Qué bueno que viniste!
Mis locuras... Siéntete como en casa, ponte cómod@, en la nevera hay bebida fresca...
Acerca de
Soy más raro que un perro verde, para que nos vamos a engañar. Hay personas que dicen que soy inteligente, ocurrente, dulce y sensible. A lo que añado que soy borde a ratos, introvertido y tímido (y no, eso no se lo digo a todas), pero que me encanta conocer personas.
Sindicación
 
Sabores de toda la vida
Desde que yo recuerdo, lo cual hace cada vez más tiempo, sé que soy un laminero de primer orden. ¡Así que entenderéis el sacrificio que supone tener una caja de bombones y no poder abrirla!.

Ahora en serio… si puedo.

De cuando en cuando, como en “flash-back”, vuelven a mí recuerdos perdidos, casi olvidados, pero sin duda guardados en algún cajón de la memoria. Vuelven, se manifiestan, siempre unidos a algún objeto de la vida cotidiana: unas tijeras, un puzzle, un molinillo de café manual…



El último caso ha sido con las galletas de una marca en particular, presentadas en una caja de surtidos, como las que veis en las fotos. Esa caja de galletas me ha devuelto la imagen de mi abuela allá en su casa en Navarra, aquel pueblo chiquito que en los periodos de vacaciones, y especialmente en verano, se convertía en todo mi mundo. Me ha traído las carreras por las calles, los juegos infantiles, aquella fuente del parque, el río donde cogíamos renacuajos (cabezudos les llamábamos), chipas y toda suerte de reptiles, insectos, etc.

Fui feliz en aquel lugar hasta la adolescencia. Conocí los amores de verano, la separación de septiembre, el no te olvides de octubre… Luego aquel pueblo, aquel mundo inmenso un día, se fue volviendo pequeño, insignificante. Perdimos el contacto los de la pandilla, cambiaron los vecinos, buscamos nuestro camino por otros mundos que acabaron sustituyendo aquel.

Y tal como me fui alejando sé que un día, cuando sea el último, he de volver a dormir allí.

 
Comentario:
Gracias por el bombón. Ayuda a superar la depre del lunes.
 
Comentario:

Por cierto...



coge

 
Comentario:
Aun k pasaran mil años, cada vez k volvieras a ese pekeño pueblo te sentirias en "casa".No solo es tu infancia sino tus raices.Y parte de lo k eres de formo en sus calles.
Tu niñez sabe a dulces, la mia a estirones de pelo. La iaia (mi abuela)nos hacia unas coletas altas k eran la envidia pero k me llevaban las cejas al cogote. Y asi, con mi coleta bien puesta, me subia en la bici a media mañana y me bajaba para irme a dormir (ya toda despeinada jajajaj)
Precioso post Txabi, gracias. Besinesss
 
Comentario:
cada etapa de mi vida, tiene un olor, un sabor, una imagen y una melodia. No se con cual me kedaria xq todas son buenas, xq forman capitulos de mi existencia.
besitos salados de CHOI
No