Y en la noche de san Juan... (y II)
PIRINEO ARAGONÉS
Un buen ejemplo de lo dicho anteriormente lo encontramos en el Pirineo aragonés, donde, en algunos lugares, antiguamente antes de la llegada del alba se llevaban a los rebaños a beber a los ríos para protegerlos de enfermedades, al igual que la gente de los pueblos que también tenían que ir a los ríos a bañarse, porque se decía que ese día el agua bajaba bendecida y curaba todos los males. A esta manifestación de la gente se le llamaba “Sanjuanarse”.
En otros, el rito consistía en beber agua de siete fuentes distintas, también antes del amanecer.
En San Juan de Plan la noche de San Juan la gente de las bordas de San Mamés descendían hacia el pueblo con teas encendidas. En esa noche todo tenía propiedades curativas. Se tenía que recoger un ramo de flores y bendecirlo en la iglesia al día siguiente. Una vez seco el ramo se echaba al fuego y esto espantaba a las tormentas y rayos, los pétalos de los ramos hechos en infusión curaban los ojos enfermos.
En el Ibón de Plan, un hada aparecía con el primer rayo de luz y sólo era vista por aquellos puros de corazón. A este lago se le llama también La Basa de la Mora.
Fuente: http://www.pirineos.com/article/articleview/939/1/97/