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Soy más raro que un perro verde, para que nos vamos a engañar. Hay personas que dicen que soy inteligente, ocurrente, dulce y sensible. A lo que añado que soy borde a ratos, introvertido y tímido (y no, eso no se lo digo a todas), pero que me encanta conocer personas.
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Sindicación
 
Estrés, nudismo, tormentas y mudanzas.

Cuando se junta todo, es que se junta todo. ¿Y qué se puede hacer?. Relajarse, que ponerse más nervioso no sirve de nada. Así que esta semana (por la pasada) me he regalado, así por la cara, una mañana libre.

Cogí cuatro cosas y puse rumbo norte, hacia el pantano de La Sotonera. Algunas nubes cubrían el cielo, pero tenía la esperanza que conforme avanzara la mañana el sol ganaría el pulso. La temperatura era alta, así que la brisa hacía más placentera la sensación y mitigaba el calor.

Busqué un sitio tranquilo en el que instalarme. La verdad es que no hay nadie en los alrededores, así que tenía todo el espacio que podía abarcar para mí. Una vez decidido el lugar donde plantar mi campamento hacerlo fue cosa de un instante.

Y allí estaba, dejándome acariciar por el sol y la brisa. Escudriñando el paisaje hasta donde la mirad alcanza, deleitándome con el paso de las aves; sorprendiéndome de la agilidad y velocidad de dos Caballitos del Diablo.

Fuera nervios, fuera cansancio, fuera estrés. Fue una cura rápida y total. El mundo se había parado y no existía nada más allá de… ¿qué ha sido ese ruido?. Me incorporo y miro a mi alrededor. A mi espalda las nubes negras cubren el cielo, impulsadas por el viento se acercan amenazadoramente rápidas. Vuelve a sonar el cielo. Lo que había oído eran truenos, cada vez más próximos, amenazadores… Así que tocó recoger, a la carrera, porque estas tormentas no esperan a que estés a salvo para descargar. Una cortina de agua se abate sobre el coche, más adelante es granizo el que golpea furiosamente la chapa. Afortunadamente encuentro un cobijo donde guarecerme.

Qué lento pasa el tiempo cuando estás encerrado. Tomar la carretera hubiera sido una temeridad, así que tocaba ser paciente. Poco a poco el granizo y después la intensidad de la lluvia fueron disminuyendo, hasta desaparecer por completo y dejar que los rayos del sol se fueran abriendo camino entre las nubes.

Aunque poco duró el tiempo de relax, fue suficiente para sacarme de encima buena parte de la tensión acumulada en días anteriores.

Y si no tenía suficiente agua encima, por la tarde, tras ir a hacer unos recados, otra fuerte tormenta me tuvo un buen rato esperando a que amainara la nueva versión del diluvio universal en un portal, con una señora por toda compañía. Y claro, en estos casos, mientras el agua inunda y los truenos retumban nace la consabida solidaridad entre peatones atrapados a su suerte. Fuera por vencer (su) el pánico a los rayos y centellas que del cielo venían, fuera por hacer más corta la espera nos dimos a la sinhueso… y estuvimos un tiempo (cronológico) hablando del tiempo (climatológico).

Me gustan las tormentas, no lo niego. Es más apacible verlas cómoda y felizmente instalado tras una ventana (detrás de los cristales llueve y llueve…). Siento cierta fascinación por ese “aparato eléctrico” que rasga e ilumina el cielo en chasquido anunciador de sonoro estruendo… Las he soportado en el campo, en la montaña, en tienda de campaña, aquí, en Innsbruck y en Venecia… Este año estoy teniendo suerte, el verano y sus calores me están regalando unas cuantas.

Y esta tormenta hizo que mi mudanza se retrasara unas horas, cuatro concretamente. Este retraso supuso que me viera en mi nuevo hogar, a las 10 y media de la noche con un somier, un colchón, dos lamparitas y a modo de mesillas dos cajas patrocinadoras de la empresa de mudanzas. Tocó pasar a casa de los nuevos vecinos a por utensilios para cocinar y cenar… ¡Cielos!. Y al día siguiente toca trabajar, ¿qué me pongo yo?. Porque andar por casa desnudo o dormir así no supone ningún problema, pero ir a trabajar es cosa diferente. ¡No sé conducir descalzo!. Afortunadamente el dios o ídolo de los que nos mudamos hizo que aparecieran camisetas, calzoncillos, gel y hasta un cepillo de dientes donde jamás hubiera soñado que iban a aparecer. ¡Pude mudarme al fin!.

A día de hoy mi garaje sigue pareciendo un trastero, la buhardilla sigue pareciendo un trastero y una de las habitaciones sigue pareciendo… ¡una leonera!. Y que no se me enfaden estos simpáticos animalicos, siempre lo he oído nombrar así al cuarto revuelto y desordenado… Pero con tiempo y una caña todo volverá a la normalidad, que para un maniático del orden como yo, no creáis que esta situación no es “dolorosa”.

¡Y ya sólo quedan tres semanas para coger las vacaciones!

 
Comentario:
Y yo que iba a ayudarte...!!! pos ahora el que no quiero soy yo, hala!
 
Comentario:
Itsas: Pues iba a quedar contigo, pero he cambaido de opinión... ;-)

lara: Cuenta con ello!. No veas cómo me acuerdo con cada tormenta.

Alholva: Pues ya contarás. Hasta ahora nada echo en falat ni nada se ha roto.

Patricia: Pobrecica!. Lo mejor es mantener la calma. es que en tu pueblo han de ser de impresión!.

Ume: es que yo los tengo muy delicadicos. Jejeje, es que tienes una imaginación desbordante. No me queda ná, pero me queda lo peor!. Itsas es malo, pero un día recibirá lo que se merece.
 
Comentario:
Me encantan las tormentas... y me da igual estar resguardada o en medio de ella... Oye descalza de conduce muy bien, por experiencia. Lo de ir a trabajar desnudo jajajaja... (Vaya con mi imaginación)... Ale besos que ya te queda na. P.D.: Que mala uva tiene este Itsas ehhh...
 
Comentario:
Yo personalmente odio las tormentas. No puedo. Me entra una histeria..... La vez que peor lo pasé fue cuando me pilló una este año volviendo a casa del trabajo. Estaba justo a mitad camino, sin ningún sitio donde pararme, con la sombra del moncayo a mi derecha. Lo pasé muy mal, y en cuanto llegué salí pitando del coche para cobijarme bajo una manta en el sofá.

De normal me costaba 15 minutos llegar, ese día me costó 30 minutos, conduciendo tensa y a 40, jeje.
 
Comentario:
Yo lo probé ayer por la tarde. Silencio, sol, una lagartija y yo.

Un beso.

PD: Ya nos dirás que has perdido en la mudanza cuando tengas todo organizado.
 
Comentario:
Pues ya te lo dije el otro día que paciencia y tranquilidad.
Besos.
P.d. a la espera de que me digas como se hacen fotos a los relámpagos ;).
 
Comentario:
Y ¿Qué vas a hacer en "vacatas"? ¿Desempaquetar cajas?, jeje...!
No