Anoche tuve un sueño...
...o virus, teléfono y televisión.
Esta madrugada el sonido del teléfono me ha sobresaltado. Ni siquiera ha sido un timbrazo completo, pero me he quedado esperando que volviera a sonar. Las cuatro de la madrugada no es una hora muy habitual de recibir llamadas, y si las hay, son presagio de mala noticia y de salir corriendo hacia Urgencias.

El caso es que cuando he conseguido serenarme y volverme a dormir han llegado las pesadillas.
De repente, tras la señal recibida en el teléfono, la televisión se ha encendido por arte de magia. Ningún canal en concreto se veía, sino que una serie de mensajes amenazantes, injuriantes, firmados por extraños (y no tan extraños y desconocidos) han ido desfilando por la pantalla. Ataques a gente comprometido, a amigos, a organizaciones que me son cercanas... De nada ha servido que apagara la televisión, automáticamente se ha vuelto a encender...
Acabo de soñar con el primer virus que se propaga por teléfono y afecta a tu televisor.
“Anoche tuve un sueño
y anoche era verano
y espero que mi sueño
no sea mi futuro...”
Esta madrugada el sonido del teléfono me ha sobresaltado. Ni siquiera ha sido un timbrazo completo, pero me he quedado esperando que volviera a sonar. Las cuatro de la madrugada no es una hora muy habitual de recibir llamadas, y si las hay, son presagio de mala noticia y de salir corriendo hacia Urgencias.

El caso es que cuando he conseguido serenarme y volverme a dormir han llegado las pesadillas.
De repente, tras la señal recibida en el teléfono, la televisión se ha encendido por arte de magia. Ningún canal en concreto se veía, sino que una serie de mensajes amenazantes, injuriantes, firmados por extraños (y no tan extraños y desconocidos) han ido desfilando por la pantalla. Ataques a gente comprometido, a amigos, a organizaciones que me son cercanas... De nada ha servido que apagara la televisión, automáticamente se ha vuelto a encender...
Acabo de soñar con el primer virus que se propaga por teléfono y afecta a tu televisor.
“Anoche tuve un sueño
y anoche era verano
y espero que mi sueño
no sea mi futuro...”
Comentario:
no era un sueño, se lo aseguro... Yo, por desgracia, descolgué el teléfono: era un señor de belchite, preguntaba por Carmen De la hoz. Sobran comentarios sobre la metáfora. Elhorror... El horror...