Llegará el frío...
Llegará el frío...
Una mañana llegará el frío. Un rictus pétreo sellará mis labios. La última lágrima derramada resbalará por la mejilla antes de perderse en el vacío.
...
La angustiosa sensación de silencio fue calando en su ánimo. A la vez notó que una mano asía su garganta impidiendo que el grito surgiera. La sensación de ahogo se extendió a su pecho, le abrasaba por dentro, se hundía en sus entrañas, le desgarraba el ser.
No recordaba ya el tiempo que estaba acurrucado en el sillón. Había dejado pasar las horas, lentas, pesadas, hasta que la luz que entraba por la ventana se convirtió en apenas una penumbra procedente de las farolas que mal iluminaban la calle. Cobijado bajo una manta sintió la pesadez en sus párpados, la realidad desapareció lentamente.
...
Su existencia transcurría feliz sin otra preocupación que alterara su ordenada vida. Tampoco tenía otra inquietud que le provocara rebelarse ante el anodino pasar de los días. Y sin embargo ocurrió.
Como todas las tardes había acudido al café. La misma mesa, un café solo y el periódico. La misma prudente rutina de todos los días. Al principio no reparó en ella, una leve mirada cuando oyó el leve tintineo de la campanilla que anunciaba que un nuevo cliente entraba en el local. Volvió a su lectura tan pronto ella se acercó recorriendo la barra del bar.
Sin embargo ya no pudo concentrarse en su lectura, algo en ella había llamado su atención y despertado la curiosidad. Desde su privilegiado parapeto pudo recorrerla sin ser descubierto. Nunca antes la había visto por allí, no al menos a la hora que él frecuentaba el establecimiento. Conocía a todos los habituales, los había observado por semanas. Conocía su forma de andar, de vestir, sabía de sus gustos.
Por dos veces sus miradas se encontraron, en ambas ocasiones él separó rápidamente sus ojos de los de ella. Pero en la segunda ocasión algo cambió, ella había sonreído, y esa sonrisa hizo que despertaran en él sentimientos olvidados. Una oleada de imágenes bombardeó su mente. Algo, largo tiempo dormido, despertó en su interior. Se encerró en sus recuerdos, olvidó dónde estaba y retornó a un tiempo anterior.
Sólo el tintineo de la puerta le sacó de su aislamiento. Una ráfaga de aire frío recorrió el local. Ella había desaparecido.
Lentamente volvió a su casa. Se sentó en el sillón junto a la ventana y esperó que la luz se apagara.
Comentario:
Creo que he leido 5 veces esto... y me sigue pareciendo como la primera vez... Saludos.
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Para ver mis fotos hay que poner "ept", sin las comillas.
Adelante!
Adelante!
Comentario:
Hay momentos, son solo un momento, pero esos son los fotogramas de lo que es la vida
Comentario:
¿Por que sera que cuando una mujer nota que te fijas en ella, te mira dos veces?
¿Y la 2ª vez, sonrie? ;-)
Oyes, por favor, sigue escribiendo ene sa linea :-)
¿Y la 2ª vez, sonrie? ;-)
Oyes, por favor, sigue escribiendo ene sa linea :-)
Comentario:
A veces basta una simple mirada, para que una imagen se quede grabada en nuestra memoria, ¿cuál será el secreto?
Pero es una sensación agradable que te apetece atrapar y no dejar ir :)
Saludos!
;o)
Pero es una sensación agradable que te apetece atrapar y no dejar ir :)
Saludos!
;o)
Comentario:
Interesante evocación del encuentro con la mujer, no es fácil poner en palabras lo un hombre puede lelgar a sentir con el cuerpo.
Comentario:
Increíble lo que puede provocar la visión de una mujer ¿verdad? Y no hace falta que sea bella, ni tan siquiera atractiva, hay mujeres que tienen un magnetismo especial...
Un abrazo!
Un abrazo!