Éramos

La hora de volver a la casa de turismo rural en la que estaban alojados se acercaba. Aunque la tarde era calurosa, y la estancia en la playa era muy agradable y la temperatura del agua animaba al baño, el sol comenzaba a ocultarse en el horizonte.
Ella colocó un pareo sobre su cintura desnuda y una ajustada camiseta que marcaba la forma de sus senos. Él sonrió. “Deberías regalarme un pareo a mí”. “eso está hecho, mañana compramos uno en el mercadillo”. “Seguro que lo voy perdiendo a cada paso, con lo torpe que soy, no sabría anudármelo bien”. Ella contestó: “Yo te enseñaré” y esbozó una sonrisa pícara. Acabaron de vestirse y se encaminaron hacia el coche.
Al llegar la primera en ducharse fue ella. Luego pasó el. Al salir, la vio envuelta en su toalla, dándose crema hidratante en las piernas. “¿Me ayudas con la espalda?. “Sí, como no”.
Ella se quitó la toalla que le cubría y se tumbó de espaldas en la cama. Él se acomodó a su lado, cogió el frasco de crema y procedió a aplicarle una generosa dosis. Empezó por el cuello y los hombros, extendiéndosela y aprovechando la aceitosa sustancia para darle un masaje, delicadamente, pues la piel estaba aún sensible por el sol. Ella gemía de cuando en cuando. Su piel estaba cada vez más sensible a las caricias. El calor la invadía por oleadas. Llegó a estremecerse. Él la notaba excitada y empezó a sentir que se estaba excitando también. Para asegurarse le dijo: “Ni se te ocurra dormirte”. Ella le respondió con un gemido. Siguió espalda abajo, acercándose a sus senos por los costados, llegando a sus nalgas. Ella suspiró, “no pares ahora”… Él continuó su trabajo masajeándole el culo. Instintivamente ella separó las piernas y levantó su pubis…
“He terminado”, le dijo él. “De eso nada, falta todavía por delante”. Y al instante se giró quedando tumbada sobre su espalda. Él se puso a horcajadas sobre ella. “Crees que así me vas a dar bien la crema?”. “Déjame hacer”, a la vez empezaba a extender crema por su cara, su cuello, bajaba hacia los senos, jugaba con sus pezones…
Él acercó su cara a la de ella, le besó los párpados cerrados, la frente, los pómulos, las mejillas, el mentón. Finalmente los labios, ella se dejó besar para finalmente entreabrirlos y dejar que su lengua penetrara, mezclándose, enredándose…
Ella le acariciaba los costados, la espalda… Bajó su mano hacia su miembro caliente, erecto, duro. Su mano se acoplo al sexo. Lo cubrió como una funda. Lo palpó, sintiéndolo, deseándolo. La idea de sus labios golosos disfrutándolo la llenaba de placer. Pensaba en su lengua recorriéndolo y tuvo que esforzarse para no perder el control en ese mismo instante.
Él hizo un movimiento como para retirarse y seguir aplicándole la crema. Ella le sujetó con firmeza y le dijo: “shhhh, relájate, no te vayas” Separó sus piernas y le invito a instalarse allá. Notó su pene sobre su vientre… Un escalofrío recorrió su cuerpo y se abandonó a sus besos, tanto tiempo deseándolos, soñándolos, esperándolos y ahora no quería perderse ni un solo detalle. Se concentró en disfrutarlos.
Los dos tenían muy claro lo que vendría después pero les excitaba la novedad. Descubrirse mutuamente. Explorarse el uno al otro y observar sus reacciones. Fijarse en los detalles, en las pequeñas señales que emitían sus cuerpos. Las pupilas dilatadas, la respiración entrecortada, el vello electrizado por la pasión y el deseo, la piel caliente, los gemidos, las sonrisas cómplices… Ya no querían controlar más, ya estaba claro y no había vuelta atrás, habían decidido abandonarse el uno en manos del otro.
Él continuó besándola. Poco a poco fue desplazándose por el cuello, sus hombros, el pecho, los senos. Jugueteó con los pezones, tiernamente les aplicó una ligera presión con los dientes, con cuidado de no hacer daño. Recorrió las areolas, volvió a besar los pezones. Ella se mordía los labios de placer, abandonada al disfrute que él le procuraba. Él, al ver que ella disfrutaba se aplicó, alternaba uno y otro pezón, jugueteando con las yemas de sus dedos en el pezón que sus labios dejaban libre. Ella le rodeó con sus brazos, le acariciaba las nalgas y el final de la espalda. Alternaba la presión de las yemas de sus dedos con el delicado roce de sus uñas… Estaba muy excitado, sentía la presión de su vientre en el pene y como ella se agitaba lentamente debajo de su cuerpo. Movía las caderas de un lado a otro con suavidad, su pene se tensaba cada vez más. No iba a aguantar mucho más tiempo esa presión.
Su mano se deslizó piel abajo, apenas rozándola con las yemas, hasta el ombligo. Allí se entretuvo jugueteando. Sus labios siguieron el camino marcado.
Aspiró profundamente. Se llenó de ella, aumentó su deseo. El corazón bombeaba con fuerza, parecía que iba a salírsele del pecho. Oyó como ella gemía. Le estaba acariciando la cabeza, se volvió hacia ella y vio que deslizaba sus dedos hacia su seno. Ella jugueteó con su areola, trazó el círculo oscuro y se centró en su pezón erecto, sintió su dureza, su suavidad. Con los ojos entreabiertos, mordisqueaba su labio en un gesto de profundo placer, su respiración se hizo más profunda. Él sonrió cómplice.
Casi sin darse cuenta, mientras observaba aquella imagen, él había enredado sus dedos en el recortado vello púbico de ella. Acercó sus labios y besó el marcado contorno.
Una vez más, su “punto” canalla le hizo concebir una pícara idea. Acercó su boca a los labios de ella, la caricia de su aliento le hizo estremecerse. Entonces le dijo:
“Es hora de terminar con la crema”.
¿Continuará?
Comentario:
Luego de cerrar las puertas, las abres en el punto máximo del erotismo, pero no confome con eso, nos cortas la historia!
Espero continuar, y seguro que no es tantra!
Besos
Espero continuar, y seguro que no es tantra!
Besos
Comentario:
Interesante relato. Me muero por seguir leyendo la continuación... no nos mates de la intriga, ¿ok?
Besos
Besos
Comentario:
yo creo q todas las esperas merecen la pena, no lo dudes :)
mas besitos salados de CHOI
mas besitos salados de CHOI
Comentario:
Txabi ni caso de ese engendro, les encanta que les borren los comentarios, es sólo una idea, y más que les ignoren.
Una asturiana etarra, no está nada mal. Se ve que le bombardearon el cerebro y ni una sola neurona viva le dejaron.
Sonríe, no vale la pena.
Te dejo la dirección de paso, es que me bloquearon las páginas por ser malo.
Gracias
Una asturiana etarra, no está nada mal. Se ve que le bombardearon el cerebro y ni una sola neurona viva le dejaron.
Sonríe, no vale la pena.
Te dejo la dirección de paso, es que me bloquearon las páginas por ser malo.
Gracias
Comentario:
Invitado (cuya IP es 80.32.174.199 Asturiana y más cositas que me se). Aprende a escribir ¿si?. Se que lo tienes francamente dificil, pero intentalo. ¡Tú puedes!
BoMba, reina mora, se escribe boMba. Y de paso pontela tú en el cerebro, que seguro que te hace eco.
Txabi, xikitín, LAS COSAS NO SE DEJAN A MEDIAS JODIO.
BoMba, reina mora, se escribe boMba. Y de paso pontela tú en el cerebro, que seguro que te hace eco.
Txabi, xikitín, LAS COSAS NO SE DEJAN A MEDIAS JODIO.
Comentario:
seguro q tb eres del entorno etarra de ella. alla tu y q la bonba la pongan en casa
Comentario:
Yo también me he quedado a medias, creo que deberías terminarlo. Pero si decides dejarlo ahí también está muy bien porque ese final me encanta. Será que me tiran los canallas.
Comentario:
Necesito un orfidal......hay cosas que al leer me cortan la respiración (que jodío eres....)
Besos con tantra....así dura más jajajajaja
Besos con tantra....así dura más jajajajaja
Comentario:
MDM: Lo primero, me alegro de leerte por aquí. Lo segundo ¿tantra?. Me da "de que no"... Un besico.
Choi: ¿Volver caliente?. Quizás distancia para poder escribirlo... ¿Mereció la pena la espera?. Un besico!.
Susi: Tampoco es para tanto. Si me lo pides así, habrá que seguir adelante, ¿no crees?.
Itsas: Todo es ponerse... saber lo que se quiere contar. también es bueno contar con buenas mimbres. ¿Por qué estás tan seguro?. Un beso.
Choi: ¿Volver caliente?. Quizás distancia para poder escribirlo... ¿Mereció la pena la espera?. Un besico!.
Susi: Tampoco es para tanto. Si me lo pides así, habrá que seguir adelante, ¿no crees?.
Itsas: Todo es ponerse... saber lo que se quiere contar. también es bueno contar con buenas mimbres. ¿Por qué estás tan seguro?. Un beso.
Comentario:
Este relato sí que me daría mucho reparo terminarlo yo.
Pero sé que tu lo harás...
Pero sé que tu lo harás...
Comentario:
Hummm, es genial, nos has dejado a medias canalla!
Comentario:
uyss sq caliente has vuelto, jajaa
yo quiero la continuacion eh!!!
Beistos salados de CHOI
yo quiero la continuacion eh!!!
Beistos salados de CHOI
Comentario:
Si no practica el tantra, debería continuar.
:-)
Saludos
:-)
Saludos





