Mi tattoo nuevo
Creo que va a ser así. ¿Qué os parece?

Ahora es cuando un alma caritativa me explica cómo se inserta una imagen aquí...
¡Gracias Ainé!.

Ahora es cuando un alma caritativa me explica cómo se inserta una imagen aquí...
¡Gracias Ainé!.
¡Gracias!
Me visitas puntualmente, por lo que he podido ver, todos los días. Incluso estamos conectados a la vez, porque tus comentarios y mis respuestas se suceden casi vertiginosamente.
Me animas a que siga a delante y, cariñosamente, me estiras de las orejas si ves que me dejo llevar por el cansancio o la vagancia.
Intento imaginarte mirando la pantalla (cuídate esos ojitos en los que se refleja la vida), tal vez ávida de leer la última locura, la última tontería, la ocurrencia reciente o, espero, el atinado comentario. Espero arrancar de ti al menos una sonrisa que compense por el bostezo otrora provocado.
Si he vuelto a escribir, después de tantos años, en parte te lo debo a ti. Si he comprobado feliz que el pozo no se ha secado, que soy capaz de transmitir, de comunicar, de sorprender e interesar; si hoy me siento un poco más vivo, una parte de culpa es tuya.
Un beso
Más razón que un santo
Él me lo dijo cuando nos despedíamos: “No va a ser el último. Nos volveremos a ver”. Una sonrisa se dibujó en mi cara como diciendo, “no sabes cuán equivocado estás David”. Y aquí me tenéis, casi año y medio después buscando un diseño que me guste. Porque David, al final, tenía más razón que un santo y me voy a hacer otro tatuaje.
Llevo ya uno en la espalda, una lagartija, que no me la veo, pero la noto cuando cambia de posición. En invierno hace lo que tiene que hacer, hiberna. En el verano tomamos el sol juntos. Lo de la lagartija viene porque, en un rapto de locura, he comenzado a subirme por las paredes. En realidad ya lo venía haciendo como lo solemos hacer tod@s las personas de bien que en el escalafón soportamos por encima a un tipejo impresentable. Pero esta vez me subo a las paredes por decisión personal, eso sí, bien amarradito con mi arnés y mis pies de gato.
Ahora ando buscando un sol, o una ninfeta o tal vez un gnomo con carita picarona. Quizás una luna fumando un “peta” que vi una vez, pero a la que he perdido el rastro. Se admiten sugerencias, y si llegan con diseño, miel sobre ojuelas. Pero quiero que no sea demasiado grande, con lo que el diseño ha de ser necesariamente sencillo. Las ninfas que he visto hasta ahora combinan colores y si se los quitas, pierden la gracia. Valoré la posibilidad de tatuarme una leyenda que dijera: “Por favor, mírame a los ojos”, pero no sé si en letras chinas hay una que lo traduzca.
Así que cualquier día me armaré de valor y le haré una visita a David, pidiéndole perdón por enseñarle mi trasero.
Momento gastronómico
Spaguetti carbonara
(Para dos personas)
Ingredientes:
- Agua, sal y aceite
- 2 hojitas de laurel
- Ajo y cebolla
- ½ Pastilla de concentrado de carne
- 1 huevo
- 1 pack de bacon
- Pimienta negra
- Aproximadamente 200 gr. de spaguetti
- Brick de nata líquida
En una olla pon abundante agua a hervir. Añade tres puñaditos de sal, aceite, las hojitas de laurel y el concentrado de carne.
Pica el ajo en trocitos lo más pequeños posible (no me seas vag@) y la cantidad de cebolla que te parezca, también mejor pequeñitos. En una cazuela, echa aceite, el ajo y la cebolla, añade enseguida el beicon, ¡cuidado no se queme el ajo!. Cuando esté sofrito retíralo del fuego.
Cuando hiera el agua, echa la pasta, remueve de cuando en cuando para que no se pegue al fondo. Controla 8 minutos de ebullición.
Cuela el agua para separar los spaguetti ya cocidos, retira el laurel. Detén el punto de cocción con agua fría, déjalos que se elimine la mayor cantidad posible de agua, que se escurran bien.
Mientras, bate el huevo con una pizquita de sal. Agita la nata (sin abrir el brick) para que cuando la añadas salga bien líquida.
Añade los spaguetti al sofrito, cuando estén calientes, añade la nata líquida y cuando ésta la hayas mezclado bien, añade el huevo batido y lo mezclas bien con la pasta. Espolvorea la pimienta negra al gusto, mezcla todo y a servir.
¡Te vas a chupar los dedos!.
Tiempo de preparación: Nunca lo he cronometrado, pero en torno a los 15 minutos.
Bon apetite! On egin!
(Para dos personas)
Ingredientes:
- Agua, sal y aceite
- 2 hojitas de laurel
- Ajo y cebolla
- ½ Pastilla de concentrado de carne
- 1 huevo
- 1 pack de bacon
- Pimienta negra
- Aproximadamente 200 gr. de spaguetti
- Brick de nata líquida
En una olla pon abundante agua a hervir. Añade tres puñaditos de sal, aceite, las hojitas de laurel y el concentrado de carne.
Pica el ajo en trocitos lo más pequeños posible (no me seas vag@) y la cantidad de cebolla que te parezca, también mejor pequeñitos. En una cazuela, echa aceite, el ajo y la cebolla, añade enseguida el beicon, ¡cuidado no se queme el ajo!. Cuando esté sofrito retíralo del fuego.
Cuando hiera el agua, echa la pasta, remueve de cuando en cuando para que no se pegue al fondo. Controla 8 minutos de ebullición.
Cuela el agua para separar los spaguetti ya cocidos, retira el laurel. Detén el punto de cocción con agua fría, déjalos que se elimine la mayor cantidad posible de agua, que se escurran bien.
Mientras, bate el huevo con una pizquita de sal. Agita la nata (sin abrir el brick) para que cuando la añadas salga bien líquida.
Añade los spaguetti al sofrito, cuando estén calientes, añade la nata líquida y cuando ésta la hayas mezclado bien, añade el huevo batido y lo mezclas bien con la pasta. Espolvorea la pimienta negra al gusto, mezcla todo y a servir.
¡Te vas a chupar los dedos!.
Tiempo de preparación: Nunca lo he cronometrado, pero en torno a los 15 minutos.
Bon apetite! On egin!
Dos frases
"Quiero despertarme a tu lado"
"Todavía huelo a ti... ¡y me encanta!
"Todavía huelo a ti... ¡y me encanta!
Simona Torretta y Simona Pari
Acabo de oir la maravillosa noticia de la liberación de las dos cooperantes italianas secuestradas en Irak desde el 7 de septiembre.
Ojalá pronto el resto de personas que están en manos de los diferentes grupos terroristas/de resistencia sigan los mismos pasos.
Ojalá el pueblo iraquí, las personas de la calle como tú y yo sigan la misma suerte. Esas personas que durante años sufrieron el embargo de medicinas, sufrieron la dictadura de Sadam Hussein, otrora amigo incondicional de las potencias europeas y norteamericana y después actuante a su libre albedrío, padecieron varias guerras crueles (entre ellas dos contra la mayor fuerza militar de la Tierra, y mientras no se demuestre lo contrario del Universo), sufren un gobierno títere y una ocupación miserable basada en mentiras y falsedades.
Ojalá llegue el día en que nadie sea víctima por cuestiones geoestratégicas, de petróleo o del interés que grises mentes tengan a bien.
Ojalá llegue un día en que nunca más tengamos que gritar: ¡No a la guerra!
Me echo a temblar si pienso qué haría yo en esa situación, cómo salir adelante...
Ojalá pronto el resto de personas que están en manos de los diferentes grupos terroristas/de resistencia sigan los mismos pasos.
Ojalá el pueblo iraquí, las personas de la calle como tú y yo sigan la misma suerte. Esas personas que durante años sufrieron el embargo de medicinas, sufrieron la dictadura de Sadam Hussein, otrora amigo incondicional de las potencias europeas y norteamericana y después actuante a su libre albedrío, padecieron varias guerras crueles (entre ellas dos contra la mayor fuerza militar de la Tierra, y mientras no se demuestre lo contrario del Universo), sufren un gobierno títere y una ocupación miserable basada en mentiras y falsedades.
Ojalá llegue el día en que nadie sea víctima por cuestiones geoestratégicas, de petróleo o del interés que grises mentes tengan a bien.
Ojalá llegue un día en que nunca más tengamos que gritar: ¡No a la guerra!
Me echo a temblar si pienso qué haría yo en esa situación, cómo salir adelante...
Inocente, cretino o creido.
Bueno, ya tengo el titulico, algo es algo.
Este post tenía que empezar de otra manera, pero Adri ha hecho lo que nunca antes, poner su comentario antes siquiera de conocer el contenido, quizás de esa manera haya "mediatizado" el desarrollo de la narración, espero que no, pero así demuestra que me tiene cariñico.
A lo que vamos...
Varios post más abajo os contaba de mis andanzas por la playa del Torn. Para l@s que no lo sepáis, recordaros que se trata de una playa nudista y que yo estaba solo.
El segundo día cuando llegué apenas había gente, así que me instalé en la zona central, cerquita de las dunas y pinos, para estar protegido por si no mejoraba el día o se movía viento. Comencé mi paseo matutino. A la vuelta, a unos cinco metros yno toalla delataba la presencia de un vecino. Nada que objetar, personalmente habiendo sitio suelo intentar no incomodar con mi presencia al resto de usuarios, pero tampoco podía decir nada.
La mañana discurre tranquila y el sol hace lo que se supone que debe hacer, calentar de lo lindo. Uno que conoce su piel, y no quiere quemarse haciendo de esa manera que terminaran prematuramente sus vacaciones, decide que es momento de reponer la crema solar.
Cuando estoy en esta labor digna de contorsionista (siempre he admirado a esas personas que con tanta gracia y sutileza se ponen la crema, y sin llenarse de arena!) mi "vecino" inicia la conversación: "Si, protégete bien, que estás blanquito, sobre todo en los hombros y el final de la espalda".
"¿Llegas bien al triángulo de la espalda?, continúa, si quieres te doy la crema yo.
Sin ninguna maldad ni otro pensamiento le contesto: "Gracias, llego bien". La verdad es que no me apetece que nadie me ponga la mano encima... Y entonces es cuando mi mente reacciona (siempre he sido muy lento)... ¿Me estaba sondeando?. ¿Quería algo más?.
Y claro, como siempre he ido acompañado a la playa y no me suelen "entrar", y uno no va por ahí levantando pasiones, empiezo a darle vueltas y a preguntarme:
- ¿Soy un creído por pensar que él se interesó por mí con intenciones de tipo sexual?.
- ¿Soy un cretino por pensar eso, si él sólo quiso ser amable?.
- ¿Soy un inocente por pensar esto, si está claro como el día?.
Y una vez leído, ¿qué piensas Adri?.
¿Qué pensar si alguien del otro sexo os lo dice?. ¿Y del mismo sexo?.
¿Y si es conocid@?.
Un besito
Este post tenía que empezar de otra manera, pero Adri ha hecho lo que nunca antes, poner su comentario antes siquiera de conocer el contenido, quizás de esa manera haya "mediatizado" el desarrollo de la narración, espero que no, pero así demuestra que me tiene cariñico.
A lo que vamos...
Varios post más abajo os contaba de mis andanzas por la playa del Torn. Para l@s que no lo sepáis, recordaros que se trata de una playa nudista y que yo estaba solo.
El segundo día cuando llegué apenas había gente, así que me instalé en la zona central, cerquita de las dunas y pinos, para estar protegido por si no mejoraba el día o se movía viento. Comencé mi paseo matutino. A la vuelta, a unos cinco metros yno toalla delataba la presencia de un vecino. Nada que objetar, personalmente habiendo sitio suelo intentar no incomodar con mi presencia al resto de usuarios, pero tampoco podía decir nada.
La mañana discurre tranquila y el sol hace lo que se supone que debe hacer, calentar de lo lindo. Uno que conoce su piel, y no quiere quemarse haciendo de esa manera que terminaran prematuramente sus vacaciones, decide que es momento de reponer la crema solar.
Cuando estoy en esta labor digna de contorsionista (siempre he admirado a esas personas que con tanta gracia y sutileza se ponen la crema, y sin llenarse de arena!) mi "vecino" inicia la conversación: "Si, protégete bien, que estás blanquito, sobre todo en los hombros y el final de la espalda".
"¿Llegas bien al triángulo de la espalda?, continúa, si quieres te doy la crema yo.
Sin ninguna maldad ni otro pensamiento le contesto: "Gracias, llego bien". La verdad es que no me apetece que nadie me ponga la mano encima... Y entonces es cuando mi mente reacciona (siempre he sido muy lento)... ¿Me estaba sondeando?. ¿Quería algo más?.
Y claro, como siempre he ido acompañado a la playa y no me suelen "entrar", y uno no va por ahí levantando pasiones, empiezo a darle vueltas y a preguntarme:
- ¿Soy un creído por pensar que él se interesó por mí con intenciones de tipo sexual?.
- ¿Soy un cretino por pensar eso, si él sólo quiso ser amable?.
- ¿Soy un inocente por pensar esto, si está claro como el día?.
Y una vez leído, ¿qué piensas Adri?.
¿Qué pensar si alguien del otro sexo os lo dice?. ¿Y del mismo sexo?.
¿Y si es conocid@?.
Un besito
De lo que se come, se cría (y II)
Uno de vuestros comentarios me engrasa la neurona (la otra que tenía marchose de vacaciones).
Eliminaré las pechugas de pollo (todas para ti, Ardelia) sobretodo por el tema de las hormonas. Evitaré las manos de cerdo, el besugo y la merluza...
¿A mi edad probaré el rabo de toro y las criadillas?. Claro que si quisiera acudir a Pekín de Juegos Olímpicos podría empezar por una dosis intensiva de ancas de rana... "tiembla" Lamela.
Eliminaré las pechugas de pollo (todas para ti, Ardelia) sobretodo por el tema de las hormonas. Evitaré las manos de cerdo, el besugo y la merluza...
¿A mi edad probaré el rabo de toro y las criadillas?. Claro que si quisiera acudir a Pekín de Juegos Olímpicos podría empezar por una dosis intensiva de ancas de rana... "tiembla" Lamela.
De lo que se come se cría
Tendré que dejar de comer melón, la txapela ha encogido y tal vez este invierno no me sirva, y mis entendederas nunca han sido una maravilla...
Eliminaré de mi dieta los alimentos ácidos, algún día me voy a llevar un "caste" bien dado. La fruta la comeré madura, que ya va siendo hora de dejar en casa los "airganboys"...
Eliminaré de mi dieta los alimentos ácidos, algún día me voy a llevar un "caste" bien dado. La fruta la comeré madura, que ya va siendo hora de dejar en casa los "airganboys"...
Cancionero (III)
DE PASO
Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.
Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.
Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...
Quien pone reglas al juego
se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.
La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.
Hay demasiados profetas,
profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.
En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.
Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.
Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.
Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...
Quien pone reglas al juego
se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.
La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.
Hay demasiados profetas,
profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.
En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.
Canciones (II)
CUANDO ERA MÁS JOVEN
Cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte
y dormí con chicas que lo hacían con hombres por primera vez.
Compraba salchichas y olvidaba luego pagar el importe
cuando era más joven me he visto esposado delante del juez
cuando era más joven cambiaba de nombre en cada aduana
cambiaba de casa, cambiaba de oficio, cambiaba de amor
mañana era nunca y nunca llegaba pasado mañana.
Cuando era más joven buscaba el placer engañando al dolor.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama,
había días que tocaba comer, había noches que no,
fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas
que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo.
Pasaron los años terminé la mili, me metí en un piso,
hice algunos discos, senté la cabeza, me instalé en Madrid.
Tuve dos mujeres pero quise más a la que más me quiso
una vez le dije "¿te vienes conmigo?" y contestó que sí.
Hoy como caliente, pago mis impuestos, tengo pasaporte
pero algunas veces pierdo el apetito y no puedo dormir.
Y sueño que viajo en uno de esos trenes que iban hacia el norte
cuando era más joven la vida era toda distinta y feliz.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama
había días que tocaba comer, había noches que no,
fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas,
que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo...
Cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte
y dormí con chicas que lo hacían con hombres por primera vez.
Compraba salchichas y olvidaba luego pagar el importe
cuando era más joven me he visto esposado delante del juez
cuando era más joven cambiaba de nombre en cada aduana
cambiaba de casa, cambiaba de oficio, cambiaba de amor
mañana era nunca y nunca llegaba pasado mañana.
Cuando era más joven buscaba el placer engañando al dolor.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama,
había días que tocaba comer, había noches que no,
fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas
que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo.
Pasaron los años terminé la mili, me metí en un piso,
hice algunos discos, senté la cabeza, me instalé en Madrid.
Tuve dos mujeres pero quise más a la que más me quiso
una vez le dije "¿te vienes conmigo?" y contestó que sí.
Hoy como caliente, pago mis impuestos, tengo pasaporte
pero algunas veces pierdo el apetito y no puedo dormir.
Y sueño que viajo en uno de esos trenes que iban hacia el norte
cuando era más joven la vida era toda distinta y feliz.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama
había días que tocaba comer, había noches que no,
fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas,
que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo...
Canciones (I)
TU NOMBRE ME SABE A HIERBA
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
cerré mi puerta una mañana y eché a andar.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
dejé los montes y me vine al mar.
Tu nombre me sabe a hierba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua.
Tu nombre me lleva atado
en un pliegue de tu talle
y en el bies de tu enagua.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
aunque estés lejos yo te siento a flor de piel.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
se hace más corto el camino aquél.
Tu nombre me sabe a hierba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua.
Tu nombre me lleva atado
en un pliegue de tu talle
y en el bies de tu enagua.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
mi voz se rompe como el cielo al clarear.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
dejé los montes y me vine al mar...
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
cerré mi puerta una mañana y eché a andar.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
dejé los montes y me vine al mar.
Tu nombre me sabe a hierba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua.
Tu nombre me lleva atado
en un pliegue de tu talle
y en el bies de tu enagua.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
aunque estés lejos yo te siento a flor de piel.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
se hace más corto el camino aquél.
Tu nombre me sabe a hierba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua.
Tu nombre me lleva atado
en un pliegue de tu talle
y en el bies de tu enagua.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
mi voz se rompe como el cielo al clarear.
Porque te quiero a ti, porque te quiero,
dejé los montes y me vine al mar...
La playa del Torn
Sentía una mezcla de nerviosismo y excitación. Con estas premisas el trayecto se me hizo larguísimo. Pero por fin me vi aparcado frente al camping.
Los carteles no dejaban lugar a dudas: “Platja del Torn. Platja naturista”. ¡Bien!. Ja soc aquí!.
La verdad es que era un poco pronto, y se veía poquita gente en la playa, pero allí que me fui con mi bolsa y mis ganas de pasarlo bien.
Nada más llegar a la arena lo primero que hice fue desnudarme, ¿no era una playa reconocida como nudista?, pues a no perder ni un solo segundo. L@s que practicáis el nudismo ya sabéis la maravillosa sensación de libertad que recorre tu cuerpo. Cada vez es para mí diferente, pero tan agradable como la primera...
Así que ahora me quedaba la difícil tarea de decidir en qué kilómetro de arena quería plantificarme. Hasta el entorno acompaña. Cada día me es más difícil entender cómo hay personas que se empeñan en ir a playas agobiantes, atestadas de gente, donde es casi misión imposible no llenarle la toalla a alguien con arena. (Bueno, hay gente que ni se molesta en tener cuidado, y cuanto más cerca pasen de ti, mejor). Playas donde las construcciones empiezan a escasos metros de la arena... Playas de radiocasettes, gritos, agobios de aparcamiento... Pero en fin, que sigan acudiendo a esas playas, y nos dejen las demás como están.
La playa está muy limpia, hay papeleras, servicio de vigilancia. La parte de atrás es un pinar y parte de la extensión del camping. Muy cerquita pasa la línea férrea, que puede ser algo molesta por la frecuencia con que pasan los trenes, pero yo estaba tan a gusto, que ni eso me molestaba.
Poco a poco las sensaciones fueron mejorando. El sol salió, fue acudiendo más gente, pero sin agobios y mi satisfacción por haberme acercado era plena. Tanto es así que el resto de los días que estuve por allí, ni me planteé buscar otra playa.
Creo que voy a volver muchas veces por allí...
Cumpleaños
Fue mi cumpleaños, y afortunadamente, hasta el año que viene no habrá otro. No tengo el síndrome de Peter Pan, no es eso. No es que no quiera crecer, reconozco el inexorable paso del tiempo como algo inevitable, lo que no quiero es celebrar. No quiero ser especialmente feliz ese día, quiero serlo más días a lo largo del año, “sólo” es eso.
Imagino que esto también tendrá un nombre, que alguien sesudo lo habrá estudiado y que le habrá puesto un nombre. ¿Lo sabes tú?.
Y antes de cumplir viene el suplicio de la pregunta de rigor: “¿Qué quieres que te regale?”. Procuro poner la mejor de las sonrisas, “de verdad que no hace falta, no tienes que regalarme nada, está bien así”. ¿Por qué no lo pueden entender?.
Y para ser feliz necesito que no sólo me felicites ese día y saber de ti por tu mensaje. Me gustaría saber de ti más días, que pudiéramos vernos, compartir un café... Poder abrazarte y darte un beso. Mirarte a los ojos y hacer brotar una sonrisa en tus labios.
Intento entender porqué no quieres... Quizás sea un egoísta...
Por el Delta
A la mañana siguiente los excesos del temporal eran evidentes. Árboles caídos, ramas por doquier, plantaciones de arroz arrasadas, campos y calles inundados... Y el cielo plomizo.
Con todo el día por delante y sin ninguna esperanza de poder volver a disfrutar de la playa, decidí que por lo menos me recorrería el Delta, y si el sol salía, poco me costaba acercarme a la playa.
Inicié mi periplo por la playa del Trabucador. ¡Qué pena!. Una parte de la suciedad, plásticos sobretodo, se veía a las claras que procedía de lo que el mar había depositado la noche anterior. Otra parte había sido manos humanas las que lo habían esparcido por doquier. En cualquier caso, el responsable último, era el hombre. No dejé que la primera impresión me decepcionara, pero mi ánimo quedó un poco tocado.
Volví sobre mis pasos y me dirigí a la playa del Eucaliptus. El acceso a la zona donde había estado el día anterior estaba inundado, así que seguí rumbo al norte.
Pasé por Sant Jaume d´Enveja con la intención de buscar la playa del Serrallo. Soledad absoluta, y el sol pugnando por salir entre las nubes. Aposté a que el sol iba a ganar su batalla, así que acomodé mi toalla y me desnudé dispuesto a esperarlo y dejar que acariciara mi piel. Para no quedar helado paseé por la playa... Toda la playa para mi solo.
Hube de darme por vencido, aquel no era mi día. Así que continué mi “tourneé” por las playas del Delta. Volví sobre mis pasos y me dirigí a la playa de Migjorn... Antes, poco antes de llegar hice una pequeña parada en un mirador desde donde observar a las aves.
También en esta zona la acción de la lluvia y el temporal era evidente. Me paseé por la playa para conocerla un poquito mejor y continué mi marcha. De aquí me fui a Deltebre, pero vía Amposta. Aunque fuera una vuelta innecesaria, quería recorrer lo máximo posible. Se hacía la hora de comer y en Deltebre encontré un lugar estupendo, barato, comida casera... ¿Volvía a sonreírme la suerte?.
Después de comer decidí acercarme a la playa de la Marquesa. Si cabe, aquí el viento soplaba con más fuerza, la playa igual de desoladora. No duré ni cinco minutos. Solo me quedaba ya por visitar la playa de Riumar, junto a la urbanización del mismo nombre.
Me alejé de la zona habitada y busque en la dunas un refugio del viento, que estuviera soleado. Me pudo más las ganas de disfrutar de la playa y mi desnudez que la comodidad del día, la verdad es que el día invitaba muy poco al disfrute y el baño.
Afortunadamente las previsiones apuntaban a que al día siguiente el tiempo iba a mejorar sustancialmente. Me quedaba la duda de si el viento iba a remitir, por lo que me decidí a subir a la playa nudista del Torn. Creía que los 50 km. que tendría que recorrer podrían merecer la pena.
Con todo el día por delante y sin ninguna esperanza de poder volver a disfrutar de la playa, decidí que por lo menos me recorrería el Delta, y si el sol salía, poco me costaba acercarme a la playa.
Inicié mi periplo por la playa del Trabucador. ¡Qué pena!. Una parte de la suciedad, plásticos sobretodo, se veía a las claras que procedía de lo que el mar había depositado la noche anterior. Otra parte había sido manos humanas las que lo habían esparcido por doquier. En cualquier caso, el responsable último, era el hombre. No dejé que la primera impresión me decepcionara, pero mi ánimo quedó un poco tocado.
Volví sobre mis pasos y me dirigí a la playa del Eucaliptus. El acceso a la zona donde había estado el día anterior estaba inundado, así que seguí rumbo al norte.
Pasé por Sant Jaume d´Enveja con la intención de buscar la playa del Serrallo. Soledad absoluta, y el sol pugnando por salir entre las nubes. Aposté a que el sol iba a ganar su batalla, así que acomodé mi toalla y me desnudé dispuesto a esperarlo y dejar que acariciara mi piel. Para no quedar helado paseé por la playa... Toda la playa para mi solo.
Hube de darme por vencido, aquel no era mi día. Así que continué mi “tourneé” por las playas del Delta. Volví sobre mis pasos y me dirigí a la playa de Migjorn... Antes, poco antes de llegar hice una pequeña parada en un mirador desde donde observar a las aves.
También en esta zona la acción de la lluvia y el temporal era evidente. Me paseé por la playa para conocerla un poquito mejor y continué mi marcha. De aquí me fui a Deltebre, pero vía Amposta. Aunque fuera una vuelta innecesaria, quería recorrer lo máximo posible. Se hacía la hora de comer y en Deltebre encontré un lugar estupendo, barato, comida casera... ¿Volvía a sonreírme la suerte?.
Después de comer decidí acercarme a la playa de la Marquesa. Si cabe, aquí el viento soplaba con más fuerza, la playa igual de desoladora. No duré ni cinco minutos. Solo me quedaba ya por visitar la playa de Riumar, junto a la urbanización del mismo nombre.
Me alejé de la zona habitada y busque en la dunas un refugio del viento, que estuviera soleado. Me pudo más las ganas de disfrutar de la playa y mi desnudez que la comodidad del día, la verdad es que el día invitaba muy poco al disfrute y el baño.
Afortunadamente las previsiones apuntaban a que al día siguiente el tiempo iba a mejorar sustancialmente. Me quedaba la duda de si el viento iba a remitir, por lo que me decidí a subir a la playa nudista del Torn. Creía que los 50 km. que tendría que recorrer podrían merecer la pena.
¡Vacaciones!
Sencillamente las necesitaba. Mi mente no daba más de sí, necesitaba irme, desconectar, descansar, “nadear”.
¿Dónde se va uno en septiembre?. Me apetecía playa, pero no quería darme una paliza de conducir, además una semana pasa volando. Así que elegí el Delta del Ebro, coincidió además que un compañero de trabajo me habló de las kilométricas playas desiertas... Buceé en Internet buscando información de rutas, playas... Creí que a mi pareja no le iba a hacer ni pizca de gracia que me fuera sólo, y esa fue otra sorpresa... ¡hasta me buscó el hotel!. Iban a ser mis primeras “vacaciones” en soledad desde que andamos juntos.
La semana antes de mi partida todo pareció que se quería volver en mi contra. Se unió a mi agobio anterior por las ganas de escapar la posibilidad de que todo se quedara en agua de borrajas, y eso incrementó mi desazón.
Pero un hado bueno se cruzó en mi camino y todo se conjuró a mi favor.
No iban a ser unas vacaciones para mirar en mi interior, buscarme a mi mismo, decidir qué camino quiero tomar en la vida, nada de eso. Unas vacaciones “superfluas”, sin horarios, sin prisas, sin tener que ver y visitar cientos de lugares. Mi objetivo era encontrar una playa donde estar tranquilo, disfrutar del sol completamente desnudo.
Comí al rato de llegar a Sant Carles de la Rapita, y tras hacerme con un plano de la zona, eché al coche la crema solar y la toalla y me dispuse a descubrir las playas de la zona.
Las ganas que tenía yo de estar en la playa hicieron que buscara acomodo en la primera que visité, la del Eucaliptus. Ya me habían hablado de ella. Algo ventosa aquel día, me obligó a parapetarme detrás de una pequeña duna. Gente a lo lejos, muy a lo lejos. Aquello empezaba a gustarme.
Aquella noche fue el diluvio... ¿Se me había acabado el buen tiempo?.
Abi Antoni
Realmente no sé si ese es tu nombre, pero al verte se me ocurrió que podrías llamarte así. Tampoco sé si tienes nietos, me aventuraré a pensar que aquel gesto me reveló que no los tenías, que tal vez un día los tuviste o que hubieras deseado tenerlos. Quien sabe si los tenías, pero no podías verlos.
Comías en una mesa cercana a la nuestra. En el restaurante Els Arcs, en Deltebre, era la Diada. Un grupito de niños jugueteaba entre los pies de sus padres, cuatro niñas morenas y un niño rubito.
Llamaste a la camarera, le comentaste lo que deseabas. Al ratito ella volvió con una caja de "chuches". Tus ojitos de abuelo, esos de haber visto muchas desgracias, casi dejaban caer una lágrima furtiva. Tu infinita timidez podía contigo. Tuviste el cuidado de hacer extensiva tu invitación a todos los niños y niñas del comedor.
Casi rompes en llanto cuando se acercaron en fila a darte las gracias.
¿Por qué cuento esto?. Simplemente porque me conmovió tu ternura.
Comías en una mesa cercana a la nuestra. En el restaurante Els Arcs, en Deltebre, era la Diada. Un grupito de niños jugueteaba entre los pies de sus padres, cuatro niñas morenas y un niño rubito.
Llamaste a la camarera, le comentaste lo que deseabas. Al ratito ella volvió con una caja de "chuches". Tus ojitos de abuelo, esos de haber visto muchas desgracias, casi dejaban caer una lágrima furtiva. Tu infinita timidez podía contigo. Tuviste el cuidado de hacer extensiva tu invitación a todos los niños y niñas del comedor.
Casi rompes en llanto cuando se acercaron en fila a darte las gracias.
¿Por qué cuento esto?. Simplemente porque me conmovió tu ternura.
De vuelta
Es lunes y suena el despertador. No hay manera, no ha sido un mal sueño, la jornada de trabajo comienza ya.
De nada me ha servido implorar y suplicar, pedir por favor y casi de rodillas... ¡Hay que volver al trabajo!.
Lo que más me ha costado es tener que decidir qué ropa me ponía. Esta última semana bastaba elegir el pantalón corto y la camiseta, brincar al restaurante, desayunar y como alma que lleva el diablo, correr a extender la toalla en la playa.
Una vez allí, despojarme de toda la ropa y dejar que el sol me acariciara todo el cuerpo, sin prisa, sin otro trabajo, sin mayor urgencia.
De nada me ha servido implorar y suplicar, pedir por favor y casi de rodillas... ¡Hay que volver al trabajo!.
Lo que más me ha costado es tener que decidir qué ropa me ponía. Esta última semana bastaba elegir el pantalón corto y la camiseta, brincar al restaurante, desayunar y como alma que lleva el diablo, correr a extender la toalla en la playa.
Una vez allí, despojarme de toda la ropa y dejar que el sol me acariciara todo el cuerpo, sin prisa, sin otro trabajo, sin mayor urgencia.
Cadenas
Quien me conoce sabe lo que pienso de las famosas "cadenas" que funcionan por la red. El mensaje que adjunto es una de ellas. La reproduzco porque a este texto debería hacerle caso, pero me es más sencillo instalarme en la rutina y no dar pasos...
"Una historia para pensar..."
Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después....
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo,
después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces
después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son
lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.
Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro
esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche,
cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el
ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que NO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ
QUE AHORA MISMO.
Si no es ahora, ¿cuándo? La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.
No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA ....ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVES, y
atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan
especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE.
Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta
que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te
divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la
noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir
que no hay mejor momento que justamente ÉSTE PARA SER
FELIZ....
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO.
TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO,
AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO,
Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO.
"Una historia para pensar..."
Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después....
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo,
después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces
después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son
lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.
Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro
esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche,
cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el
ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que NO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ
QUE AHORA MISMO.
Si no es ahora, ¿cuándo? La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.
No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA ....ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVES, y
atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan
especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE.
Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta
que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te
divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la
noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir
que no hay mejor momento que justamente ÉSTE PARA SER
FELIZ....
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO.
TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO,
AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO,
Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO.