Omenaldi
Eternamente abuela.
Sentada en el rincón de la enorme cocina en la casa familiar. En tu silla de madera y asiento de enea. Mis recuerdos proyectan esa imagen de ti, captada día tras otro durante mi infancia. Junto al fogón de leña, casi en desuso, atenta a la comida, haciendo punto, desmigando bacalao, siempre al mando de la vida cotidiana. En invierno, al calor de las brasas en aquella mesa camilla… Siempre de oscuro, cuando no de luto.
Pocas veces te recuerdo sentada a la mesa principal con todos. Y, sin embargo, tu presencia llenaba la estancia, marcaba el ritmo de la jornada, ejercía un complicado embrujo del que evadirse.
Mujer de carácter, tu vida no fue en absoluto fácil. Muchas veces me pregunté cómo habrías asimilado los cambios de los que en tu vida asististe como espectadora.
Con la edad, la salud te fue abandonando, y bastaba una llamada alertando de un incidente para que se acudiera presto a tu lado. Por otro lado, y en la parte positiva, tu cumpleaños se convirtió en fecha destacada en nuestras agendas y muy grave debía ser el suceso que impidiera que todas y todos, sin excepción, nos reuniéramos en torno a ti. Tan fuerte fue tu huella, que hoy, 12 años después de habernos dejado, seguimos juntándonos toda la familia.
Y, como todos los años, cumpliendo con el deseo y la instaurada tradición, nos juntaremos todos el próximo día 1, tu cumpleaños, recordándote.
Eso, si las gripes, oposiciones, Balza o la Audiencia Nacional no lo impiden un año más.
Comentario:
Tan precioso que me ha emocionado. Me ha traído al recuerdo instantes de mi propia vida.
Ojalá en mi familia también se siguieran ciertas tradiciones
Ojalá en mi familia también se siguieran ciertas tradiciones
Comentario:
Precioso post Txabi.
Besos.
Besos.





