Qué bueno que viniste!
Mis locuras... Siéntete como en casa, ponte cómod@, en la nevera hay bebida fresca...
Acerca de
Soy más raro que un perro verde, para que nos vamos a engañar. Hay personas que dicen que soy inteligente, ocurrente, dulce y sensible. A lo que añado que soy borde a ratos, introvertido y tímido (y no, eso no se lo digo a todas), pero que me encanta conocer personas.
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Sindicación
 
Post it

Esta mañana, cuando he llegado a trabajar, pegado en mi mesa había un post it con el siguiente mensaje:

"JEFE! por si me extraña, le recuerdo que hoy tengo el cursillo de prevención. Vendré cuando acabe, OK?. SU HUMILDE SÚBDITA: Marta".


Y es que además de trabajadora, inteligente, organizada, simpática, agradable y ser Virgo como yo... ¡me encanta su sentido del humor!.

Eso sí, entre sus virtudes hay una que me joroba cantidad, es asquerosamente más joven que yo!.

Pues eso, que me han puesto una compañera de curro nueva y que en esta semana me ha liberado de una pesada losa. Y aunque ella no lo sepa, ¡gracias Marta!.

¿A que soy bueno eligiendo a mis "compas" de trabajo?. Porque todo hay que decirlo, la "recomendé" yo, jajaja.

Si no nos leemos, feliz fin de semana y ¡volved tod@s!
 
Cashero, cashero.

Después de dos meses de no parar un solo fin de semana en casa, bien porque me he ido fuera, bien porque ha venido gente a casa, éste último ha sido un típico fin de semana de “hogar, dulce hogar”. Aunque atendiendo a la estricta realidad, tampoco al cien por cien.

Un amigo mío lo definiría como un fin de semana “cuajada”… Puedo decir que he hecho una buena cura de sueño, y no porque haya dormido hasta más tarde, que no, que uno es “alondra” hasta en fin de semana, sino porque le he pegado una buena soba a mi sofá, haciendo uso de él en posición horizontal y con la consiguiente mantita… ¡fuera la hora que fuera!. Lo de la “siesta del carnero” debería estar considerado como tradición de interés nacional, estando prohibida durante su realización la existencia de ruidos estridentes, llamadas de teléfono y cualquier otra actividad que viniera a entorpecer el correcto desarrollo de la misma.

La tarde del sábado se desarrolló con igual placidez, con una visita a las riberas del Ebro y a la ya decadente huerta zaragozana. Decadente no por su calidad, sino por su ahora menguado tamaño y la presión que otras zonas hortofrutícolas ejercen en el mercado. A partes iguales me ha sorprendido la riqueza de los sotos ribereños cercanos a la ciudad y de lo guarros que podemos ser l@s autodenominad@s “seres inteligentes”. ¡Qué pena!. Basuras, escombros, destrucción de un ecosistema único y de lo que pudiera resultar una zona de esparcimiento y de gran interés ecológico.

Aproveché la noche para acercarme a ver la última película de Almodóvar, “Volver”… Y qué queréis que os diga, salí con una sensación neutra, de haber pasado un rato, pero sin más poso en mí, será que como soy tan superficial... No digo nada de si la fotografía es la adecuada, la historia tiene ritmo o si está bien contada, soy ignorante en todo lo referido al séptimo arte, a mí las películas me gustan o no me gustan, me mueven la fibra o no.

Iba a hacer un discursito sobre lo que pienso sobre esas personas que además de ponerse tibias a palomitas, cocacolas y demás zarandajas luego se comportan como auténtic@s integristas, pero temo una avalancha de críticas sobre mí de l@s defensor@s de la alimentación asociada al cine… Por no decir de lo guarra que puede llegar a ser la peña…

El domingo tocó la parte emotiva del fin de semana, quedé con mi hermana y mi madre para llevar parte de las cenizas de mi padre a su pueblo natal en Navarra, y así descansara juntos a su padre y su madre. Fue triste, emotivo y con un momentillo duro… Pero bueno, solventado gracias al acompañamiento y el cariño de los hermanos y demás familia de mi padre. El resto de la jornada se desarrolló de forma agradable.

Y el lunes tocó bricolage!. Es lo que tiene ir dejando las cosas para más adelante y que luego vendas la casa que habitas, que luego hay hacer esas pequeñas reparaciones domésticas por obligación. Así que me puse manos a la obra y cual Pepe Gotera y Otilio (“Chapuzas a domicilio”), con más interés que efectividad, con más vocación que destreza, me enfrenté a puertas, grifos y demás elementos que requerían ajustes. ¿Resultados?. Unos mejor que otros, jajajaja.

Por la tarde, víspera de retomar la actividad laboral tras mi segundo lunes ocioso (Itsas, me queda uno, vale tú tendrás más días, no hace falta que me lo recuerdes.. por cierto, ¿has cambiado de modelo de móvil?), tocaba asueto y vida familiar… Por cierto, que ya he averiguado por qué mi sobrina me ha pintado con falda. Sencillo y elocuente a la vez que evidente: “Tío, porque pareces una chica”. ¿Sí?, ¿por qué?. “Por los pendientes, la trenza, las pulseras…”. En fin, después de todo ella es muy tradicional, a pesar de que estas Navidades nos diera la noticia de que tiene novia…

Y como dos fines de semana seguidos en casa es perjudicial para la salud, el próximo me voy a Hecho y Ansó…

 
Ayer

Hubo un tiempo lejano en el que ni siquiera me atrevía a pensar en el futuro. Hoy es ese futuro y apenas me acuerdo de aquel pasado. Hubo un día de promesas, de “por siempre”. Llegó por fin el día de “jamás”.

Era un día en el que mirarte era despertar la risa. Tus mejillas se iluminaban imitando las rosas que tanto te gustaban. Un día en que nerviosa ocultabas la cara pegada a mi pecho y dulcemente me besabas…

Entonces quemé mis naves. ¿Qué otros mares podría querer surcar estando varado en tu playa?… El tiempo a tu lado se escapaba presuroso, perdiéndose en la noche. Nos faltaban las noches, sobraban caricias y besos.

Tus ojos iluminaban la vida. El color miel me hipnotizaba y me marcaba el rumbo. Siempre rumbo sur.

 
Premonición

Nuestra juventud es decadente e indisciplinada. Los hijos no escuchan ya los consejos de los mayores. El fin de los tiempos está próximo. Anónimo caldeo, hacia el año 2000 a. C.

 
Valentín y Eduardo

Valentín no conocía la maldad. Para su edad, 18 años recién cumplidos, podía decirse que era un joven inocente, que apenas había salido de su pueblo. Sus escasas visitas a la capital de su provincia le habían fascinado tanto como le habían hecho sentirse pequeño, perdido, insignificante.

Conocía como nadie los senderos que desde su pequeña aldea surcaban los montes cercanos, cada loma, cada bosquecillo, cada cueva, cada roquedal, cada arrollo en los que las calurosas tardes de verano había saciado su sed en compañía de su inseparable amigo Eduardo.

Aquel mediodía, al llegar a casa, algo frío impregnaba el ambiente. Su madre, sentada junto a la cocina simulaba tejer un jersey. Su padre, de espaldas, miraba al infinito por la ventana.

Sobre la mesa un sobre más gris que blanco, con el anagrama ya conocido de aquella ave, el escudo, las flechas, el yugo. Mecanografiado su nombre y la dirección. Sin abrirlo, todos sabían el contenido de aquella misiva.

Su mundo, su pequeño mundo, amenazó con venirse abajo. Desde hacía dos años la guerra, la declarada y la nocturna, la de los amaneceres fríos y siniestros, la de águilas crueles que surcaban el cielo en busca de víctimas, amenazaba sus apacibles vidas. No entendían el porqué de aquel horror. Apenas si llegaban noticias, y las que llegaban traían lágrimas, lutos, extrañas desapariciones, silencios…

El odio, la muerte, el rencor campaban a sus anchas.

Sin abrir la carta echó a correr escaleras abajo. Su madre empezó a llorar. Su padre maldijo en voz baja. Cuando llegó a casa de Eduardo el panorama no era muy diferente. Ambos se abrazaron.

Urdieron su estrategia. No iban a luchar en aquella guerra que ni entendían ni querían entender. Ellos no sabían ni de políticas, de credos o de arengas. Al alba, con las primeras luces abandonaron sus casas, el monte iba a ser su guarida. Con un poco de suerte llegarían a la frontera de Francia sin percances.

Perdidos, a los dos días pudo el desánimo, la falta de alimento y de agua. No se atrevían a acercarse a los pueblos o a robar algo de comer en algún caserío. No querían implicar a nadie ni ser descubiertos. Decidieron abandonar su huida. Al fin y al cabo ellos no habían hecho nada, no eran culpables de nada, no estaban ligados a ningún sindicato o partido político, tan sólo eran dos chavales con miedo. Ellos no sabían que para entonces sus padres ya habían sido llamados al cuartelillo, amenazados y golpeados. No sabían que su sentencia estaba escrita y firmada.

De la mano, escucharon la descarga…



Valentín De Carlos nació en un pequeño pueblo de Navarra en 1920, el 14 de febrero. Recién cumplidos los 18 años recibió la carta que le comunicaba que debía alistarse y servir a la Patria, en la Gloriosa Cruzada que estaba librando frente al mal, y hasta la muerte si era preciso, entregando a la causa hasta la última gota de su sangre. Tres días más tarde, cuando él y su amigo Eduardo se encontraron de frente con una patrulla de la Guardia Civil, hambrientos, sedientos, magullados y ateridos de frío, supieron que no tenían futuro. Para los cobardes no hay lugar en la nueva sociedad. Fueron asesinados a la madrugada siguiente, junto a la tapia de aquel pequeño cementerio. Dos “purgados” de un pueblo vecino cavaron la fosa y cubrieron sus cuerpos. Descansen en paz.

 
En resumen

Y por no agobiar al personal, aquí estamos de vuelta como prometimos…

¿Cómo se descansa de unas vacaciones?. ¿Trabajando a tope?. Pues entonces va ser que no. ¿Es moral desear que el resto del mundo se quede tranquilamente en casa?. Porque mira que son ganas hacerse cuatrocientos o quinientos kilómetros para ir a ver un castillo o un pueblo que está “petao”. Y luego aguantar caravanas, malos humos… Propongo que las vacaciones se establezcan por riguroso orden rotatorio a lo largo del año… Galegos, aragoneses, riojanos, melillenses y ceutíes en un turno. Madrileños, catalanes y de la Comunidad Valenciana en otro… Así habría menos aglomeraciones y la infraestructura turística estaría ocupada todo el año, con el subsiguiente incremento de puestos de trabajo, con la fijación de la población en áreas de montaña y con la reducción de los atascos en carreteras… Todo ventajas oiga usté!.

Resumo tres días “non stop” enseñando a mis visitantes algunas de las bellezas de esta bendita tierra. Y lo que les queda por ver. 7 personitas en la “fragoneta”, 1200 kilómetros que como uno es quien conoce las carreteras… ¿quién se los chupó en su mayoría?, más de 300 fotos tiradas…

Loarre, San Juan de la Peña, Santa Cruz de la Serós, L´Ainsa, Abizanda, Sos del Rey Católico, Leyre y Eunate…

Por fin, ayer, después de comer, pude recuperar mi sofá y dormirme la siesta…

¡Unas vacaciones quiero!.

PD: Fotos próximamente en Flickr!"

 
Volviendo


 
Como nos ven, como somos...


Autora: Paloma. 5 años.
 
El que no tiene cabeza…

Cuando era pequeño y oía la frase “el fallo del Jurado ha sido…” pensaba que aquellos sesudos señores de bigote (entonces no había paridad que valga) tenían que adivinar el ganador del concurso, y si no acertaban, pues eso, que fallaban…

Menos mal que el resto de componentes del Jurado me ha recordado que había que hacer público el resultado. Así que procedo a abrir ante tod@s ustedes el sobre lacrado y leo:


“Una vez finalizado el plazo establecido para la emisión de los votos virtuales, el resultado obtenido ha sido un triple empate entre las participantes “Farandwell”, “Andaya” y “2noes=q1+1”.

Como quiera que “2noes=q1+1” participaba fuera de concurso, se declara ganadoras del Premio Primer Casting “A&A a las autoras: “Andaya” y “Farandwell” por votación del público.

Además, este Jurado, reunido en sesión virtual ofimática, ha decidido por UNAMIMIDAD conceder el “Premio Especial” a la autora que firma bajo el pseudónimo “Andaya”, reconociéndole sus valores y méritos. Haciéndose acreedora de esta manera del premio de 300 euros prometido por Itsasbeltza y con quien tendrá que lidiar para conseguirlo.

Dicho lo anterior, ambas autoras podrán presentar sus propuestas para la redacción de la segunda parte del inconcluso relato “Éramos”.

Enhorabuena a todas, y gracias por su participación.

Blogosfera, a 9 de abril de 2006.



Yo me pregunto si esto más que un premio, nos será una putada… ¡Qué joder!. Estamos en Semana Santa y alguien ha de purgar sus “culpas”.

 
Imágenes del fin de semana


 
Express. Estrés. (II)

“¿Va a ser una boda internacional, verdad?”. Bueno, si lo dice por mí, si, jajaja. “Es que viene gente de Francia e Italia”. Oooops!. Despierta Txabi, estás en Castilla…

Mi habitación es sobria, pelín antigua (como todo el hotel) pero limpia. Una pequeña terracita me abre la vista a Toledo, inmenso ante mí; el Alcázar, no tardan en acudir recuerdos de viejas batallas…

El día acompaña, hace sol y por lo tanto calor. Uno, que viene de ciudad eminentemente plana, ha decidido calzarse su mejor calzado y su más cómoda ropa para enfrentarse a los desniveles que presenta la ciudad… Va, tío, que no te vas a los Alpes…

Va llegando la peña, saludos, besos, puestas al día en las últimas novedades. Y salimos hacia la visita a la catedral. Por las calles intento quedarme con los detalles que habitualmente pasan desapercibidos. Foto aquí, foto allá y carrera para recuperar al grupo que marcha ligero a nuestra primera cita.

Es la hora y conozco al novio. Un numeroso grupo de personas esperamos que nos llamen para entrar, por las conversaciones, todos vamos a “la boda”. Por necesidades del guión va a haber traducción cuasi simultánea, es lo que tiene las bodas internacionales…

He debido leer muchos libros sobre simbologías y secretos guardados en las paredes de las iglesias y catedrales. Me han hablado de las múltiples leyendas que envuelven la ciudad… así que empezar a oír hablar de monarcas y obispos, de árboles genealógicos y santos, y entrarme un aburrimiento supino fueron todo uno. ¿Por qué nadie habla de los canteros, las aguadoras, los picapedreros al hablar de catedrales?. Así que aguantamos hasta la explicación sobre el Coro, y aprovechando el jaleo y el gentío, hicimos un mutis por el foro y escapamos…

Decidimos comer en el hotel, era casi la hora en que se cierra el comedor. Teníamos la loable intención de echar la siesta, la mañana había comenzado pronto, el viaje largo y la noche prometía no ser corta… Las viandas que encargamos no estaban nada mal… y apetito no faltaba. La anécdota de la comida se dió cuando una gota cayó en la mano de mi amiga A. Cuando se volvió hacia su pareja para decirle que parara (ya veis, siempre pensando en que alguien está incordiando…) otra gota, proveniente del techo, impactó en su mano… ¡había goteras!. No quiero ni pensar qué demonios había encima de nosotros…

Terminando de comer a las cuatro y media y siendo la boda a las seis, y teniendo que pasar aún por restauración, chapa, pintura y lijado, como que lo de la siesta fue una idea de lo más efímero. Así nos fue luego, claro…

Y allí estábamos tod@s, de veintiún botón, list@s para revista, camino a la Catedral… Uno, que aunque no quiera admitirlo es muy presumido, hasta fue abroncado dado lo elegante (a la par que informal) que vestía, muy dentro de su estilo, porque podría llegar a pensarse que pretendía eclipsar a la novia…

El cura hizo un “spich” en la línea de "una naranja con un melocotón no es válido"… pero bueno, qué puedes esperar, cada uno defiende lo suyo… ¡Se me olvidaba!. Estas monjas, que son muy modernas, andaban con el walky arriba y abajo: “Atención, Cuervo 1 a Picaraza 2, ¿me recibes?, cambio; Cuervo 1 a Picaraza 2”. Alguien dijo que yo era muy malo… Bueno, eso me lo dicen todas, jajaja, ya debería estar acostumbrado.

Y hale, después sesión fotos y besos y enhorabuenas… ¡Pobres novios!. Bueno, ya maridos y mujeres…

Y como el plan estaba tan cerrado y el horario tan ajustado, vuelta a los coches (Deu meu, que estrés!).

El hotel impresionante, el lunch de bienvenida hizo que recuperáramos parte de las fuerzas perdidas y sirvió como calentamiento para lo que nos esperaba después… Estaba ubicado en la mesa “Venus”, me gustó el nombre… En un lugar con una luz tenue, iluminación indirecta, como muy íntimo…

El resto de la noche aconteció como acontecen estas celebraciones: muy buen rollito en la mesa, bien comid@s, bien bebid@s, bailoteo y hasta que el cuerpo aguantó…

Levantarse a la mañana siguiente fue un “poco” durillo, tanto es así que decidí que una siesta matutina, antes de iniciar la marcha de vuelta no iba a ser una mala idea…

Una breve parada para comer en el camino, ¡y vaya diferencia en el trato, por Dios!, y en plancha sobre el sofá, ¡home sweet home!. El cansancio me duró hasta el miércoles.

 
Mensaje especial para Itsas

Yo quiero algo de Alholva, ella quiere algo de ti, tú quieres algo de

Si tú se lo das a ella, y ella me lo da a mí, yo me pienso si te lo doy a ti.

¿Hay trato?.El plazo para tu respuesta finaliza la noche del próximo lunes, cuando en el reloj de la puerta del Sol sean las 12.

Si eres un tipo listo, que lo eres, sabes lo que te conviene...

 
Sin solución…


… de continuidad. Vamos, que me las piro otra vez.

Dicen las malas lenguas que me lo monto muy bien y que no paro… Y la verdad, no sé en que se basan. ¿Quizás en que saben que esta tarde me vuelvo a ir de bodeguitas por la zona de ribera del Duero?. ¿Quizás porque en Semana Santa viene de fuera y habrá que darles algún garbeo?.

No he finalizado mi relato del pasado fin de semana y ya estoy anunciando los dos siguientes. Y no me he recuperado del marathón por Toledo, que ya estoy pensando en el próximo. No sé si es la edad, el catarro, las tardes viendo cocinas y baños o el ejercicio, pero estoy reventadico.

Por mi parte no tengo intención de ser una de esas cien personas que dice la DGT (con datos, claro) en su campaña, que van a perder la vida en las carreteras durante la operación de tráfico que empieza hoy. Me pido serenidad y prudencia al volante, lo mismo que os pido a vosotr@s.

Y sí, al contrario de lo que decía Mecano, sí habrá segunda parte, pero es que ahora toca currar. Que luego Itsas me dice que él sólo no puede levantar al país. Y eso que es de Bilbo!.


 
Express. Estrés. (I)

Han sido apenas dos días, pero la sensación al llegar a casa era de haber estado una semana sin parar.

Y creo que no hay dos mejores palabras para definir lo que ha sido este viaje a Toledo…

“Alguien” pone el despertador a las 6 de la mañana, y éste, con precisión alemana y puntualidad británica, a la par que tozudez aragonesa empieza a sonar… Son las 7 y media cuando me pongo en camino. Y nunca mejor dicho lo de “en camino” porque he transitado por caminos rurales mucho menos parcheados de lo que está la A-2. ¡Madre mía qué suplicio!.

Afortunadamente la mañana está clara, el sol aparece por el este, iluminando el coche y la escasa circulación hacen de la conducción un ejercicio cómodo. (Si no fuera por los ya citados remiendos).

A uno cuando madruga se le abre el apetito, así que al llegar al km. 103 de la A-2 decidí parar. Unos carteles a la entrada llamaron mi atención… Y me hicieron sospechar… ¡Nunca más volverá a parar ahí!. ¡Nunca mais!. Dios mío. ¿Cómo se puede ser tan desconsiderado, tan mal profesional, por no decir tan guarro?. Como bien dice uno de los carteles (ver fotolog), lo mejor de esa casa es su clientela, pero de ahí a volver a parar… ¡Va a ser que no!.

Con el estómago algo más calmado y la cartera un poco más vacía, que el sablazo fue de órdago a grande, comencé mi segunda etapa. Objetivo: No perderme en el entramado de “M” “A” y demás indicativos. Quieras que no, uno es de provincias, y la “capetal” y sus “escalextrics” no le van… Me pregunto si en el código de circulación de Madriz existe el ceda el paso… Pero bueno, sano y salvo encuentro la M-45 (adoro esta vía) y después la A-42. Un poco de lío en Parla (luego fue a peor) y Toledo está más cerca!.

En contra de las más negras y habitualmente acertadas previsiones, encontré el hotel a la primera, supongo que fue por que me confundí en la primera decisión, y en vez de girar a la derecha, giré a la izquierda… Eran las 11 y media y fui el primero en llegar.

 
Toledo bien vale una visita

Mientras me recupero del fin de semana y ordeno las ideas, os dejo unas fotos tomadas a la carrera de Toledo.

No son representativas de la ciudad, lo sé. Por eso aquí queda dicho que he de volver.

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Un beso