que escribe. Es como si tuviera un lado oscuro, tan oculto detrás de su apacible presencia, de su sonrisa, y de la tranquilidad con la que habla.
Y con "La caja de marfil" hay algo así también. Cierto que desde el principio hay una intriga, un temor: una adolescente que desaparece en un pueblo del sur, luminoso y veraniego. Los presentimientos más sombríos, sin embargo, terminan por quedarse cortos ante la presencia de algo innombrado, algo así como "el mal", que sin terminar de mostrarse, nos abre la rendija de una puerta hacia el más sobrecogedor de los miedos.
Creo que espiaré a José Carlos mañana, mientras comemos juntos, buscando en qué secreto pliegue de su mirada se esconde esa fascinación y ese dominio de lo terrible.
 
Comentario:
¿sabes que hoy también hablamos de la misma persona?
No