Setas y hongos, tesoros de otoño.
Desde bien jovencito siento una especial predilección por las setas. No soy ningún experto, pero de alguna manera me siento atraído por ellas. No sé si es por su variedad, su colorido, o ese halo de misterio que las encierra lo que las hace tan atractivas.

Reconozco que sólo conozco dos o tres tipos de setas, y que si se da la ocasión me encanta armarme de cuchillo y cesta y me pierdo por esos montes en busca de tan preciado tesoro.
Si a esto le sumáis mi afición por la fotografía el resultado es lo que podéis ver si os pasáis por el fotolog.
¡Pero cuidado!. Son hermosas, pero creo que sólo una de ellas es comestible…
A propósito del post de ayer…
Ciclos
Que la vida es cíclica es una verdad irrefutable.
Día, noche, día, noche…
Mañana, tarde, noche, mañana, tarde, noche…
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 0. 1, 2, 3…
Lunes, martes, miércoles, jueves, …
Enero, febrero, marzo, abril,…
Luna nueva, creciente, llena, menguante...
Sí, no, sí, no, sí, no…
Primavera, verano, otoño, invierno…
Solsticio, equinoccio…
Subir, bajar.
Ir, venir.
Muerte, vida.
Vida, muerte.
¿Qué tal las fiestas?
Sin duda, ésa es la pregunta más repetida en al primera mañana de trabajo tras un largo puente festivo. ¿Fiestas?, ¿qué fiestas?, contesto haciéndome el “sueco” mientras un guiño cómplice ayuda a que mi interlocutor/a caiga en la cuenta que no me he enterado de nada.
Es lo que tiene haber abandonado la capital y disfrutar de la paz del pueblo. He cambiado vorágine por noches silenciosas y estrelladas, calles sin atascos ni prisas en las aceras…
El largo puente comenzó azada en mano. Ha llovido mucho desde la última vez que usé una y creía firmemente que la tecnología digital había alcanzado también este campo… Pero estaba equivocado. Que la cosa no ha evolucionado, salvo si hablamos de materiales, filos, ajustes… Pero en mecanización y ergonomía estamos en pañales.
Juro que esta vez investigué a fondo. Nada por aquí, nada por allá. Como tras el minucioso análisis de la herramienta no encontré el cable, ni la clavija, sospeché que no era eléctrica, sino a gasolina. Pero tampoco, ni encendido, ni la llave de corte de paso del combustible. Nada… ¡la había comprado manual!.
Me animé en la labor pensando que era una tarea que iba a realizar una sola vez y que además muy pronto iba a ver los resultados en forma de vergel paradisíaco a las puertas de casa. ¡Quien no se consuela es porque no quiere!.
Vamos cumpliendo etapas. Lástima que la lluvia de estos últimos días esté retrasando el trabajo. Próximo reto, instalar el riego.
Vocación de servicio público
Dicen que es delito difundir mensajes personales, correos personales, cartas personales. Pero me digo que si esos mensajes constituyen una intromisión en la privacidad, en la intimidad y vienen con mentiras por delante cualquier juez benévolo será capaz de absolverme.
Por si os llegan a vosotr@s y tenéis la más mínima intención de responder, o de daros mal en que os den de baja de un “servicio” (sacaperras) al que no habéis solicitado que se os apuntara, os los reproduzco y os pongo también los pasos a dar. No hay como tener amigas con “influencias”.
En cualquier caso, pensad que lo hago por vuestro bien, así que espero me traigáis libros y bocatas con lima a la cárcel…
Me gustaría decir que mi escasa actividad se debe a que me paso las noches de juerga, pero va a ser que no…
+27824: Alguien te ha preparado una sorpresa. Envía SORPRESA al 7322 y descúbrela cst1,2 E i.i. exc m 18
+79104995: Tienes un mensaje de alguien que te quiere. Envia….NAC..5585…………
Publ(c1,2e+iva/sms)M18.CHAT.Bajas:BAJA.al.5363
“La empresa que te pide que contestes al 5585 es E.Comm Factory, su teléfono de atención al cliente es el 902933030 y el horario de 9:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 de lunes a viernes.
Los del 7322 son Sinergyne Global Communications. Para contactar con ellos tienes que dirigirte a AESAM (Asociación de empresas de servicios a móviles), teléfono 902934612. Te doy los datos de la asociación que engloba a este tipo de empresas porque no disponemos de su teléfono directo. En la asociación te atenderá un sistema automático que te pedirá que introduzcas el número del remitente de los mensajes, en este caso el 7322, si pones el remitente real no te dará acceso. Cuando les facilites el número te darán los datos de la empresa y la opción de conectarte directamente con su servicio de atención al cliente. Yo te recomiendo esta opción porque te va a costar lo mismo y evitas que te mareen derivándote de un teléfono a otro.”
¿Cómo nos ven los demás? (A través de un visor)
Desde ya hace algún tiempo me venía rondando por la cabeza posar para alguien.
No es lo mismo plantarte delante de la cámara, pensar la “pose” (no confundir con pensar “en pose*”), encuadrar y correr aprovechando los escasos 10 segundos que da el temporizar que tener todo el tiempo del mundo, no preocuparte por nada y simplemente dejarte llevar…
No tuve que buscar mucho para encontrar a la persona para la que quería posar. Me gustan sus fotos y con ella hay buena sintonía en lo personal, así que no se me ocurrió mejor candidata. Se lo propuse hace un tiempo… ¡y aceptó!. Debo decir que la experiencia fue muy agradable, gratificante incluso.
Así que buscamos un momento que nos viniera bien… ¿el resultado?. Pulsa el enlace de la foto y verás una pequeña muestra de la primera sesión…

Si queréis ver sus fotos, pasaros por su fotolog en: sindios69.
De “mulas” y “burras”
Para todo tiene que haber una primera vez, ¿o no?. Pues yo os voy a contar mi primera vez. ¿Tú cómo la recuerdas?. Lo mismo aún lo la has tenido… Yo la tengo fresca en mi mente, las imágenes me vienen una y otra vez a la cabeza, no dejo de sentir, notar, oír…
Quien diga que la primera vez todo es perfecto, o no es su primera vez, o miente como un bellaco, o que me lo explique. O será que yo soy muy torpe, que también pueda ser. Lo que jamás sospeché yo es que era tan cansado, que se sudaba tanto y que me iban a doler los brazos y la zona lumbar… Pero todos estos males se olvidan fácilmente cuando por fin puedes relajarte, descansar, tomarte algo bien frío, echarte una siestecica…
¡Me he estrenado en el jardín!. Bueno, o en el proyecto de futuro jardín… es cierto que no ha sido muy cómodo, pero al fin lo he conseguido!. ¡He manejado un “AgroFerrari”!.
Efectivamente, este fin de semana alquilé una motoazada y me dispuse a realizar la primera de las operaciones para la ejecución de un jardín, remover la tierra, ararla para airearla y esponjarla. Y cansa, y mucho.
Para empezar decir que no soy muy bueno con las máquinas, es un mundo desconocido para mí, casi mágico. Y con estas premisas, que me pasara a mí cualquier cosa entraba dentro de lo esperado.
Madrugué mucho con idea de aprovechar al mañana (y, seamos sinceros, ahorrarme algún euro). Me acerqué al negocio de alquiler de herramientas que había consultado y allí estaba ella, toda roja, esperándome. Tras unas breves instrucciones de su funcionamiento, la cargamos en el coche y vuelta a casa…
No eran horas de despertar al vecindario (bueno, sí los hubiera despertado, pero a saber cómo hubieran venido a desearme los buenos días). Así que esperé a que fuera una hora prudencial. Y llegado el momento… ¡aquello rugió como un Fórmula 1!. Hasta que instantes después se paró… Creo que fue entonces cuando casi me descoyunto el brazo, de tanto tirar del arranque. Como creí que la había ahogado, dejé pasar un tiempo prudencial, como hacía con los coches de gasolina, jajaja. Y me dediqué a la sana labor de aniquilar malas yerbas, labor agotadora, más si no tienes la herramienta adecuada…
Pasado el rato, un buen rato, volví a probar. ¡Maravilla!. Miles de caballos rugieron al unísono, hasta quedarse mudos de nuevo. ¿Dos veces? ¿Cómo se puede ser tan torpe?. Repasé las instrucciones, la miré de arriba abajo y viceversa.. Nada, no hubo manera. La dislocación era ya inevitable. Así que llamé por teléfono.
“Se te ha debido perlar la bujía”. Si me hubiera dicho algo en swahilli lo hubiera entendido. “Mejor me la traes y te llevas otra”. Lo que yo interpreté como “es que a los novatos nuevo ricos con jardín os deberían prohibir poner vuestras delicadas manos en estas herramientas para profesionales”…
Para allá que me fui. Desmontó la bujía, estaba bien. El arranque, perfecto, el conmutador de apagado y encendido… Hasta que lo vio. A algunos se les escapa una tuerca al poner una rueda en un Fórmula 1… a éste se lo olvidó enseñarme que hay una palanquita que cierra el paso de gasolina al motor. Y sin gasolina, malament!.
Solventado este pequeño incidente, todo fue coser cantar… Y como en todas las facetas de la vida, después de un comienzo titubeante fui haciéndome con el manejo de este monoplaza rojo, di los giros necesarios y acabé logrando el objetivo: correr detrás de la “mula”, llenándome las manos de “burras*”.
*Burra: Llamaba mi abuelo “burras” a aquellas ampollas y durezas que te salen en la base de las palmas de las manos cuando haces trabajos manuales y no has endurecido la mano.

