Primer disco de ALEJANDRO MARTINEZ-"VOLVIENDO A CASA"
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Han pasado más de cuatro años desde la primera vez que vi a Alejandro Martínez en un escenario interpretando sus canciones. Fue en la sala Garibaldi, una noche fría en Madrid en la que también conocí, ni más ni menos que, a Pancho Varona (que escuchaba atentamente las canciones de Alex, con el que años más tarde compartiría escenario en el Búho Real). Allí estaba Alejandro con su guitarra hablándonos de lo jodido que era llegar a una ciudad que no era la de uno y llenarla de papeles para buscar piso ( “sigue lloviendo sobre Madrid…hoy debería cubrir Argüelles con carteles, busco habitación…”), también le cantaba a “La noche” en una canción que aseguraba que el manto oscuro de la noche “le vestía de Peter Pan”, y nos contaba todas sus miserias, y todas sus anécdotas en una serie de canciones que ya en la primera escucha me atraparon de sobremanera.Y han ido pasando los años, y he visto a Alejandro en el Búho Real infinidad de veces. Recuerdo conciertos suyos en la mítica Libertad 8 con su inseparable teclado. Le estoy viendo encima del minúsculo escenario de El Rincón del Arte Nuevo con su hermano Rubén. Le recuerdo contándome que le grababan una canción en un disco que se iba a vender en todas las tiendas, un disco llamado “Certamen Internacional de Cantautores Carlos Cano”. También recuerdo perfectamente la sala Clamores llena de gente que asistía a la presentación de un disco que se produjo el propio Alejandro, un disco llamado “Inédito”. Y a partir de ahí, una cosa detrás de otra, empezó a viajar de Barcelona a Madrid sin parar, para participar en Les Nits del Art, empezó a codearse con cantautores de la talla de Rafa Mora, Moncho Otero, Antonio de Pinto, Ismael Serrano, Carlos Chaouen, etc. Le entrevistaron en la Cadena 100 en el desaparecido programa de Rafa Escalada donde cantó tres maravillosas canciones con su teclado. Las personas que asistían a sus conciertos daban palmas y se levantaban de las sillas cada vez que sonaban los acordes del “Vengo a cantautar”, una canción que se ha convertido en la carta de presentación de una nueva generación de cantautores y que tiene un verso que retrata a la perfección la actitud de Alejandro Martínez (“Ahora que cantan con técnica y yo solo se cantar con osadía”).
También recuerdo con especial ilusión el día en que me contó que incluían su canción “Tarde” en un disco de Libertad 8 junto a gente como Pedro Guerra, Tontxu, Rosana, Javier Álvarez, Ruibal, Ismael Serrano, Drexler, o su gran amigo Paco Cifuentes. Me resultaba de lo más curioso ver los autobuses de Madrid con la publicidad de este disco y el nombre de Alejandro circulando por toda la ciudad.
Y las alegrías que nos llevamos todos sus amigos y admiradores cuando recibió el premio a la mejor música en el Festival de Jóvenes Cantautores de Elche, el 3er Premio en el Certámen Internacional de Jóvenes Cantautores de Burgos, el Primer premio en Granada, en la IVEncuentro Intergeneracional de Cantautores "Abril para vivir" y por supuesto el Primer premio en el Concurso de Viladecans. Un palmarés que ya quisieran muchos.

Recuerdo con un especial cariño el día en que me invitó a subir al escenario en uno de sus conciertos para leer un par de poesías que yo tenía escritas por ahí. Era el día de mi vigésimo cumpleaños y el tan solo tenía 3 años más que yo. Entre otras, le dediqué unos ripios divertidos que decían así:
Desde Gavá a Fuencarral
hay un músico artesano
cargado de un arsenal
de versos, que en Búho Real
acompaña con piano.
No quiere cantar, CANTAUTA.
Afirman que esta hecho un crack.
Se salta siempre las pautas,
y espera suene la flauta
que le haga dejar la Fnac.
Fitómano, Sabinero
amante del vino tinto,
amigo mío, eso espero,
colega de Moncho Otero,
de Javi, Rafa y de Pinto.
Paola, La noche, Tarde
Siempre hay un camino a la derecha,
no escribe versos cobardes,
sino canciones que arden
hasta en las almas estrechas.
Hazme un favor y no pares
de inventarte mas excusas
para escribir, ¡¡que tu vales!!
así que felicidades,
a ti Alex, y a tus musas!!!.

Y al final consiguió dejar su curro en la Fnac, se embarcó un verano en un trasatlántico de esos que recorren los siete mares convirtiéndose en el pianista de cámara de todos los pasajeros que cenaban al son de las notas de Alejandro.
Se enamoró del mar, conoció países lejanos, y regresó de nuevo por los madriles dispuesto seguir cantando sin parar. Y eso fue exactamente lo que hizo. Recibió ofertas para escribir canciones, y para grabar discos pero decidió no aceptar contratos insufribles, ni dar su tan valioso “si” al primero que intentaba "ligárselo".
Junto con su casi hermano Paco Cifuentes y gente como Kiko Tovar o Miguel Dantart llenaron cada mes la Sala Galileo Galilei con un espectáculo cantautoril-teatral con muchísima magia y buena música llamado “5 tristes tigres”, y compartió escenario con Tontxu, Carlos Chaouen, o Las Niñas.
Y en el verano de 2005 le llamé por teléfono desde una playa masificada de la costa mediterránea mientras disfrutaba de mis vacaciones y planeaba la segunda temporada del programa que realizo en Radio SOL XXI, “Al caer el sol”
-Hola Alex, ¿Cómo estás, amiguete?
-Pues por aquí, estudiando un par de ofertas para grabar con un par de discográficas, Víctor, ¡estoy muy contento!
-¡Tío! ¡Enhorabuena, de verdad! ¡Cuánto me alegro!, verás te llamaba para proponerte un lío que se me ha ocurrido. Lo que pasa que te lo propongo de una manera muy muy sosegada, sin querer ponerte en un compromiso, eh Alex???
-Pero tío, tu cuenta, cuenta
-Verás yo querría que mi programa “Al caer el sol” tuviese una canción de entrada, es decir, para comenzar siempre el programa con la misma música. Algo parecido a los programas de radio de los años 40 y 50, una música que sea la presentación del programa, la careta de entrada…y querría saber si a ti te apetecería hacerla, pero si no, no pasa nada, ¡de verdad!
-¡¡Dalo por hecho, Víctor!! ¡¡Qué me hace mucha ilusión, en serio!!!
Y a partir de ahí, después de una decena de e-mails y unas cuantas llamadas telefónicas Alejandro me pasó una letra genial con un estribillo precioso, decía así:“Al caer el sol/ te oiré desde el tejado de mi habitación/ estaré esperando tu cura/
no temas, que he dejado conectado a tu voz/ mi corazón con cobertura.”
Pasó el verano, llegó el otoño, y en noviembre de 2005 Alejandro Martínez grababa en un estudio en Madrid su primer disco con una discográfica muy potente, Vicious Records. Paco Bastante como productor y Carlos Chaouen, Lucía Caramés y Paco Cifuentes cantando con el en tres temas preciosos. Sin olvidar a musicazos como Anye Bao, Ricardo Marin, o John Parsons.
Yo tuve la suerte de acercarme a ese estudio en plena grabación, el estudio donde se grabó el primer y el segundo disco de Estopa, por poner un ejemplo. Y allí que me fui con Rubén y Vanessa de Les Nits del Art para quedarnos con la boca abierta al comprobar como estaba quedando el disco.
Más tarde, el día 12 de Enero de 2006, nada más salir de mi turno de radio en directo corrí por las calles del centro de Madrid hasta llegar a la Sociedad General de Autores donde, entre otras cosas, se presentaba el disco de Alejandro Martínez. Llegué tarde, pero llegué lo suficientemente pronto como para tomarme una copa con Alejandro, Rubén Martínez, Pancho Varona, El Lichis de la Cabra Mecánica, Quique González, Paco Bastante, Luis Eduardo Aute y un montón de musicazos que estaban por allí. También Sandra, por supuesto, de Vicious Records que me dio el disco de Alejandro y el primer single para que lo empezásemos a poner en Radio SOL XXI. Preciosa canción, “Irene”, por cierto.

Y hoy, 16 de enero de 2006, en todas las estanterías de las tiendas de discos y centros comerciales ya está el primer disco de Alejandro Martínez. Se llama “Volviendo a casa”, y es espectacular. Tiene una colección de canciones de esas que te dejan un gusto en el paladar que no puedes olvidar nunca.
Y además la última canción “El hombre más fuerte del mundo”, que en el libreto del disco está dedicada a “Jordi Martínez, el hombre más fuerte del mundo” (el hermano pequeño de Alejandro y Rubén, un chaval majísimo y un futbolista de primera) cuyo estribillo dice
“Al caer el sol / te espero en el tejado de mi habitación/ y si siento que pierdo el rumbo/ no necesito más consuelo que el de tu voz (…)”. Un estribillo, que por supuesto sonará como presentación del programa que hago todos los domingos de 20:00 a 21:00, “Al caer el sol”.
“Volviendo a casa” es un disco que tienes que escuchar. La voz de Alejandro Martínez te va a cautivar, y si eres amante de la buena música, si eres admirador de las grandes canciones, de las enormes melodías, y de las letras más poéticas, consigue ya “Volviendo a casa”. Un disco para escucharlo una vez detrás de otra. Un disco elegante, sensible, emocionante, canalla, divertido, entretenido, triste, marítimo, hipnótico, TREMENDO.
Han pasado más de cuatro años desde la primera vez que vi a Alejandro Martínez en un escenario interpretando sus canciones. Fue en la sala Garibaldi, una noche fría en Madrid en la que también conocí, ni más ni menos que, a Pancho Varona (que escuchaba atentamente las canciones de Alex, con el que años más tarde compartiría escenario en el Búho Real). Allí estaba Alejandro con su guitarra hablándonos de lo jodido que era llegar a una ciudad que no era la de uno y llenarla de papeles para buscar piso ( “sigue lloviendo sobre Madrid…hoy debería cubrir Argüelles con carteles, busco habitación…”), también le cantaba a “La noche” en una canción que aseguraba que el manto oscuro de la noche “le vestía de Peter Pan”, y nos contaba todas sus miserias, y todas sus anécdotas en una serie de canciones que ya en la primera escucha me atraparon de sobremanera.Y han ido pasando los años, y he visto a Alejandro en el Búho Real infinidad de veces. Recuerdo conciertos suyos en la mítica Libertad 8 con su inseparable teclado. Le estoy viendo encima del minúsculo escenario de El Rincón del Arte Nuevo con su hermano Rubén. Le recuerdo contándome que le grababan una canción en un disco que se iba a vender en todas las tiendas, un disco llamado “Certamen Internacional de Cantautores Carlos Cano”. También recuerdo perfectamente la sala Clamores llena de gente que asistía a la presentación de un disco que se produjo el propio Alejandro, un disco llamado “Inédito”. Y a partir de ahí, una cosa detrás de otra, empezó a viajar de Barcelona a Madrid sin parar, para participar en Les Nits del Art, empezó a codearse con cantautores de la talla de Rafa Mora, Moncho Otero, Antonio de Pinto, Ismael Serrano, Carlos Chaouen, etc. Le entrevistaron en la Cadena 100 en el desaparecido programa de Rafa Escalada donde cantó tres maravillosas canciones con su teclado. Las personas que asistían a sus conciertos daban palmas y se levantaban de las sillas cada vez que sonaban los acordes del “Vengo a cantautar”, una canción que se ha convertido en la carta de presentación de una nueva generación de cantautores y que tiene un verso que retrata a la perfección la actitud de Alejandro Martínez (“Ahora que cantan con técnica y yo solo se cantar con osadía”).
También recuerdo con especial ilusión el día en que me contó que incluían su canción “Tarde” en un disco de Libertad 8 junto a gente como Pedro Guerra, Tontxu, Rosana, Javier Álvarez, Ruibal, Ismael Serrano, Drexler, o su gran amigo Paco Cifuentes. Me resultaba de lo más curioso ver los autobuses de Madrid con la publicidad de este disco y el nombre de Alejandro circulando por toda la ciudad.
Y las alegrías que nos llevamos todos sus amigos y admiradores cuando recibió el premio a la mejor música en el Festival de Jóvenes Cantautores de Elche, el 3er Premio en el Certámen Internacional de Jóvenes Cantautores de Burgos, el Primer premio en Granada, en la IVEncuentro Intergeneracional de Cantautores "Abril para vivir" y por supuesto el Primer premio en el Concurso de Viladecans. Un palmarés que ya quisieran muchos.

Recuerdo con un especial cariño el día en que me invitó a subir al escenario en uno de sus conciertos para leer un par de poesías que yo tenía escritas por ahí. Era el día de mi vigésimo cumpleaños y el tan solo tenía 3 años más que yo. Entre otras, le dediqué unos ripios divertidos que decían así:
Desde Gavá a Fuencarral
hay un músico artesano
cargado de un arsenal
de versos, que en Búho Real
acompaña con piano.
No quiere cantar, CANTAUTA.
Afirman que esta hecho un crack.
Se salta siempre las pautas,
y espera suene la flauta
que le haga dejar la Fnac.
Fitómano, Sabinero
amante del vino tinto,
amigo mío, eso espero,
colega de Moncho Otero,
de Javi, Rafa y de Pinto.
Paola, La noche, Tarde
Siempre hay un camino a la derecha,
no escribe versos cobardes,
sino canciones que arden
hasta en las almas estrechas.
Hazme un favor y no pares
de inventarte mas excusas
para escribir, ¡¡que tu vales!!
así que felicidades,
a ti Alex, y a tus musas!!!.

Y al final consiguió dejar su curro en la Fnac, se embarcó un verano en un trasatlántico de esos que recorren los siete mares convirtiéndose en el pianista de cámara de todos los pasajeros que cenaban al son de las notas de Alejandro.
Se enamoró del mar, conoció países lejanos, y regresó de nuevo por los madriles dispuesto seguir cantando sin parar. Y eso fue exactamente lo que hizo. Recibió ofertas para escribir canciones, y para grabar discos pero decidió no aceptar contratos insufribles, ni dar su tan valioso “si” al primero que intentaba "ligárselo".
Junto con su casi hermano Paco Cifuentes y gente como Kiko Tovar o Miguel Dantart llenaron cada mes la Sala Galileo Galilei con un espectáculo cantautoril-teatral con muchísima magia y buena música llamado “5 tristes tigres”, y compartió escenario con Tontxu, Carlos Chaouen, o Las Niñas.
Y en el verano de 2005 le llamé por teléfono desde una playa masificada de la costa mediterránea mientras disfrutaba de mis vacaciones y planeaba la segunda temporada del programa que realizo en Radio SOL XXI, “Al caer el sol”
-Hola Alex, ¿Cómo estás, amiguete?
-Pues por aquí, estudiando un par de ofertas para grabar con un par de discográficas, Víctor, ¡estoy muy contento!
-¡Tío! ¡Enhorabuena, de verdad! ¡Cuánto me alegro!, verás te llamaba para proponerte un lío que se me ha ocurrido. Lo que pasa que te lo propongo de una manera muy muy sosegada, sin querer ponerte en un compromiso, eh Alex???
-Pero tío, tu cuenta, cuenta
-Verás yo querría que mi programa “Al caer el sol” tuviese una canción de entrada, es decir, para comenzar siempre el programa con la misma música. Algo parecido a los programas de radio de los años 40 y 50, una música que sea la presentación del programa, la careta de entrada…y querría saber si a ti te apetecería hacerla, pero si no, no pasa nada, ¡de verdad!
-¡¡Dalo por hecho, Víctor!! ¡¡Qué me hace mucha ilusión, en serio!!!
Y a partir de ahí, después de una decena de e-mails y unas cuantas llamadas telefónicas Alejandro me pasó una letra genial con un estribillo precioso, decía así:“Al caer el sol/ te oiré desde el tejado de mi habitación/ estaré esperando tu cura/
no temas, que he dejado conectado a tu voz/ mi corazón con cobertura.”
Pasó el verano, llegó el otoño, y en noviembre de 2005 Alejandro Martínez grababa en un estudio en Madrid su primer disco con una discográfica muy potente, Vicious Records. Paco Bastante como productor y Carlos Chaouen, Lucía Caramés y Paco Cifuentes cantando con el en tres temas preciosos. Sin olvidar a musicazos como Anye Bao, Ricardo Marin, o John Parsons.
Yo tuve la suerte de acercarme a ese estudio en plena grabación, el estudio donde se grabó el primer y el segundo disco de Estopa, por poner un ejemplo. Y allí que me fui con Rubén y Vanessa de Les Nits del Art para quedarnos con la boca abierta al comprobar como estaba quedando el disco.
Más tarde, el día 12 de Enero de 2006, nada más salir de mi turno de radio en directo corrí por las calles del centro de Madrid hasta llegar a la Sociedad General de Autores donde, entre otras cosas, se presentaba el disco de Alejandro Martínez. Llegué tarde, pero llegué lo suficientemente pronto como para tomarme una copa con Alejandro, Rubén Martínez, Pancho Varona, El Lichis de la Cabra Mecánica, Quique González, Paco Bastante, Luis Eduardo Aute y un montón de musicazos que estaban por allí. También Sandra, por supuesto, de Vicious Records que me dio el disco de Alejandro y el primer single para que lo empezásemos a poner en Radio SOL XXI. Preciosa canción, “Irene”, por cierto.

Y hoy, 16 de enero de 2006, en todas las estanterías de las tiendas de discos y centros comerciales ya está el primer disco de Alejandro Martínez. Se llama “Volviendo a casa”, y es espectacular. Tiene una colección de canciones de esas que te dejan un gusto en el paladar que no puedes olvidar nunca.
Y además la última canción “El hombre más fuerte del mundo”, que en el libreto del disco está dedicada a “Jordi Martínez, el hombre más fuerte del mundo” (el hermano pequeño de Alejandro y Rubén, un chaval majísimo y un futbolista de primera) cuyo estribillo dice
“Al caer el sol / te espero en el tejado de mi habitación/ y si siento que pierdo el rumbo/ no necesito más consuelo que el de tu voz (…)”. Un estribillo, que por supuesto sonará como presentación del programa que hago todos los domingos de 20:00 a 21:00, “Al caer el sol”.
“Volviendo a casa” es un disco que tienes que escuchar. La voz de Alejandro Martínez te va a cautivar, y si eres amante de la buena música, si eres admirador de las grandes canciones, de las enormes melodías, y de las letras más poéticas, consigue ya “Volviendo a casa”. Un disco para escucharlo una vez detrás de otra. Un disco elegante, sensible, emocionante, canalla, divertido, entretenido, triste, marítimo, hipnótico, TREMENDO.





