Qué bueno que viniste!
Mis locuras... Siéntete como en casa, ponte cómod@, en la nevera hay bebida fresca...
Acerca de
Soy más raro que un perro verde, para que nos vamos a engañar. Hay personas que dicen que soy inteligente, ocurrente, dulce y sensible. A lo que añado que soy borde a ratos, introvertido y tímido (y no, eso no se lo digo a todas), pero que me encanta conocer personas.
Más enlaces

Y más aún


Sindicación
 
¿Dónde estabas?

Creí que el sábado por la tarde iba a verte. Imaginé otras tardes encontrándonos en el mismo lugar, quizás por diferentes motivos, pero siempre trabajando y alzando la voz por una causa que creíamos justa.

Busqué tu cara entre la gente, bajo los paraguas, cobijada tal vez en alguno de los abrigos. Recordé tu sonrisa franca cada vez que nos encontramos, que dicho sea de paso, cada vez son menos las veces que esto ocurre.

Busqué un motivo a tu ausencia. Quizás algún crío enfriado, quizás marchaste al pueblo a ver a los tuyos, lo mismo era día de celebración familiar.

Sinceramente, me hubiera gustado encontrarme contigo, por lo que nos unió, por lo que creo que nos une aún. Pero no te reconocí, o tal vez, simplemente, no estabas.

Te imaginé una y mil excusas. Siempre hay un “algo” que nos ata. No se puede llegar a todo, no se puede partir uno en dos.

Pero el sábado había que estar allí. Bajo la lluvia de agua, que no de golpes. Soportando el primer frío intenso del otoño, que más fría es la indiferencia y la humillación más dolorosa.

Nosotros se lo debemos. Ellas lo merecen y lo necesitan. Quiero pensar que no eres insensible, que el tiempo pasado, la comodidad, las “otras” obligaciones” te han cambiado. Que no eres la misma persona que conocí, que tus valores han cambiado. Quiero seguir teniendo esperanza. Porque todos somos necesarios, porque todos hemos de alzar la voz, cuantas veces haga falta. Porque han de sentirse comprendidas, acompañadas, arropadas, defendidas, valoradas. Porque nos lo piden con su silencio, con su grito ahogado de rabia, de dolor, de pesar…

No fue así. El sábado pasado estábamos cuatro gatos. Y esa es la mejor forma de perder la batalla contra la violencia, en este caso, apellidada “de género”.

 
Comentario:
:-(
 
Comentario:
Yo tengo una amiga que sufre malos tratos y es muy muy triste.
¡Bravo, bravo y bravo por este post!
Besos.
P.d. se te echaba de menos por aquí ;).
No