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Acerca de
Soy más raro que un perro verde, para que nos vamos a engañar. Hay personas que dicen que soy inteligente, ocurrente, dulce y sensible. A lo que añado que soy borde a ratos, introvertido y tímido (y no, eso no se lo digo a todas), pero que me encanta conocer personas.
Sindicación
 
Paseando por la red me encontré...

Mucho se ha escrito sobre las bondades que tiene y los perjuicios que nos puede causar la red. Siempre he defendido la idea de que se trata, ni más ni menos, del reflejo de la sociedad, más globalizada si cabe, en que nos movemos.

Si que parece que las actitudes y acciones negativas son mucho más frecuentes que lo que en nuestro entorno se dan. Quizás porque se les da más cobertura y seguimiento. Quizás sea porque amparados en el vacío legal, en la dificultad de perseguir a los responsables, en la aparente seguridad del anonimato, muchas más personas oscuras se lanzan a montar sus sucios negocios, manejos, dando así rienda suelta a sus más profundas miserias.

Si pongo en una balanza lo que de positivo y negativo me ha aportado la red, abultadamente el platillo de lo positivo hace inclinar la balanza en ese sentido. Y no digo que no hay atenido experiencias negativas. Pero son tan pocas que las he olvidado pronto; quizás un sexto sentido, quizás por ser demasiado precavido haya ayudado a que mi visión de la red sea tan positiva.

Acababa el año 1997 cuando me regalé mi primer PC. A primeros de 1998 me conectaba por primera vez en casa a la red de redes. Creo recordarme embobado, con la boca y los ojos abiertos como platos, viendo en la pantalla de mi ordenador el universo que ante mí se abría. Eran tiempos en los que existía aún Ozú!. Casi no ha llovido.

Torpe como era en aquel tiempo (sí, más que ahora, aunque parezca imposible), me puse a bucear en el proceloso mar recién descubierto Más que bucear lo que hice fue darme un buen trago de sus saladas aguas... casi me ahogo, ja, ja, ja.

Pero a lo que iba. Entre los términos de búsqueda incluí mi apellido materno. No es muy común, así que no era factible que me aparecieran demasiados resultados.

Entre todas las entradas, una llamó mi atención por encima de las demás. Se trataba de un negocio de alquiler de casas en Baja California, México. El propietario, un norteamericano de nombre Mike.

Alguna vez había oído en casa hablar de antepasados que habían marchado a América en busca de fortuna (si como en la canción Maitetxu) y de los que se había perdido la pista muchos años atrás. Del hallazgo le comenté a mi madre, quien me refrescó la memoria dándome detalles de aquellos que tuvieron que emigrar a principios del siglo XX. Con su aprobación me puse en contacto con el “pariente” a quien referí algunos de los datos sustanciales que mi madre me había contado. Guardé detalles por si esta persona quería corroborar lo que le contaba solicitando más información.

Esa misma tarde, recuerdo que era domingo, recibí en mi correo una sucinta nota. MI, desde ese momento, “primo” Mike me decía que efectivamente los datos, fechas, nombres, acontecimientos que le contaba coincidían con lo que él sabía de sus antepasados.

Días más tarde recibí tres correos más, esta vez firmados por Jo Ann, quien me sometía a un “tercer grado” en toda regla...

Pues si, acababa de localizar a los nietos de uno de aquellos antepasados.

La relación se había roto en 1947, tras la muerte de mi bisabuelo y el último de sus tres hermanos que marcharon a California.

Los emails para ponernos al día se sucedieron de forma casi diaria, a veces más de uno por día. Un problema de salud impidió que ese mismo año nos conociéramos. En julio de 1999 Jo Ann pasó con nosotros quince días, conociendo a su extensa familia. Al año siguiente repitió viaje, esta vez acompañada de sus padres. Más tarde tuve la oportunidad de visitar California y Oregón, siendo tratado a cuerpo de rey, porque claro, no todos los días te visitan tus parientes de Europa.

Paseando por la red me encontré... ¡a mi prima Jo Ann!.




 
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Vaya lo primero gracias por tu apoyo eres un amigo ;)

Y yo quiero tener alguien de por ahi jejeje lo mas lejos que llega mi familia es a Granada o Alemania jejeje
 
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Que envidia yo tengo toda la familia en España (o al menos eso creo)...

Pero sería una buena excusa para viajar...
 
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Un post muy interesane.. jje, me ha gustado mucho... y sobre todo la foto jeje estas muy favorecido, me encanta!!
besitos!
 
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Si, la red al principio es como el oceano, puedes ahogarte. Pero si aprendes a nadar en sus aguas, yo como tu, creo ke puede darte muchas satisfacciones. A mi tb me las ha dado. Un veso (ke tengo la b cambiada de sitio en mi pc nuevo, jeje)
 
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Vaya que historia con final feliz más curiosa... y la foto esa me encanta... yo quiero una con ese fondo jejeje... donde dices q tengo q ir?... Saludos.
 
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Que bien. De veras que que ha sido algo emocionante.
La verdad es que la red para estas cosas es genial. Lastima que sea utilizada para fines mas oscuros....
Me ha gustado tu historia.
Un abrazo.
 
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Vaya, me sorprende que tuvieras esa suerte, yo también he hecho mis intentos con la parte de mi familia materna que emigró a Argentina hace ya la friolera de noventa años, aunque no he obtenido nunca ningún resultado favorable. El caso es que siempre he pensado que si encontrase a alguno de mis primos argentinos fliparía, aunque doy por supuesto que mi apellido es mucho más común que el tuyo. Que envidia me das…
No